Comunicado de Anticapitalistas Madrid

El gobierno de Rajoy y del PP sigue atacando de manera alevosa y partidista al Ayuntamiento de Madrid. Ayer, 7 de noviembre, el Ministerio de Hacienda dirigido por Cristóbal Montoro emitió una nueva misiva en la que impone medidas de control financiero efectivo sobre las cuentas del Ayuntamiento de Madrid. Una medida que supone una inaceptable extralimitación de las funciones del gobierno central en detrimento de la autonomía municipal y de la democracia.

El Ayuntamiento de Madrid gobernado por Ahora Madrid es un ejemplo de gestión alejado de la corrupción que impera allá donde gobierna el PP. Un gobierno que fue elegido para priorizar las necesidades de la gente y la construcción de un nuevo modelo de ciudad, frente a las políticas de recortes neoliberales que impone el marco de la austeridad impuesto por la Unión Europea.

Una “imposición” aceptada de buen gusto por el PSOE y el PP, artífices de la reforma exprés del artículo 135 de la Constitución Española en 2011, con el objetivo de introducir el principio de estabilidad presupuestaria, la limitación del déficit público y de la capacidad de endeudamiento de las distintas administraciones públicas, así como la conocida “regla de oro”, es decir, la prioridad absoluta del pago de la deuda frente a las demandas de la mayoría social. Es esta reforma que carece de toda legitimidad democrática la que ha permitido construir un corpus legal que hoy asfixia a los municipios, constitucionalizando la austeridad.

Madrid ejemplifica la perversidad de la “regla de oro”. Un Ayuntamiento que presenta un balance económico envidiable: unas cuentas saneadas, con un incremento del 74% en inversión social y un 102% en inversiones. Un superávit de más de 1000 millones en 2016, nada más y nada menos que el 16% del total de todas las administraciones locales. Una reducción de la inmensa deuda legada por el PP en un 37%. Es decir, existe la base financiera para hacer políticas públicas expansivas que planteen un modelo de ciudad diferente, más social e igualitaria.

Hace pocos días se aprobaba en el Pleno del Ayuntamiento, por exigencia de Montoro, un nuevo Plan Económico Financiero (PEF) del Ayuntamiento de Madrid, el tercero en lo que va de legislatura. En él se admitían los recortes exigidos por el Ministerio, pero sin embargo éste ahora rechaza la aceptación de este PEF y sigue exigiendo nuevos recortes, de 238 millones en el ejercicio 2017 y de 243 millones en el 2018, con la amenaza de mayores y más graves sanciones en caso de no acatar el mandato de la troika.

Una vez más, el PP quiere ganar por la fuerza lo que no pudo ganar en las urnas. El partido más corrupto de Europa hace un vergonzoso y retorcido uso partidista de las instituciones para acorralar al adversario político. Para muestra está el hecho de que no se ha intervenido sobre otras administraciones realmente incumplidoras, como la Comunidad de Madrid o el propio Gobierno de España, de cuyas cuentas es responsable el señor Montoro. ¿Por qué se persigue con saña a los municipios cuando son las administraciones menos endeudadas con un 2,9% del PIB frente al 71,5% del PIB del gobierno central?

Es el momento de dejar de hacer concesiones y plantar cara a este desafío. Cuando se reciben ataques de este calibre solo políticamente se puede dar una respuesta a la altura. Es necesario engrasar las redes de trabajo y solidaridad entre los gobiernos municipales del cambio para enfrentarse al intervencionismo ilegal e ilegítimo del PP. Solo juntas seremos capaces de hacer frente a una legislación que está al servicio de los mercados y las entidades financieras.

Para ello es fundamental contar con la participación activa y desde abajo de una ciudadanía que va a verse muy afectada por estas u otras medidas coercitivas que pudieran producirse. Vecinos y vecinas de Madrid que podrían ver cómo se esfuman proyectos tan demandados como las nuevas escuelas infantiles, los carriles bici, los centros juveniles y de mayores, las bibliotecas, más y mejores autobuses de bajo consumo…

Es necesario recurrir a los tribunales todas estas medidas injustas, pero eso nunca será suficiente. Es imprescindible dar una batalla política contundente en todas las instancias, desde la calle hasta en el Congreso de los Diputados, el Parlamento Europeo, pasando por el Pleno del Ayuntamiento y los medios de comunicación. Necesitamos que el gobierno del Ayuntamiento de Madrid esté dispuesto a la desobediencia de imposiciones ilegítimas. De lo contrario, podríamos ver frustradas las grandes expectativas depositadas sobre los gobiernos municipales del cambio desde aquellas elecciones de mayo de 2015. Hemos visto lo que ha sucedido en otros países europeos, como en Grecia, donde gobiernos de izquierdas aupados por el impulso la movilización ciudadana, finalmente han capitulado a las exigencias de la austeridad, echando por tierra en buena medida las posibilidades de transformación social. No dejemos que suceda lo mismo en los municipios del cambio.

Anticapitalistas Madrid, 8 de noviembre de 2017
http://www.anticapitalistas.org