Y... SEGUIMOS ATACANDO LA POLÍTICA

Oskar Matute Garcia de Jalón



Es peligroso atreverse a hacer un análisis sobre el momento presente que se vive en Euskal Herria porque, este varía a cada momento, introduce nuevos matices, nuevas reflexiones y porque no decirlo, la misma reiteración de insultos y descalificaciones por parte de los de siempre o, los de casi siempre.

Y este mimetismo secuencial se ha producido, de nuevo, con la última propuesta del gobierno vasco, realizada a través del Lehendakari Ibarretxe en el pleno de política general del 27 de Septiembre de la cámara vasca.

Sin duda la propuesta es imperfecta, encierra muchos interrogantes, y se enfrenta a demasiadas dificultades, pero es la apuesta por la política en una sociedad cada vez mas alimentada por la intolerancia y la intransigencia con naderías, falsas verdades, y posiciones apriorísticas e inamovibles.

Y, solo por la apuesta de volver a situar en el centro del debate, y porque no decirlo del conflicto, una propuesta de carácter político, debería ser valorada positivamente. Sin embargo ya ha habido quienes la han descalificado al momento, sin darse apenas tiempo para leerla, estudiarla y debatirla.

Así, el PP, se aprestó nada mas hacerse pública la propuesta a decir que esta propuesta era una propuesta "trampa" (¿a qué nos suena la palabra?) Que solo buscaba iniciar el camino a la independencia y con la aquiescencia de ETA. Este discurso, si es que puede recibir tal consideración, se transmitió en las filas populares a todos los rincones del propio partido, o para ser más exacto, de la propia empresa. Eso unido con la utilización de clara inspiración electoral además de inmoral y repugnante al que el PP nos tiene acostumbrado cuando habla de las víctimas. Que poca memoria histórica guardan algunos de los tiempos en los que, muchos de sus jefes eran victimarios o, utilizando su propio lenguaje, verdugos.

El PSOE, que mantiene una posición subalterna o de "razón de estado" respecto al PP en los temas de Euskadi, pues evidentemente en esta ocasión también. Es triste ver como incluso en la dirección federal de Ferraz recibieron con menos agresividad la propuesta que entre sus compañeros del PSE, que no ahorraron descalificativos en la línea del PP contra dicha propuesta.

Y, para completar el cuadro, Batasuna, que arremetió contra la propuesta argumentando que dicha propuesta era una rebaja, y un neoestatutismo que cercenaba las posibilidades de soberanía del pueblo vasco. Una vez más se olvida de la realidad plural de este pueblo y la necesidad de adecuar los pasos a dar a la realidad en la que actuamos, al menos que queramos que el resultado final sea el de la exclusión de partes.

Y, no quisiera olvidarme en este breve repaso de las posiciones contrarias a la propuesta, de las muchas voces que se han alzado dentro de IU- Federal también en contra de la misma. Estos guardianes de las esencias de la izquierda estiman que la propuesta es electoralista, frentista (sic), no es adecuada al tiempo que vivimos, y, que esconde la apuesta por un modelo confederal o independentista que en absoluto es el nuestro. La verdad es que todo es discutible, pero esa línea de criticas, unida a llamamientos a la unidad de las fuerzas democráticas (véase dialéctica democrátas- violentos) nos desliza por una peligrosa pendiente hacia posiciones más propias de las fuerzas reaccionarias que de una fuerza que se dice de la izquierda transformadora y alternativa que queremos ser.

