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I ENCUENTRO CONFEDERAL 4. ¿por qué pensamos que es necesario Espacio Alternativo? introducción Fue en Septiembre de 1996 cuando diversos colectivos y personas de izquierda decidimos coordinarnos en espacio alternativo. En aquel momento, planteábamos la necesidad de un espacio alternativo rojo, verde y violeta en el marco de la construcción de una formación política de nuevo tipo. Decíamos que nuestra voluntad era "crear un punto de encuentro, de diálogo y colaboración, bajo el nombre de Espacio Alternativo, con formas mínimas de coordinación, abierto a todas las personas y colectivos que puntual o establemente quieran colaborar" . Han pasado cerca de dos años desde aquel documento fundacional y los colectivos y personas que suscribimos aquel texto, más otras muchas que se han incorporado a lo largo de este tiempo, hemos constatado que es muy necesario un espacio alternativo rojo, verde y violeta en el difícil contexto de retroceso de la izquierda y desmovilización social que vivimos. Por ello, queremos dar un paso hacia adelante dotándonos de formas más estrechas de colaboración que permitan una mayor coordinación. Queremos ser más que un espacio de reflexión y debate. Queremos ser un espacio de propuesta e iniciativa política, una palanca de ayuda a los movimientos sociales emancipatorios. Pretendemos que el I Encuentro Confederal de Espacio Alternativo siente las bases para consolidar nuestro colectivo y ayudar a construir un nuevo bloque alternativo, plural y multiforme, un movimiento político y social integrado por organizaciones políticas de nuevo tipo y movimientos y proyectos sociales alternativos. La construcción de este nuevo sujeto colectivo de transformación social, en el que IU y también sectores políticos cercanos a los planteamientos de la izquierda radical pueden jugar un papel fundamental, es nuestra principal tarea política. Espacio Alternativo aspira a propiciar, a medio plazo, un cambio de orientación en IU, mediante el trabajo de sus miembros adscritos y adscritas a ella, de modo que vayan creándose las condiciones para la definición, incremento y confluencia de quienes propician una evolución más claramente rojiverdivioleta de la misma. Del mismo modo no renunciamos a influir en todas aquellas organizaciones que cuenten en su interior a sectores de la izquierda transformadora. Espacio Alternativo comparte las aportaciones teóricas más
globalizadoras y radicales de los movimientos ecologista, feminista, pacifista-antimilitarista,
solidario, de okupación, del tercer sector... y pretende, basándose
en ellas, una renovación profunda de la izquierda, que incorpore
también sus ideales emancipatorios para las clases subalternas y,
por su medio, para toda la sociedad. Espacio Alternativo aspira a contribuir
a la "precipitación" de la nueva síntesis emancipatoria,
al desarrollo y difusión de sus elementos, a la lucha cultural que
todo ello representa y a la recuperación de la esperanza, la motivación
y la combatividad de las gentes de la izquierda.
¿cómo vemos la situación? La recuperación de la hegemonía cultural por parte del capitalismo, coincidiendo con una crisis estructural profunda, de difícil solución estable, ha permitido el éxito, desde la óptica del capital, de la ofensiva neoliberal y globalizadora. Las "izquierdas" mayoritarias, el llamado "socialismo real" y la socialdemocracia, no han resistido en general esta ofensiva y han propiciado, con sus prácticas concretas, su triunfo, cada una de un modo diferente. Las posiciones contrahegemónicas han pasado o están pasando de minoritarias a marginales. Esta hegemonía del pensamiento único no puede entenderse sin una generalización y profundización de la manipulación y el control de la información, un dominio sobre las conciencias y una homogeneización cultural sin precedentes. La hegemonía supone, como es sabido, una definición del horizonte de lo pensable, la aceptación de lo existente como lo natural, lo obvio y, por tanto, la extirpación de las raíces de la disidencia. Y lo que han hecho natural es que los designios del FMI, el BM o la OMC sean dogma de fe a seguir a pesar de estar al servicio de unos intereses determinados. Y es natural la actual orientación basada en el retroceso de las "conquistas sociales", la supresión de cualquier obstáculo al control oligopolístico del comercio internacional, la obligatoriedad de las políticas antipopulares y la prolongación de una orientación productivista, consumista y destructora que se ha implantado casi sin resistencias notables, salvo excepciones. Y lejos de significar esta etapa una superación de la crisis estructural de fondo que afecta al planeta, podemos pensar que es una transición de duración indefinida hacia una situación que parece que ya habíamos dejado atrás. Los límites naturales y sociales, que enmarcan el carácter estructural de la crisis, siguen siendo violados. No hay un cambio de orientación. Son el fruto natural del sistema. La ecología en su forma estética es, en teoría, parcialmente aceptada; una ecología razonable, compatible con el crecimiento, manipulada, tergiversada, reutilizada para ampliar mercados y aumentar beneficios. En definitiva, se impone la idea de un capitalismo verde, o lo que es lo mismo, el tratamiento del formato ecológico como una mercancía más, dentro de un mercado a explotar. Lo mismo, con diferentes matices, puede decirse