Comunicado de Anticapitalistas Castilla y León ante el cierre de la central nuclear de Santa María de Garoña

La semana pasada el Gobierno del Partido Popular anunció el cierre de la central nuclear de Santa María de Garoña. Tras haber superado los 40 años de vida otorgados para una central nuclear según la normativa estatal. Siendo alargada inicialmente hasta el 2013 y otorgaba a la empresa Nucleonor (formada por Iberdrola y Endesa) la explotación de dicha instalación. Revocando el BOE del año 2012 la decisión anterior y ofreciendo a Nucleonor la posibilidad de solicitar una renovación de la autorización, por seis años, si cumplía una serie de condiciones.

El 27 de Mayo de 2014, Nucleonor solicitó al ministerio de Turismo, Energía y Agenda Digital una ampliación del permiso de concesión. Al día siguiente dicho ministerio solicitó al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) un informe sobre la solicitud de Nucleonor. El día 8 del pasado mes de Febrero el CSN remitió al Ministerio de Energía un informe favorable condicionando la aprobación a las inversiones de la empresa concesionaria de los sistemas de seguridad nuclear.

Hecho todo el análisis temporal de los acontecimientos “oficiales”, desde Anticapitalistas consideramos que una vez más debemos analizar y reflexionar colectivamente sobre los procesos que han hecho posible el cierre de la central. Y el cambio de posiciones de gobierno y empresas concesionarios para admitir finalmente la irresponsabilidad de mantener abierta Garoña.

Paralelamente a los acontecimientos que relatábamos previamente, ha existido toda una agenda social de lucha y confrontación desde la sociedad autoorganizada. Empezando por los vecinos y vecinas de las regiones del norte de Burgos y Álava, principales afectadas ante el riesgo de accidente nuclear. Seguido por todo el movimiento ecologista y ecosocialista opuesto desde el primer momento a la energía nuclear. Donde la protección de la tierra y la vida se ha situado en el centro del debate en nuestra tierra. Lucha que se cruza constantemente contra el oligopolio que componen en España las eléctricas y los sucesivos gobiernos del Partido Popular y el PSOE. Mostrando uno de los principales ejemplos de las llamadas “puertas giratorias” y la alianza innata entre los estados y las grandes compañías privadas, fruto de la privatización de recursos públicos y el crecimiento por desposesión de los bienes comunes. Se nos muestra así en toda su claridad la falacia del libre mercado y la libre competencia sin participación del Estado.

Se hace necesario ahora asegurar una alternativa económica para la región. Fomentar nuevas formas de desarrollo entorno a la producción de energía sostenible y ecológica, integrada y respetuosa con el medio ambiente. El caso de Garoña, no es por tanto un caso aislado. Y abre el camino para el cierre del resto de las centrales nucleares del Estado Español. Dando lugar a la puesta en marcha de un modelo productivo compatible con la vida. Pues este mismo año estamos sufriendo los claros efectos del cambio climático, con temperaturas inusualmente altas y lluvias realmente escasas. Recuperar la soberanía popular y la capacidad de decidir de que manera gestionar lo que es de todas y de todos debe de ser uno de los ejes de nuestra lucha. Donde los recursos públicos sean puestos al servicio de las clases populares castellano y leonesas y sea posible desarrollar modelos de vida sostenibles con el medio y no obliguen a los y las jóvenes a emigrar para sobrevivir.

En palabras de nuestro compañero Jorge Riechmann: “el síntoma se llama calentamiento global, pero la enfermedad se llama capitalismo.”

Anticapitalistas Castilla y León, 11 de agosto de 2017
http://www.anticapitalistas.org