Carlos Sevilla Alonso *
"En definitiva, la reforma pretende, ser un paso adelante en la organización del sistema universitario hacia una estructura más abierta y flexible, que sitúe las universidades españolas en una mejor posición para la cooperación interna y la competencia internacional, con el fin de que consigan ser atractivas en un mundo globalizado"
(Proyecto de Ley Orgánica de Universidades de modificación de la LO 6/2001, Exposición de motivos)
"En esta sociedad el aparato productivo tiende a convertirse en totalitario, en la medida en que determina no sólo las ocupaciones, habilidades y los comportamientos socialmente exigidos, sino también las necesidades y las aspiraciones individuales"
(Herbert Marcuse, El hombre unidimensional)
"Tímida" y "poco ambiciosa". Esta es la valoración de IU del proyecto de reforma de la Ley Orgánica de Universidades (LOU), aprobado el pasado viernes 1 de Septiembre en el Consejo de Ministros. Sorprende que una de las leyes más contestadas del Aznarato y que supuso la puesta de largo de la oposición en la calle del PSOE en aquel otoño del 2001, no reciba por parte de IU una crítica más de fondo, menos tímida y más ambiciosa por parte de quien teóricamente defiende otro modelo de universidad. Por ejemplo, la necesidad de que la ley del PP sea completamente derogada y se comience a debatir el futuro de las universidades en los tiempos de la "modernización" a la europea (proceso de Bolonia) de la universidad de masas nacida tras la segunda guerra mundial. Probablemente el carácter "tímido" y "poco ambicioso" de la reforma sea una forma diplomática de asegurar el voto a favor, tras alguna escenificación mediática de pulso al gobierno durante la tramitación, de "Izquierda Verde" (IU-ICV) en las Cortes. Hay algún precedente en materia educativa, la Ley Orgánica de la Educación (LOE) aprobada con el voto a favor de IU, en un ejercicio de autonomía de su grupo parlamentario contrariamente a lo decidido por el área de educación de la coalición. Y ya se sabe que los precedentes, aunque no siempre, crean jurisprudencia.
La renovación del equipo del ministerio de educación encabezado ahora por Mercedes Cabrera, responde a los excesos cometidos por el equipo de "economistas de la educación" que dirigía María Jesús San Segundo. El balance de sus dos años de gestión no puede ser más nefasto, entre las concesiones realizadas ante las movilizaciones de la derecha cañí neocon, la jerarquía católica y sus patronales de la educación privada en la tramitación de LOE; y, la implementación entusiasta y burocrática de las directrices del proceso de Bolonia (nueva estructura de las titulaciones y créditos ECTS) manteniendo la continuidad con la LOU del PP.
El marketing de la reforma hacia la opinión pública oscila entre la necesidad de potenciar la autonomía y la necesidad de rendición de cuentas de la universidad con la sociedad, para "responder con flexibilidad y rapidez a los cambios de una sociedad dinámica y globalizada". La Universidad debe responder ante todo a los imperativos del sistema productivo, de ahí la formación de graduados para que estos sean "capaces de adaptarse a las demandas sociales". Sustitúyase en ambas ecuaciones sociedad por mercado (de trabajo…precario) y verá resueltas sus incógnitas.
Se corrigen, sin embargo, algunos de los excesos de la reforma del PP, en aspectos tales como la flexibilización en la elección del Rector al permitir que cada universidad elija el sistema o el establecimiento de instrumentos de cooperación interadministrativa tales como la Conferencia General de Política Universitaria o el Consejo de Universidades. Otro de los instrumentos más polémicos es la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (ANECA) y sus respectivas agencias autonómicas, introducida en la LOU del PP y modificada ahora por el PSOE para adecuarse a la Ley de Agencias Estatales. El carácter público que le otorga la reforma no debe hacernos olvidar que desde su puesta en funcionamiento, el papel de sus evaluadores es similar a los responsables de recursos humanos de una empresa. La introducción de las técnicas de gestión privada en los organismos y la administración pública, según los cantos de sirena de los teóricos de la Nueva Gestión Pública tan de moda por los circuitos académicos (y de gobierno), supone la subordinación a los criterios de eficiencia, eficacia y rentabilidad que priman sobre cualquier tipo de consideraciones. La financiación competitiva de las universidades ligada a este tipo de mecanismo de acreditación de la calidad supondrá el establecimiento de un ranking de centros universitarios en virtud del cual se provea de fondos.