del feminismo y el pacifismo. El incremento de la miseria, de la desigualdad, del paro, del hambre... tiene una manipulación más difícil, ya que un mayor conocimiento social de los indicadores de los mismos, una mayor teorización de sus causas y una mayor lucha histórica de los movimientos populares contra ellos, complica seriamente la tergiversación del tema. Ocultar sus auténticas dimensiones, presentarlo como excepcional, lejano e irresponsable, desviar hacia la compasión y hacia el socorro de la emergencia, modificar, limitando, la percepción de los propios derechos, crear un nuevo sentido común (que incluya el trabajo temporal, la aceptación de condiciones inaceptables, la inutilidad de la preparación...), incrementar la manipulación del ocio... son algunas de las estrategias para disminuir la potencial virulencia de la situación. Sin embargo, existen numerosos ejemplos que nos desvelan que la situación es difícil y está muy lejos de cambiar con la actual correlación de fuerzas. Simplemente tomemos uno: el informe del PNUD de 1996 nos señala que la cuarta parte de la Humanidad vive peor que hace 15 años y que 358 personas atesoran tanta riqueza como el 45% de la población mundial. Al mismo tiempo, podemos observar como se manifiestan brutalmente las contradicciones del sistema si analizamos la estructura laboral y las condiciones de trabajo de millones de personas a nivel mundial. Explotación infantil, las condiciones en horario y puesto de trabajo más cercanos al siglo XIX que al XXI, infratrabajos, marginación de las mujeres, son características que imperan en la mayor parte del planeta. Los y las habitantes de los países más industrializados podemos decir que la situación es mejor comparativamente hablando, pero las conquistas que el movimiento obrero alcanzó tras años y años de duras luchas parece que llegaron a un punto de retorno al pasado. Hoy más que nunca podemos comprobar la dualización de nuestras sociedades no ya entre las personas que tienen empleo estable y las que lo tienen temporal, sino entre las personas que tienen trabajo y las que se mueven entre el infraempleo y el desempleo. Las condiciones de trabajo también se degradan sensiblemente: provisionalidad, incertidumbre, accidentes de trabajo, rotación, etc... caracterizan el mundo del trabajo en ciernes del siglo XXI. Conviene también reparar en la homogeneización cultural a escala mundial que especialmente promueven los medios de comunicación. El desarrollo de las nuevas tecnologías en la era de la (des)información, ha impulsado la asunción por parte del Planeta de una escala de valores basada en el individualismo y la competitividad. Se ha conseguido extender entre la ciudadanía cierta cultura de la delegación en la clase política -que a su vez está seriamente desprestigiada- y modelos de vida que podemos asociar a lo que se denomina cultura de la satisfacción, conformando sociedades compuestas por individuos despreocupados y ajenos a la gestión de lo público y del bien común. Si este puede ser un breve diagnóstico de lo que sucede a nivel mundial, es fácil de trasladar a lo que ocurre en nuestro Estado. Ya hace tiempo que estrenamos un nuevo ciclo político caracterizado por la formación de un gobierno entre la derecha nacionalista española del PP y las derechas nacionalistas catalana, vasca y canaria que ha traído consigo cambios sustanciales. La profundización en la línea neoliberal y en la subordinación al monetarismo, al nuevo orden comercial y al nuevo orden militar han supuesto un cambio cualitativo, aunque haya sido en algunos casos más por acumulación de cambios cuantitativos que por un cambio de sentido. Es constatable que la política que ha impulsado el gobierno de Aznar en temas centrales como la construcción europea o la OTAN supone continuidad con respecto a la anterior etapa. Por otro lado, existen ejemplos como el de las privatizaciones de empresas y servicios públicos en los que ha habido una sensible profundización en el carácter neoliberal de las políticas que comenzara el gobierno del PSOE. Sin embargo, cada vez se hace más patente que se ha producido una clara discontinuidad con la etapa anterior en una serie de cuestiones de gran importancia. Entre otras, las relacionadas con la educación, la sanidad, los derechos y libertades, la gestión y consumo de la energía, la política fiscal, etc., y en las que la izquierda no ha sabido encontrar puntos de acuerdo para acciones conjuntas de oposición firme. Y es evidente que en nuestro Estado la cosa no va bien. El nivel de desempleo se mantiene y la precariedad en el trabajo cada vez es mayor; la existencia de un Ministerio de Medioambiente no ha significado una mayor dedicación a la Ecología, o un cambio en la manera de tratar el tema, sino todo lo contrario; la cuestión nacional sigue siendo problemática, entre otras cosas, por la nula disposición al diálogo y a encontrar fórmulas que conjuguen mayores cotas de autogobierno con la solidaridad entre nacionalidades y regiones, etc. Dentro de este contexto habría que individualizar una llamativa agresividad en el tratamiento del problema vasco, enarbolada como baza electoral central, que dificulta la solución del mismo, enrarece el clima político vasco y general y bordea, cuando menos, los límites de las posiciones democráticas. En estas actitudes las posiciones más sectarias del MLNV se refuerzan y encuentran nuevas posibilidades para afianzar