Hecho este breve repaso, me meto de lleno en la propuesta, o mejor dicho en la valoración que me merece la propuesta, por lo demás bastante coincidente la valoración con la que mantiene Ezker Batua. Así destaco a continuación los elementos positivos de la misma:

  1. Introduce el factor político en un debate viciado y asfixiante en torno a la situación creada en la sociedad vasca por los extremos del conflicto, por un lado las acciones terroristas de ETA, y por otro la campaña de recorte de libertades y derechos emprendida por el PP, con el ejemplo más claro en la ilegalización de Batasuna.
  2. Plantea un proceso de solución que arranca desde la legalidad, esto es, desde la constitución y el estatuto, con lo cual, resta argumentos o miedos a aquellos y aquellas que desean un proceso no traumático con las realidades institucionales hoy presentes, aun cuando dicen estar de acuerdo en la profundización en nuestras herramientas de autogobierno. Esta ha sido la frase más empleada por el PSE cuando denunciábamos su inmovilismo.
  3. Desde el reconocimiento a la existencia del pueblo vasco, establece mecanismos de co-soberanía, a través de la formula del estatus de libre asociación, que permitan trazar una relación superadora de la heredada de los estados nación. Este punto altamente interesante ha recibido todo tipo de chances y bromas, comparándola con Puerto Rico, cuando un análisis riguroso de lo planteado al menos daría para entender que lo sugerido nos acerca más al debate suscitado entre Quebec y Canada, que en las relaciones entre Puerto Rico y los USA.
  4. Introduce una variable de enorme importancia, que no es otra que la de establecer un camino en que las diferentes identidades nacionales de las gentes de nuestro país se puedan encontrar, o al menos no sentirse atacadas ni en su identidad ni en su posibilidad de ser mayoría y hacer realidad su proyección de país. He aquí la referencia al derecho de autodeterminación y el carácter abierto del mismo.
  5. Es una propuesta que ataca directamente el interés oculto del PP, en la medida que a través de herramientas legales cuestiona el marco actual como el más adecuado a la vez que traza aun a trazo grueso un modelo de estado alternativo al de las autonomías, que transitaría en sintonía con el federalismo asimétrico o el confederal. Sin duda el PP además de por la rentabilidad electoral del tema vasco, o la afloración con mayor magnitud de otros conflictos sociales si el terrorismo desapareciese, no mueve ficha por algo tan sencillo de entender como que la resolución pasa por la aceptación libre y voluntaria de la sociedad vasca. Descentralizar la soberanía y aceptar la realidad plurinacional es la perdida del poder central en todas las tomas de decisiones realmente importantes, y un partido tan nacionalista español y con tan poco bagaje democrático como el PP no puede aceptar. De ahí sus ridículas y peligrosas reacciones como la macrobandera y su homenaje, o la equiparación de Euskadi con los Balcanes. Acaso ¿no estará el señor Aznar mas cerca de Milosevic, y su terrible papel en el conflicto de los Balcanes que otros a los que señala?
  6. Plantea en el desarrollo de la propuesta una secuencia absolutamente democrática para llegar al resultado. Establece como prioritario que la propuesta sea debatida y reflexionada por el conjunto de la sociedad civil, sindicatos, partidos, movimientos, personas, etc... para tras la puesta en común de las aportaciones realizar la propuesta final y llevarla a dos planos, uno la negociación con el estado y después al refrendo de la sociedad vasca. Evidentemente esta es una metodología extraña para el gobierno español y otros partidos más acostumbrados a los pactos por arriba, en las cumbres para luego trasladarlos a la base, y además hacer recaer la responsabilidad del no acuerdo y la vuelta al escenario anterior a los ciudadanos a los que se les demanda opinión y posición. Vamos que la solución no pasa por otros pactos de la moncloa.
  7. Es una propuesta para iniciar el debate, por tanto no es una propuesta excluyente, y como se trata de iniciar un debate, lo sensato y lógico es que frente a los que no tienen ningún interés en mover nada (PSOE y PP) y los que rechazan todo modelo que no sea el suyo (Batasuna), el tripartito surgido tras el 13 Mayo, acepte la responsabilidad de todo gobierno, que no es otra que presentar iniciativas y alternativas a los problemas que existen.

Pero no sería justo, si a la vez que he señalado las bondades o positividades de la propuesta no adjuntara las carencias y dificultades de la misma. Carencias y dificultades que al menos en sus más importantes expongo a continuación.