En lo referido al profesorado, modifica los mecanismos de acceso a la función pública a través de la sustitución de la habilitación nacional por una simple acreditación de la universidad de procedencia. En cuanto a las figuras contractuales precarias en el profesorado, introducidas en la anterior LOU, la reforma no da ninguna solución. Exceptúa una serie de modalidades contractuales de la legislación laboral general (profesores ayudantes y ayudantes doctores) y permite la entrada del "conocimiento y la experiencia de profesionales del sector productivo". Dado que en la era de la economía del conocimiento, los estudiantes deben "aprender a aprender" y los profesores a enseñar, los sectores dinámicos del aparato productivo serán los encargados de (des)cualificar a los estudiantes reduciendo tanto el tiempo de formación (grado de cuatro años /1) como los conocimientos sustantivos y entrenando a los estudiantes en las capacidades "socialmente" reconocidas (espíritu de empresa, saber estar, etc.). El profesorado de la reforma europea verá reducida su función a tareas de cronometraje del tiempo de trabajo del estudiante (créditos ECTS).
Acerca de la investigación la opción parece clara, "el impulso decidido de la vinculación entre la investigación universitaria y el entorno productivo del sistema de ciencia y tecnología". La creación de institutos "mixtos" de investigación permitirá una relación directa entre los agentes, potenciando los intercambios de personal investigador entre el sistema universitario y el productivo /2. Empiezan a traducirse así, las directrices emanadas de la Comisión europea y articuladas a través del Espacio Europeo de la Investigación (EEI) creado con el impulso del proceso de Bolonia. Cada vez más vendrán potenciadas las Oficinas de transferencia de resultados de la investigación (OTRI) con la tarea recogida en su propia denominación de transferir sus resultados al mundo empresarial a través de las empresas spin off con el personal y el equipamiento de la universidad, en sectores industriales y de servicios de alta tecnología /3. La investigación universitaria se subordina cada vez más a ese Dios prometeico, "uno y trino" constituido por la Investigación+Desarrollo+(i)nnovación para proceder a la reconversión industrial de los centros de estudio y de trabajo.
El último de los aspectos de la ley que analizaremos será la introducción del Consejo del estudiante universitario. Esta forma de representación estudiantil se ha ido configurando en diversos estatutos de las universidades como modelo de organización estudiantil nacido de las instituciones. Se generaliza ahora a nivel estatal como órgano colegiado adscrito al ministerio al que se le atribuyen las competencias en materia de universidades. Constituye una novedad llamativa al tratar de crear un órgano de interlocución de los estudiantes con el ministerio, en ruptura clara con el estilo arrogante e indiferente hacia los estudiantes en los tiempos de la mayoría absoluta del PP. Sin embargo, lo más probable es que al estilo de los consejos de estudiantes nacidos en distintas universidades, éste se convierta en una agencia de empleo para especialistas de la representación estudiantil que ocupan la poltrona…sin lograr alterar la relación de fuerzas. El modelo de coordinadoras de asambleas estudiantiles (universidad, región/nación, estatal) en los tiempos de movilizaciones y los modelos de federación de asociaciones/colectivos universitarios o sindicatos estudiantiles representativos en tiempos de calma universitaria, constituyen los únicos interlocutores válidos con las instituciones nacidos de un proceso real de auto-organización estudiantil.