su control. La dificultad para dar respuesta a las consecuencias de la puesta en práctica de las políticas de derechas no es diferente a la existente en otras partes del Mundo. En el Estado Español, la izquierda sociopolítica se encuentra desorganizada y desmovilizada, en una etapa de claro retroceso. Una situación que, en gran parte, atribuimos a la crisis generalizada que afecta a los denominados movimientos sociales Puede también hablarse de cierta crisis de los movimientos sociales o, al menos, de cierto estancamiento en una escasa influencia real, una participación reducida y una existencia frágil y discontinua. En algunos casos es más que dudoso su carácter antihegemónico, en otros su carácter participativo, en otros la estrategia favorable al protagonismo social... Están, además, el cansancio, las limitaciones, las dificultades, la escasez de recursos humanos y materiales... Sería contradictorio que la situación actual no afectara críticamente a los movimientos sociales. A pesar de todo, sobreviven, en bastantes casos con suficientes dosis de dignidad, de compromiso y de eficacia. Esta relativa crisis coincide, además, en algunos casos, con una producción teórica muy interesante Podemos afirmar que además asistimos a cierto encapsulamiento de los movimientos sociales que contribuye enormemente a dificultar la confluencia de las distintas luchas. Paradójicamente, quizás sea el momento en que más extendido está el fenómeno del asociacionismo sin querer esto decir que haya capacidad para dar respuesta unitaria a una serie de cuestiones que merecerían una fuerte contestación: ingreso en la OTAN, insumisión, okupación, políticas medioambientales, Maastricht, agresiones a mujeres, etc. Por otro lado, es escaso el apoyo que prestan las organizaciones políticas y los movimientos sociales a proyectos alternativos concretos sociales, culturales y económicos, por lo que su papel actual es de escasa, aunque creciente, relevancia. Falta todavía un debate generalizado sobre los mismos, de manera que dejen de ocupar una posición marginal dentro incluso del propio, impreciso y deslavazado bloque alternativo. La crisis de Izquierda Unida guarda estrecha relación con la crisis de lo social que acabamos de describir. IU pretende ser la expresión política de la movilización social y, por lo tanto, es obvio que sufre las consecuencias de la desmovilización general. Pero es que, además, es palpable su débil relación con aquellos sectores más organizados de la Sociedad. Mientras que existe una muy frágil relación con lo ya no tan nuevo (movimientos sociales), se ha entrado en crisis en la relación con lo viejo (movimiento sindical); una alianza que tradicionalmente se había respetado escrupulosamente, si bien en el deterioro de esa relación han influido notablemente la aceptación por las direcciones sindicales mayoritarias de reformas como las de las pensiones y la del mercado laboral, así como su resistencia a emprender una política de movilizaciones sostenidas contra el bloque de derechas. Esta situación viene dada, en gran parte, por la reaparición dentro de IU de tendencias sectarias, fruto principalmente de la dificultad para analizar certeramente la nueva situación tras las pasadas elecciones y la dinámica interiorizada en la que se ha vivido durante muchos meses. IU no ha sido capaz de articular un discurso alejado de la subalternidad al PSOE. Siempre con éste como referencia ha ejercido el papel por defecto o por exceso: se ha realizado una oposición al PSOE cuando este ya no estaba en el gobierno, no se ha sabido ser flexibles (sin renunciar a las propias posiciones) para llegar a acuerdos mínimos frente a la derecha y, algunas veces, se ha actuado de tal manera que se daban facilidades a los inventores del discurso de la pinza IU-PP. La aparición de tendencias sectarias ha podido con muchas ilusiones y confianzas que será difícil que se recuperen. Por otro lado, la pésima gestión de la reciente crisis en la que se apartó al PDNI, EU-EG e IC (y por extensión a otros colectivos como Los Verdes o la PSP de Andalucía), completan un difícil panorama para el futuro. La crisis de IU no está bien cerrada y, es una cuestión del máximo interés para el Espacio Alternativo, y no exclusivamente para sus adscritos y adscritas a IU, así como para toda la izquierda. Si estas actitudes sectarias se mantienen vaciarán de contenido y de realidad a IU. Diversos indicios, así como un cierto conocimiento de la organización, permiten suponer que las posiciones del Espacio Alternativo gozan de más simpatía y mayores posibilidades de confluencia de las que en este momento pueden manifestarse. Tanto la actual situación como las tradiciones culturales de parte del PCE impiden que esto se concrete y aflore. Espacio Alternativo hace estas reflexiones en voz alta y en primera persona, ya que sus miembros son activistas de los movimientos sociales y muchos de ellos a su vez de Izquierda Unida. Es cierto que, si bien compartimos y sufrimos plenamente las dificultades de los primeros, hemos sido muy críticos con la política de la dirección de IU. Es necesario pues, apostar por el reforzamiento de los movimientos sociales
como forma de salir de este bloqueo en el que nos encontramos. La izquierda
debe edificarse sobre los dos pilares, el de lo social y el de lo político,
pero debe ser consciente de que sólo se avanzará a partir
de la movilización organizada de la Sociedad.
