LA HUELGA DEL 9 DE MARZO: NACE UN NUEVO MOVIMIENTO ESTUDIANTIL.
En un comienzo fuimos islas, ahora somos urgentes archipiélagos.
Mario Benedetti

Hace apenas cuatro meses escribía en estas mismas páginas sobre la necesidad de articular nuevas propuestas metodológicas y orgánicas que permitieran al movimiento estudiantil salir del estado de shock que le invadía desde hacía ya demasiados años. Desde entonces, la situación ha cambiado notablemente , entre otras cosas, gracias a la huelga del día 9 de marzo. Esta convocatoria surgió en un principio de la Confederación de la Izquierda Estudiantil(CIE) contra las intenciones privatizadoras de un borrador de informe encargado por los rectores de las universidades del Estado español, el ya archifamoso Informe Bricall. Desde ese momento, nos pusimos a trabajar para dar a conocer nuestras posiciones ante el mismo y procurar la adhesión del mayor número de colectivos posibles a la huelga. Poco a poco, las asociaciones y asambleas de facultad comenzaron a implicarse en las tareas propias de una movilización de estudiantes. El horizonte a nivel estatal no era el más propicio, tan solo teníamos garantizada la celebración de manifestaciones en Madrid, Zaragoza, Asturias, Baleares y Barcelona. En Madrid, el ambiente fue creciendo a medida que se acercaba la fecha de la huelga, las pintadas decoraban los muros de la Complutense con consignas tales como viva el mal, viva el Bricall o arriba las manos, estáis privatizados. Las pancartas dan la bienvenida a los estudiantes a la salida del metro , en las avenidas de los campus o en los mismos centros de estudio. Todas las mañanas , nos agolpamos en las salidas del metro para anunciar a golpe de megáfono la cita del jueves 9 de marzo : a las 12 en Colón. El trabajo de calle va permitiendo que colectivos y gentes otrora irreconciliables se sienten en una misma mesa, o mejor dicho varias tantas como tiene el imprescindible local de Embajadores auténtico cuartel general de los estudiantes madrileños. En esta pelea conviven ecologistas, autónomos, libertarios, comunistas o gentes de izquierda en sentido amplio, que tras superar una etapa de sectarismo importante desde todas las tendencias, se aprestan a construir un nuevo movimiento estudiantil no jerarquizado . El método de organización empleado es antiguo, pero no por ello menos válido, ya que las Asambleas de facultad siguen siendo las reuniones más democráticas para dirigir la marcha de las movilizaciones. El día de la manifestación , las universidades madrileñas se llenan de piquetes informativos que recuerdan a los compañeros más despistados que las reivindicaciones nos afectan a tod@s por igual. En la Complutense un macropiquete de 500 personas entra en las facultades que se encuentra a su paso y va sumando efectivos paralizando clases . Ya en la Plaza de Colón , el gentío es impresionante , calculamos que unas 12.000 personas se dieron cita para gritar contra la privatización de la Universidad, contra Bricall y contra todo elemento justificador del sistema, con especial énfasis en la policía. Tras llegar al Ministerio , se decide por aclamación popular seguir hasta la Puerta del Sol, que es invadida por miles de estudiantes con un espíritu reivindicativo que hacía tiempo no se veía. La brutal carga policial no acaba con la concentración , aunque el balance , según los asépticos media, es de dos policías y un estudiante heridos( sic). En otros puntos del Estado la huelga tiene un seguimiento desigual: 3000 personas en Zaragoza, con ocupación de la Consejería de Educación incluida, 500 en Asturias, 1000 en Mallorca, 1500 en Barcelona, 500 en Salamanca y algunas acciones esporádicas en otras regiones y nacionalidades. Tras el enorme éxito de la manifestación, le damos un nombre a las reuniones de coordinación entre colectivos y asambleas: Asamblea General de Huelga( AGH). Se decide convocar un encierro-plenario que sirva para elaborar una tabla reivindicativa común y unas bases para la organización del incipiente descontento del alumnado. No sale bien por el empeño de algunos en mirar más por sí mismos que por el conjunto de los que allí estábamos. Igualmente , no nos desanimamos y continuamos las acciones, como un pasacalles en Aula 2000 el supermercado de la educación. El día 23 de marzo , 20.000 estudiantes salen a la calle en Barcelona contra el borrador del informe Bricall y en el momento presente estamos a la espera de buscar una fecha para organizar una huelga conjunta a nivel estatal que unifique la lucha. Mientras tanto, seguimos trabajando en nuestros colectivos y Asambleas de facultad construyendo una red movilizadora de marcado carácter alternativo y emancipador.

Raúl Camargo. Portavoz de la Confederación de la Izquierda Estudiantil