El Tercer Estado constituido por la inmensa mayoría de la comunidad universitaria (los estudiantes) deberá asaltar su Bastilla y no contentarse con jugar a (hacer) la pelota en los salones de Versalles. La demanda de democratización radical de las estructuras de gobierno de las universidades va a contracorriente de las ideas de "gobernabilidad" de las mismas sugeridas por la Comisión europea que pretenden dirigir los destinos de las mismas según el modelo de consejo de administración de las empresas. La igualdad de voto, el fomento de la participación en la toma de decisiones, la transparencia y difusión de los acuerdos, la corresponsabilidad, la colegialidad y el establecimiento de presupuestos participativos pueden ayudar a la democratización de las estructuras feudales de gobierno de los centros universitarios.
Mientras tanto, seguiremos atentamente el desarrollo reglamentario de este consejo de estudiantes para ir viendo las formas que este órgano adopta.
Parece ser que la LOU pasará como han ido pasando las disposiciones del proceso de Bolonia. Se abre una nueva vía para el movimiento estudiantil contra esta convergencia europea en materia educativa, tratando de articular un movimiento plural de oposición a la reforma que actualice el pasado del movimiento estudiantil contra la LOU del PP.
"No a la LOU. Otra Universidad es posible" -decíamos-, exigiendo la retirada de la misma para iniciar un verdadero debate sobre el modelo de universidad…y de sociedad. No lo conseguimos. El "frente único" contra la LOU, popularizado como "todos contra el PP", fue hegemonizado por el PSOE y sus asociaciones estudiantiles satélites ante la incapacidad del movimiento estudiantil real de desarrollar sus propias estructuras de coordinación a nivel estatal, la estrechez de miras y el sectarismo en las alianzas sociales y políticas, y la falta de concreción de las reivindicaciones estudiantiles a través de una tabla reivindicativa. Y como no lo conseguimos, la táctica cambió. Algunos propusieron la desobediencia civil en los claustros de las universidades a la hora de redactar los estatutos. Como esta desobediencia no dejaba de ser un guiño a un léxico político de moda por aquel entonces al otro lado del mediterráneo (Italia concretamente), tal desobediencia no se produjo y muchos de los representantes del movimiento de aquella época se atrincheraron en otras formas de representación estudiantil heterónomas produciendo una fractura en el movimiento que llega hasta nuestros días entre izquierda gestionaria e izquierda alternativa. El cambio de ciclo político producido por la victoria electoral del PSOE en Marzo del 2004, ha dejado su huella en el movimiento estudiantil, situándolo en la tensión dialéctica entre aquellos que optan por una "oposición influyente" y la huida hacia delante de los sectores anticapitalistas e internacionalistas incapaces de extenderse más allá de los circuitos militantes.
"Ni fábrica de precarios, ni escuela de elites. No a Bolonia"…y Sísifo vuelve a la carga. En el curso académico 2005/6 el fantasma de las revueltas estudiantiles vuelve a recorrer Europa, de Roma a París y de Madrid a Atenas. En el estado español estas movilizaciones (17 de Noviembre 2005 y 11 de Mayo 2006) han creado en las universidades del Estado español una nueva generación de activistas anticapitalista difusa, nuevas estructuras organizativas del movimiento (ACME en Madrid, Cádiz y Granada), la socialización del debate sobre el proceso de Bolonia, una coordinación estatal incipiente (encuentro estatal de diciembre 2005 en la UCM) y europea (Bakaiku /4, Eje educación del Foro Social Europeo). Sin embargo, queda todavía mucho camino por recorrer. En lo inmediato, reconstruyendo un frente unitario de izquierdas contra el proyecto de reforma de la LOU que exija la derogación de la misma y la apertura de un proceso constituyente participativo. Ni la convergencia europea ni el proyecto de reforma de la LOU dan solución a los verdaderos problemas de las universidades: la baja financiación pública comparada con el entorno europeo, los mercenariados y patronazgos del capital (ejemplo de Universia), la privatización del conocimiento, las estructuras de gobierno feudales, la masificación unida a la no democratización, la precariedad en las condiciones de trabajo de investigadores y profesorado contratado, la "externalización" de servicios esenciales (limpieza, reprografías, librerías, contratas de hostelería, seguridad,...); no da respuesta tampoco a la precarización de la condición estudiantil y las necesidades que afrontamos como la vivienda, el transporte, los aumentos de tasas y los precios de los posgrados "made in U€", el acceso a la cultura, etc.