nuestro bagaje Hace cerca de dos años que Espacio Alternativo vio la luz. En un principio, fueron las gentes más apegadas a los movimientos sociales dentro de IU quienes impulsaron la creación de nuestro colectivo: Izquierda Alternativa, la corriente ecosocialista, Ekaitza Taldea, muchos y muchas "independientes" que no encontraban su hueco en IU.... Actualmente, podemos decir que espacio alternativo es más que la suma de voluntades y experiencias de los grupos y personas que lo integran. Durante dos años, en torno a una serie de propuestas y reivindicaciones, se ha construido un colectivo que, tanto dentro como fuera de IU y en la medida de sus posibilidades, podemos decir que ha conseguido lo que se proponía: sentar las bases para edificar un discurso propio, mínimamente elaborado y coherente, en torno a los colores de la emancipación, el rojo, el verde y el violeta. Creemos firmemente que la izquierda del siglo XXI debe desarrollar simultáneamente las tres perpendiculares para poder dar alternativas. ¿Por qué decimos que se han puesto las bases para que espacio alternativo contribuya a crear una fuerza de nuevo tipo? Porque durante dos años y porque es nuestra vocación para el futuro, hemos pretendido (y en alguna medida lo hemos logrado) que nuestro trabajo se caracterizase principalmente por.... ....desarrollarse en estrecha relación con los movimientos sociales. Uno de los errores más extendidos en la izquierda es la constante alusión a los movimientos sociales sin conocer su realidad. Espacio Alternativo desarrolla su actividad en estrecha relación con los movimientos sociales y, por ello, conocemos, sufrimos y trabajamos en la misma realidad que aquellos. Espacio Alternativo no aspira a ver sus siglas entre las decenas que aparecen en las convocatorias de manifestaciones, sino que queremos estar en las movilizaciones y pretendemos ser una red de iniciativas, intensamente dedicada a potenciar el protagonismo social, de modo que se favorezca su funcionamiento autónomo, democrático y participativo. Queremos discutir dentro de (no sólo con) los movimientos sociales, acertar y equivocarnos con ellos, compartiendo sus dificultades y, por qué no, sus logros... ....elaborar propuestas políticas alternativas concretas y creíbles a partir de la crítica de lo existente. Intentamos recoger las mejores ideas, experiencias y aspiraciones surgidas desde los distintos campos emancipatorios: ecologista, feminista, antimilitarista y pacifista, sindical, de paz y solidaridad, antifascista, etc. Por ello, seguimos reafirmándonos en que es posible el reparto del trabajo y de la riqueza, la salida dialogada al conflicto vasco, la construcción de un Estado Federal, la reconversión ecológica de la actividad económica, la equiparación de los géneros, la despenalización de la okupación, un futuro desmilitarizado, sin centros penitenciarios, etc... ....acercar la teoría a la práctica y el dicho al hecho, porque no es ético elaborar grandes constructos teóricos para los y las demás. Nos hacemos eco del discurso violeta y por ello hacemos lo imposible por conseguir que en nuestro colectivo sea una realidad la paridad; reclamamos el protagonismo de los movimientos sociales y militamos en ellos; reclamamos el Estado Federal plurinacional y solidario y lo plasmamos en nuestra forma de funcionamiento interno; pretendemos otras formas de hacer política y nos hemos caracterizado por la rotación en nuestras portavocías y el trabajo colectivo.... ....nuestro carácter unitario. La tarea de la izquierda para el siglo que viene debe ser la de sumar voluntades y esfuerzos, conjugando la firmeza política con la necesidad de llegar a acuerdos de mínimos, buscar lo que nos une y no lo que nos separa.... Sólo hemos comenzado a andar y en este camino queremos encontrarnos
mucha gente.....
¿por qué pensamos que es necesario Espacio Alternativo? ¿Qué nos une? Hoy, al igual que hace dos años, nos reafirmamos en las señas de identidad que redactamos en el documento constituyente de Espacio Alternativo y que creemos que definen a un espacio rojo, verde y violeta.... Espacio Alternativo se sitúa frente a la actual hegemonía
del pensamiento único, justificador de una democracia limitada,
una economía subordinada a un mercado monopolizado y una ideología
de la competitividad y el consumo. Este pensamiento único es pieza
clave del éxito en la imposición de una salida para la situación
de crisis estructural, basada en el neoliberalismo y la globalización,
asentada en el incremento de la injusticia y la desigualdad y, por tanto,
del sufrimiento de la mayoría. Espacio Alternativo aspira a combatir
esta situación de violencia incrementada sobre los y las de abajo
y la hegemonía cultural que la sustenta y a construir, junto a otras
personas y colectivos, una cultura contrahegemónica y una situación
alternativa.
