MOVIMENTO ESTUDIANTIL: HISTORIA DE UN DESENCUENTRO.

 

    Al abordar el análisis del movimiento estudiantil en la actualidad y para que la conclusión a la que se pretende llegar tenga algún sentido , es indispensable recurrir al pasado reciente en pos de una perspectiva clarificadora .

    Las luchas estudiantiles del 93 , que se dieron tanto en institutos como en universidades, vineron a marcar el inicio de la zozobra en la que actualmente se mueve el conjunto del estudiantado. Tras unas movilizaciones masivas( todavía se recuerda aquella espectacular manifestación bajo la lluvia de Marzo de ese año en Madrid) , sostenidas durante un periodo largo de tiempo, los resultados obtenidos supusieron una gran derrota para el movimiento de la que todavía no se ha recuperado.

    Las dos grandes organizaciones que impulsaron las protestas, el Sindicato de Estudiantes en Enseñanzas Medias y la Coordinadora de Estudiantes en Universidad, bien por desgaste o por la actitud irresponsable de sus dirigentes aceptaron las propuestas del Ministerio que contravenían el espíritu que la gente había cultivado con su multitudinaria presencia en la calle. Las dos organizaciones iniciaron desde entonces un proceso de descomposición , que en el caso de la Coordinadora fue total y en del Sindicato estuvo marcado por una escalada de burocratización interna unida a un proceso de depuración y por la pérdida de su propia imagen entre los estudiantes. Desde aquellas luchas , no ha vuelto a producirse ninguna otra a nivel estatal que sea digna de mención. Y sin embargo , la situación que conllevó la mala gestión del descontento estudiantil devino en un panorama cada vez más atomizado y disperso en la Universidad en lo que a colectivos de izquierda se refiere y en una miniaturización de la presencia real del Sindicato de Estudiantes en los institutos.

    El panorama actual del asociacionismo de izquierdas en la universidad varía si nos fijamos en las nacionalidades históricas o en el resto del Estado español. En las primeras , el impacto de la implosión de la Coordinadora de Estudiantes fue menor ,ya que contaban con organizaciones de mucho arraigo y con una enorme capacidad de repuesta. Colectivos como los Comités Abertos de Facultade (CAF) en Galiza , Ikasle Abertzaleak en Euskal Herria y la Asociació d´estudiants Progresistes (AEP) y el Bloc d´estudiants Independentistes (BEI) en Catalunya mantienen una estructura fuerte , aunque tampoco se sustraen al retroceso generalizado de la militancia en el movimiento social de izquierdas.

    En el resto del Estado la desaparición de la Coordinadora ha tenido consecuencias dramáticas , con la práctica desintegración de organizaciones de izquierda en regiones como Extremadura , Castilla la Mancha y la mayor parte de Andalucía , donde impera el sistema de Delegaciones de Alumnos , auténticos viveros de trepas y burócratas donde el compromiso ideológico brilla por su ausencia . En Madrid conviven multitud de asociaciones de izquierda y el año 98 pudo ser el que iniciara el proceso de confluencia de éstas con la convocatoria conjunta de una manifestación , que fue un éxito con 10000 personas en la puerta de la Consejería de Educación. No obstante , la aparición de unos dirigentes que cayeron en la trampa del inefable Consejero Villapalos y cuya actitud sectaria introdujo rencores y sospechas entre las distintas organizaciones acabó con cualquier perspectiva de unificar el movimiento en la Comunidad .

    Precisamente , al calor de las movilizaciones locales de Madrid comenzaron una serie de contactos auspiciados por el Sindicato de Estudiantes de Izquierda de Aragón y por sectores de Madrid , Andalucía , Pais Valenciá y AEP de Catalunya que año y medio después han cuajado en la creación de la Confederación de la Izquierda Estudiantil, que nace como cauce de colaboración entre las distintas asociaciones del Estado español con el objetivo de revitalizar el movimiento de izquierdas y organizar una respuesta unitaria y efectiva a las agresiones a las que los distintos gobiernos han sometido a la educación pública. No serán pocas las diferencias que habrá que ir limando para que la CIE alcance el grado de notoriedad que pretende . En ello tendrá especial relevancia el carácter alternativo y emancipador de la organización , con la introducción de nuevas formas de hacer política y la unidad de acción con los colectivos nacionalistas , evidentemente los más potentes hoy en día.
 

RAÚL CAMARGO, Portavoz de la Confederación de la Izquierda Estudiantil ( CIE).