El "proceso de Bakaiku" y "el proceso de Málaga" deben poder encontrarse en marcos de unidad de acción en torno a estas problemáticas, sabiendo que ahora el viento no soplará a favor y que habrá que aprender a nadar a contracorriente. Esta vez lo conseguiremos.
Notas
1. Todo parece indicar que los grados tendrán 240 créditos, es decir, unos 4 años de estudio sin quedar claro el período de prácticas para finalizar la carrera que dependerá de cada título. Esta reforma introducida por el nuevo equipo de universidades del MEC, encabezada por Miguel Angel Quintanilla, ha modificado la propuesta que el equipo anterior presentó allá por febrero del 2006, esto es, 3 años + período de prácticas entre 3 meses y 1 año que conducirían al título de Grado. El catálogo de las titulaciones -los grados- estará disponible para la primavera del 2007 (con el límite de octubre del 2007) según han filtrado los funcionarios del MEC en los distintos cursos de verano de las Universidades. Susana Pérez de Pablos, El País, 6/7/2006
2. Un buen ejemplo de las orientaciones que deben seguir las investigaciones universitarias para compenetrarse mejor con las demandas del sector productivo en una serie de sectores (biomedicina, biotecnología, aeronáutica y espacio, nanotecnologías y materiales multifuncionales, tecnologías de la sociedad de la información, etc.) se encuentra en “El espacio común del conocimiento en la UE. Un enfoque del problema desde España” editado por la Academia Europea de las Artes y las Ciencias en el 2003.
3. Art. 41.3 pa. 3º proyecto reforma LOU “Las universidades fomentarán la cooperación con el sector productivo, de acuerdo a lo establecido en el artículo 83. A tal efecto, promoverán la movilidad del personal docente e investigador, así como el desarrollo conjunto de programas y proyectos de investigación y desarrollo tecnológico, la creación de centros o estructuras mixtas y la pertenencia y participación activa en redes de conocimiento y plataformas tecnológicas”
Art. 83. 3 proyecto LOU “Siempre que una empresa de base tecnológica sea creada a partir de patentes o de resultados generados por proyectos de investigación financiados total o parcialmente con fondos públicos y realizados en universidades, los profesores funcionarios de los cuerpos docentes universitarios que fundamenten su participación en los mencionados proyectos podrán solicitar la autorización para incorporarse a dicha empresa, mediante una excedencia temporal”.
4. La declaración de Bakaiku, pensada como contra-declaración del movimiento estudiantil europeo alternativa a las declaraciones de ESIB y las de los ministros de educación sobre el proceso de Bolonia, se puede encontrar en 10 lenguas diversas, en www.gaztesarea.net. Se apuesta por una universidad pública, democrática y popular, se exige la paralización de las leyes que aplican el Espacio Europeo de Educación Superior, el inicio de un debate amplio sobre el modelo educativo, la necesidad de hacer efectivo el derecho a la educación superior, la lucha contra la precariedad, el carácter de servicio público de la Universidad y la necesidad de organizar un movimiento estudiantil europeo de resistencia frente al proceso
* El título de este artículo pretende recoger el testigo de la lucha contra la LOU del PP relatada en aquellos días por Raúl Camargo (2001), "La LOU y nosotros (as) que la odiamos tanto",VIENTO SUR, nº 60, pp.103-107.
Izquierda Anticapitalista