Temas centrales Por el reparto del trabajo, de los tiempos y de la riqueza El problema del desempleo no sólo es una de las mayores lacras de nuestras sociedades, sino que, además, es una de las principales preocupaciones de la ciudadanía. Nos congratulamos de que parece que se ha asumido por parte de la mayoría de la izquierda que el crecimiento económico no es suficiente para crear empleo y que con él se pone en grave riesgo el equilibrio ecológico, así como de las iniciativas de los gobiernos francés e italiano que han contribuido a poner en primer plano la cuestión de la reducción de la jornada laboral. Es importante que la izquierda comience a impulsar con firmeza la idea del reparto del trabajo como fórmula para acabar con las elevadas tasas de desempleo y desde Espacio Alternativo queremos aportar una serie de reflexiones para el debate. Creemos que la reducción de la jornada laboral por Ley a 35 horas (o a 32) sin recorte salarial ni pérdida de prestaciones sociales es necesaria, pero que no va a lograr los objetivos que nos proponemos por si sola. Otro modelo de desarrollo exige también otra forma de entender la diferencia entre empleo y trabajo, apostar por el trabajo socialmente útil, por un plan de inversiones y empleos verdes, por la creación de un tercer sector de utilidad social, por mecanismos de segunda nómina y de rentas básicas y por el derecho a la autogestión del tiempo de trabajo. Otro modelo de desarrollo exige también una mayor equidad en el reparto del trabajo socialmente necesario entre hombres y mujeres y, por tanto, también el tiempo de ocio y libertad del que dispone cada individuo. Y unidas a estas medidas deben ir otras muchas que a menudo se olvidan que permitan hacer realidad el lema de trabajar menos para trabajar todos y todas, como es la redistribución de la riqueza a través de políticas fiscales, laborales, de vivienda y de aseguramiento de los derechos de sanidad, educación, etc. En definitiva, entendemos que la disminución de la jornada laboral semanal se debe inscribir en una estrategia de transformación social cuyos pilares básicos son el reparto del tiempo, el trabajo y la riqueza. Por el libre derecho a la autodeterminación de los pueblos, por un federalismo plurinacional, republicano y solidario La transición política española no significó una solución democrática a las aspiraciones de los pueblos del Estado español que exigían el reconocimiento de su identidad nacional, frente al predominio histórico de un nacionalismo español excluyente. Bajo la presión de los poderes fácticos y sin la oposición de los principales partidos de izquierda, la Constitución de 1978 impuso la unidad indivisible de la nación española e impidió el libre ejercicio del derecho a la autodeterminación de los pueblos que la exigían, en especial el pueblo vasco, quien negó mayoritariamente su apoyo a esta Constitución. Hoy, veinte años después, y teniendo en cuenta el marco de la Unión Europea, es necesario asumir el reto de la reconstrucción democrática de los lazos entre los pueblos del Estado español y de éstos con los de Europa, a partir del reconocimiento previo del derecho de autodeterminación, incluida la independencia. En ese proceso, Espacio Alternativo defenderá la necesidad de una reforma constitucional que reconozca la libre opción de cada pueblo y permita avanzar hacia un proyecto federalista abierto (o sea, capaz de conciliar autogobierno y gobierno compartido, igualdad y diversidad) a escala española y, en el futuro, europea; plurinacional (reconociendo las distintas identidades nacionales y su diferencias); republicano (acabando con la figura anacrónica y antidemocrática de la monarquía) y solidario (que aspire a garantizar la superación de los desequilibrios territoriales y las desigualdades interpersonales). Por una salida dialogada al conflicto vasco La persistencia de un conflicto armado en Euskadi ha acarreado grandes sufrimientos a lo largo de muchos años. El origen del mismo está en el no reconocimiento de los derechos nacionales del pueblo vasco por parte del Estado; sin embargo, esto no puede ser justificación ética de los atentados cometidos contra vidas humanas. Por eso Espacio Alternativo no ha compartido nunca la estrategia desarrollada hasta ahora por ETA, pero tampoco ha apoyado la política represiva de un Estado que no sólo se ha negado hasta ahora a reconocer el derecho de autodeterminación y a aplicar medidas legales como el acercamiento de presos a sus lugares de origen, sino que ha recurrido a acciones armadas como las desarrolladas por los GAL así como a diversas vulneraciones de la legalidad vigente. Espacio Alternativo se pronuncia claramente por la apertura de un proceso de diálogo y negociación sin exclusiones y, en este marco, valora positivamente la tregua incondicional e indefinida recientemente por ETA. Es la hora del debate político, de la búsqueda de soluciones humanitarias y políticas a este conflicto. En ese camino apoyaremos cualquier paso adelante hacia el ejercicio de su propia soberanía que desee ejercer el pueblo vasco a través del nuevo Parlamento que salga elegido el 25 de octubre próximo y de su movilización ciudadana. Por un feminismo social y alternativo, por el derecho a la libre opción sexual La revolución cultural iniciada por el feminismo desde el decenio de los sesenta sacudió los cimientos de una sociedad construida en torno a una visión profundamente androcéntrica en todos los ámbitos. El derecho al divorcio, el derecho al aborto, el derecho a un trabajo digno con igual salario al de los hombres, la exigencia de un nuevo reparto del trabajo, de los tiempos y del poder, el derecho, en fin, a ser reconocidas iguales y diferentes