  1. La principal dificultad con la que arranca no es otra que el bloqueo de aquellos partidos (PP, PSOE,Batasuna) necesarios para abordar un proceso de paz. Sin duda algo parecido en Lizarra Garazi, que fue atacado con virulencia por el PP el PSOE sin tan siquiera pararse a pensar que cambios debiera tener para poder participar en ella. Las proclamas de unos diciendo que esta propuesta no cabe en la constitución, aun cuando transite por ella, dificultan el encuentro, pero también visualizan el carácter instrumental que se hace por parte del PP y del PSOE de la propia constitución. A esto unida la posición contraria de Batasuna, por considerar la propuesta una renuncia a la soberanía. Olvidando una vez mas que este país es plural, que existen muchas Euskal Herrias y de lo que se trata es de encontrar la formula que sin la renuncia a sus aspiraciones legitimas de nadie, posibilite a través del ejercicio democrático del juego de mayorías y minorías encontrar un marco cómodo, flexible y abierto para todos y todas.
  2. La necesidad de abordar una negociación con el estado en torno a la propuesta finalmente resultante, es una realidad que hoy se antoja impensable, vista la posición del PP en este tema, y su continua negación del dialogo, y muchos menos a aceptar la existencia de un pueblo vasco sujeto de derechos, tales como el de decidir libre y democráticamente lo que quiere ser.
  3. El condicionar el refrendo del hipotético acuerdo por parte de la sociedad vasca a un cese de la violencia de ETA, se escapa a las potencialidades de la propuesta y no depende de esta, sino de ETA, y si algo caracteriza a esta organización es su visión rígida y militarista de la sociedad vasca.
  4. Se echa en falta la vertiente social de la propuesta, si queremos caminar al dibujo de una nueva realidad, debemos también dibujar su vertiente social, o al menos posibilitar que se dibuje.
  5. La negativa de unos y las actuaciones de otros pueden abonar la formula de aquellos que desean la fractura social.
  6. El no encontrar en el estado español una masa social crítica receptora de dicha propuesta, que pueda ver en ella no solo una forma de resolver un conflicto que tiende a eternizarse, sino y también, un camino para transformar un estado autonómico cada vez mas centralizado en las decisiones políticas, en un estado plurinacional y democrático que surja de la voluntad de los entes federados o asociados. Aquí sin duda el papel de IU- Federal esta siendo hasta la fecha decepcionante, porque en vez de recoger la propuesta como una manera de iniciar el proceso federalizante que decimos defender en aquellos sitios donde puede existir una mayoría partidaria de ello, esta dedicándose a señalar las dificultades y a poner objeciones de todo tipo, dicho sea de paso de clara inspiración unitarista en cuanto a su visión de España. IU-Federal debería replantearse si no es más fácil alcanzar el estado federal que propugna a partir de realidades donde la correlación de fuerzas es favorable o esperar a que IU cuente con la mayoría en el ámbito de estado suficiente para realizar dichos cambios. Yo, soy por naturaleza optimista, pero de hay a pensar que IU pueda ser mayoritaria en el estado hay un salto bastante grande al menos en el futuro próximo ¿Acaso se olvida IU del efecto dominó que pudiera provocar esta propuesta en otros lugares del estado? Sin lugar a dudas el peso de la presión electoral esta haciendo realmente difíciles las relaciones entre dos fuerzas homónimas de dos realidades diferenciadas, EB en la sociedad vasca e IU en la sociedad española.

Y, sin embargo, como soy optimista creo que esta propuesta es necesaria, aun con sus imperfecciones para reactivar a una sociedad, que sin duda es la única capaz de remover los obstáculos que vemos, una sociedad que se encontraba baqueteada por los acontecimientos y sin un horizonte claro que les motivara para movilizarse y conquistar lo que nos merecemos: un país que se rija por la no-violencia, el diálogo sin exclusiones y el respeto a la voluntad de la sociedad vasca. Por cierto, esto es el tercer espacio en Euskal Herria y no otras ensoñaciones que manejan cierta gente.

 

 

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