de la identidad masculina, han sido definidos por numerosas mujeres en los últimos treinta años. En el caso español, la herencia del franquismo, el peso de la Iglesia católica y de la familia tradicional, junto a los valores culturales imperantes, constituyeron un freno notable al desarrollo de un poderoso movimiento de mujeres. Aun así, éste se ha ido abriendo camino a lo largo de los últimos veinte años y ha logrado extender conquistas democráticas y sociales básicas. Pero no sólo queda mucho camino por recorrer sino que en los últimos años, dentro de la ola neoconservadora y neoliberal que recorre el mundo, vemos que incluso muchas de esas conquistas son cuestionadas y que fenómenos como la violencia contra las mujeres vuelven a ser una realidad cotidiana. Las mujeres, junto a la juventud, son las principales víctimas del nuevo régimen de acumulación flexible que trata de implantar el capitalismo, siendo empujadas de nuevo al trabajo doméstico. Este retroceso, al debilitarse su capacidad de independencia económica, implica también una mayor vulnerabilidad de las mismas ante la autoridad de los hombres y una reducción de sus posibilidades de participar en política y en la esfera pública. En esas condiciones no cabe sorprenderse del retorno con fuerza de los prejuicios sexistas, de los malos tratos y de la nostalgia por la familia tradicional. Frente a este riesgo de involución cultural y social, la izquierda tiene que pasar de la retórica a los hechos, asumiendo la crítica en todos los planos de esta sociedad patriarcal, defendiendo la autonomía y el derecho a la libre decisión de las mujeres y apostando por la discriminación positiva a favor de las mismas en el trabajo, en la política -mediante la paridad en la participación y la representación- y en la reconstrucción de nuevas relaciones entre géneros y opciones sexuales. Por eso el color violeta ha de ser transversal y tiene que atravesar el conjunto de los programas y prácticas de la izquierda, ya que en todos y cada uno de sus ámbitos de actuación la(s) "mirada(s)" de las mujeres ha de hacerse visible y ha de influir si se quiere llegar a fusionar efectivamente ese color con el rojo, el verde y otros colores emancipatorios. La redefinición de las relaciones entre géneros en las esferas de lo público, lo político y lo privado también exigen de las gentes de izquierda una mayor coherencia entre lo que se dice y lo que se hace, esforzándonos por superar dentro de nuestras propias organizaciones y en la vida cotidiana cualquier manifestación de sexismo o freno a la lucha por la autoemancipación de las mujeres. Posicionamiento activo en torno a los proyectos de grandes infraestructuras de transporte Durante este año está adquiriendo cierta relevancia el debate sobre las infraestructuras de transporte en nuestro Estado. Los proyectos para realizar las Variantes de Guadarrama y Pajares, así como una posible línea ferroviaria desde Portugal, depende como se hagan permitirán vertebrar realmente mediante ferrocarril el noroeste peninsular o no. Por otro lado, siguen en marcha los proyectos de Trenes de Alta Velocidad Madrid-Valladolid (y su enlace con una línea transeuropea que partirá de Lisboa) y el Madrid-Barcelona que junto al impacto ecológico comportan el abandono de los servicios para las poblaciones intermedias y la fagocitación de los recursos financieros previstos para el ferrocarril en detrimento del mantenimiento y mejora de la red convencional. Nuestra apuesta por el tren como medio de transporte más limpio y respetuoso con el medio ambiente frente al aumento de las grandes autopistas y autovías que priman el transporte por carretera, queda patente en una clara y firme posición ante todos estos proyectos con los siguientes criterios: la necesidad de que el ferrocarril crezca y se modernice; la necesidad de aprovechar aquellos trazados ya construidos; la utilización de los trenes no sólo como transportes de viajeros/as, sino también de mercancías; la oposición al AVE y la apuesta por la Velocidad Alta, etc. Problemática medioambiental relacionada con el uso de la Energía El gobierno de Aznar está modificando substancialmente el ordenamiento legal relacionado con la gestión, la planificación y el uso de la energía. La liberalización del sector eléctrico, la próxima desregulación del mercado de los hidrocarburos, la privatización de Endesa, etc. se acumulan para dibujar un contexto poco halagüeño en el que los grandes núcleos empresariales van a dominar los mercados de la energía en regímenes de oligopolios y el Estado va a ver disminuir su poder de intervención al mínimo. Mención aparte cabe dar al problema de la gestión y uso del Agua. No podemos aceptar la política de trasvases por que el coste ambiental es mayor que los posibles beneficios a corto plazo. Abogamos por el ahorro y la eficiencia en la gestión y el consumo de agua y esto no se vislumbra en la Ley de Aguas que pretende llevar a cabo el Gobierno. Por otro lado, Espacio Alternativo impulsará todas aquellas acciones que se encaminen a exigir el cierre de todas las centrales nucleares en el marco de una apuesta por las energías seguras, limpias y renovables Hacia la desmilitarización de la sociedad y la economía Si bien parece que la despenalización de la insumisión es un hecho con la entrada del ejército profesional, quedan muchas cosas por hacer en el terreno de la lucha antimilitarista. La inminente campaña de promoción del ejército profesional en los centros educativos es una simple muestra del trabajo que resta por hacer para la difusión de una nueva cultura que sustituya al imperante modelo de defensa ofensivo basado en los ejércitos profesionales integrados en la OTAN. Por una juventud rebelde y alternativa A la lucha por despenalizar la insumisión, hay que unir varios centros de atención que la juventud con valores alternativos tiene como prioritarios y en los que Espacio Alternativo quiere seguir implicándose. Debemos realizar un esfuerzo por contribuir a abrir el debate sobre y en el movimiento okupa: en el exterior para explicar que la okupación de espacios tiene tanto o más que ver con otras formas de gestión y organización que con la escasez de viviendas, y dentro del movimiento, porque pensamos que ha mostrado en varias ocasiones actitudes sectarias y aislacionistas. Por ello, apoyamos las nuevas iniciativas que desde algún Centro Social Okupado, como por ejemplo El Laboratorio, se han ideado para abrir el debate a otros colectivos cercanos y simpatizantes con el objeto de impulsar estrategias comunes. En el terreno de la educación debemos hacer un esfuerzo por apoyar iniciativas como la de la Foro Universitario de Izquierdas que pretende reactivar la función consistente en el debate permanente que la Universidad siempre ha tenido. Estas como otras iniciativas y propuestas (fomento de cierta contracultura, adelanto del derecho de sufragio a los 16 años, contribuir a realizar un debate en profundidad y sin prejuicios sobre el consumo de drogas, etc.) constituyen uno de los ejes principales de la actividad política de Espacio Alternativo. Trabajo activo en el terreno de la solidaridad internacionalista Como decíamos hace dos años, es necesaria la solidaridad de todos y todas con los pueblos que sufren represión y la ausencia de derechos humanos, con los que padecen crueles, absurdos e injustificados embargos y con los que luchan por su emancipación nacional o social. En este momento debemos impulsar especialmente las campañas de solidaridad política y cooperación material con los indígenas y zapatistas de Chiapas y México, con el pueblo saharaui en puertas de la celebración del referéndum de autodeterminación, con el pueblo de Kosovo sobre el que pesa la amenaza de un aplastamiento y con el pueblo kurdo, víctima de un auténtico genocidio. Asimismo, expresamos nuestra preocupación por la situación actual en Argelia, en Indonesia, en Afganistán y en otros muchos puntos del planeta que están sufriendo los horrores de las guerras, la represión o el fanatismo. Condenamos los embargos económicos y bloqueos comerciales que se realizan en defensa de un nuevo orden mundial que dista mucho de ser democrático y que responde a la lógica de unas instituciones bajo las órdenes del sheriff del mundo, EEUU. Reprobamos los últimos bombardeos a Sudán y Afganistán porque el terrorismo no se combate con terrorismo y exigimos el cese de los embargos a Cuba e Irak. En el mismo sentido, apoyamos todas las iniciativas tendentes a acabar con la impunidad en países como Argentina, Chile o Paraguay, víctimas de pasados cruentos y que no deben caer en el olvido sino que es necesario que los protagonistas se responsabilicen de sus crímenes. Frente a las actitudes racistas y xenófobas, ya sean latentes o explícitas, es urgente la solidaridad activa que se traduzca en una firme labor de denuncia para la equiparación de los derechos de los y las inmigrantes con los del resto de la ciudadanía. Frente a la tragedia cotidiana del Estrecho de Gibraltar. Frente a las expulsiones y a los centros de internamiento de extranjeros y extranjeras, Espacio Alternativo exige la derogación de la Ley de Extranjería y la puesta en pie de políticas de integración plena social, laboral y política de las y los inmigrantes, equiparando constitucionalmente sus derechos sociales, políticos y culturales con los del resto de la ciudadanía. Del mismo modo, declaramos nuestro más profundo temor ante la proliferación de bandas nazis y xenófobas. Y la solidaridad tiene también otra dimensión hoy que deberá crecer en los próximos años. La solidaridad, cooperación y convergencia de y con las luchas populares y de los trabajadores europeos, con las movilizaciones ecologistas y con las de las y los parados de otros paises de la Unión Europea. Cada vez más, de su avance depende el nuestro. Construir la Europa social y democrática exige unificar luchas como la de la reducción de la jornada de trabajo. Por la construcción práctica de democracias participativas, y territorios y ciudades sustentables. La democracia electoral está prisionera de unas normas jurídicas, unos sistemas financieros, y unos juegos mediáticos, que imposibilitan la participación de las innovaciones ciudadanas más creativas. Defendemos e impulsamos en la práctica iniciativas de participación directa y de democracias participativas desde los movimientos sociales e instituciones donde estamos. Los procesos democrático-participativos son el motor básico posible para recoger las iniciativas desde abajo y contribuir a la transformación social en cada territorio concreto. En las ciudades y territorios hay que pasar de un modelo de gestión
de lo existente a procesos de transformación hacia la sustentabilidad
ecológica y social. Impulsamos la descentralización y debate
hacia los "presupuestos participativos", los "foros cívicos" y las
plataformas unitarias de movimientos sociales, los "planes comunitarios"
y las programaciones integrales" en barrios y pueblos, y otros métodos
participativos, para no quedarnos enredados solo en los reglamentos y las
subvenciones municipales. Los ciudadanos desconfían con razón
de tantas declaraciones y tan pocos resultados palpables, por lo que exigimos
el cumplimiento de la Agenda 21, y en concreto de los indicadores ecológicos,
sociales y de participación, construidos en cada lugar con eco-auditorias
y foros de movimientos sociales.
Construyendo Espacio Alternativo. El proximo paso... Espacio Alternativo se compromete a avanzar en su autoorganización. Las bases de esta autoorganización son el compromiso voluntario, personal y colectivo, el consenso, el respeto a las decisiones mayoritarias (cuando el consenso no haya sido realmente posible, cuando la urgencia de la situación lo demande, cuando la toma de decisiones haya seguido un proceso adecuado en todas sus fases...), el protagonismo de los colectivos locales y de nación o región, en una estructura de tipo confederal, la cooperación en campañas y proyectos comunes y en recursos, las cautelas y salvaguardas ante las delegaciones y los liderazgos, el cuidado de la confianza entre personas y colectivos, la primacía de la horizontalidad... Espacio Alternativo se constituye como red de colectivos alternativos, al margen de cualquier posible adscripción partidista, como coordinación orientada a la construcción de un bloque alternativo, relativamente plural y multiforme, como instrumento, no necesariamente permanente, de contribución a un movimiento pol\'edtico y social mediante un trabajo de recogida, elaboración y difusión de elementos de una nueva síntesis teórica emancipatoria y la puesta en práctica de nuevas formas de organizarse y de hacer política, recogidas de las experiencias consideradas como valiosas o surgidas de su propia capacidad innovadora. Las personas que en Espacio Alternativo son adscritas a IU se comprometen a constituirse formalmente como corriente organizada dentro de ella, para favorecer el desarrollo y la confluencia de las posiciones alternativas, sin afán de protagonismo, propiciando alianzas puntuales y acercamientos de fondo, sin tacticismos, sin violencias verbales ni manipulativas, sin perder el tiempo en polémicas estériles y reiteraciones innecesarias, combinando el respeto con la claridad y la fuerza argumentativa, el análisis complejo y matizado de las realidades con el riesgo de asumir y exponer posiciones claras, precisando el status interno de cada una de sus posiciones (lo consensuado como consensuado, lo mayoritario como mayoritario, lo abierto como abierto...), propiciando proyectos concretos de profundización de la participación de los adscritos y las adscritas, individual y colectivamente, en la vida de IU, que la hagan, además, más abierta y transparente y con una circulación más fluida y horizontal de la información, que incluyan asimismo todas las cautelas y salvaguardas precisas frente al desarrollo y perpetuación, mediante reelecciones consecutivas y cooptación, de una "casta" de dirigentes, y de mejora (incluso, de salto cualitativo -"corrientización" de IU, frente a su "partidización"-) en el tratamiento de las corrientes... Espacio Alternativo podrá hacer su mejor contribución al desarrollo de IU manteniéndose alejada de cualquier sectarismo propio, actuando clara y clarificadoramente, ejerciendo sus derechos y evitando cualquier violencia y cualquier daño innecesario. Espacio Alternativo se compromete a promover autónomamente espacios antihegemónicos de análisis, reflexión, debate y propuesta y a participar, desde su autonomía, en los abiertos por otros colectivos. Tanto para el desarrollo de este punto como del anterior Espacio Alternativo dedicará un esfuerzo importante a la comunicación y a sus instrumentos, hacia la sociedad, hacia IU y hacia sus propios componentes. En el ámbito supraestatal, Espacio Alternativo se compromete a trabajar en la medida de sus posibilidades no sólo en la solidaridad con el Tercer Mundo en todos los sectores y niveles de actividad, sino muy especialmente en el desarrollo y coordinación de un nuevo internacionalismo emancipatorio. Insistimos en la necesidad de entender y practicar el compromiso personal, intenso y respetuoso de todos los componentes de Espacio Alternativo en los movimientos sociales alternativos (o susceptibles de "alternatividad") como una de nuestras señas de identidad más claras. Un nuevo compromiso, mucho más inmaduro, del mismo tipo que el anterior, debería irse concretando en torno a proyectos alternativos económicos, culturales, sociales... en línea con lo que viene denominándose tercer sector o economía alternativa y solidaria. Este compromiso debería incluir la necesidad de un debate interno, en el que probablemente, como ha sucedido con enorme frecuencia, el grado de acuerdo sorprenda positivamente. Considera Espacio Alternativo que el nivel municipal/local es el terreno privilegiado en el que esa conexión entre política de representación y movimientos y proyectos sociales puede pasar del terreno de las sombras y los sueños al de la creatividad conflictiva y la práctica enriquecedora, críticamente reflexionada. Espacio Alternativo debe comprometerse por tanto en proyectos de ámbito local, de desarrollo comunitario, que pudieran constituirse en referentes. En definitiva, Espacio Alternativo quiere seguir avanzando en su construcción. Creemos representar una nueva forma de hacer política, con sus limitaciones y carencias, pero con detalles que dejan traslucir nuevos criterios de organización en la izquierda. Seguiremos trabajando para que la izquierda del siglo XXI sea roja, verde y violeta. I Encuentro Confederal de Espacio Alternativo Madrid, 27 y 28 de junio de 1998
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