Los trabajadores de ROBER acuerdan ampliar de 3 a 24 horas dos de los paros cuya fecha está por determinar

Viernes 3 de noviembre de 2006

Agencias/Kaosenlared

GRANADA. Los trabajadores en huelga de la empresa Rober, concesionaria del transporte urbano en Granada, reunidos hoy en asamblea, acordaron por unanimidad ampliar de 3 a 24 horas dos de las jornadas de paro aún por celebrar, en fechas que serán decididas en los próximos días.

Los trabajadores adoptaron esta decisión "ante la negativa de la empresa a negociar" una salida a la huelga intermitente convocada por los conductores de la Rober en protesta por el "excesivo" horario laboral al que se encuentran sometidos y la apertura de expediente a uno de los chóferes, según explicó el presidente del Comité de Empresa, Angel Aliaga.

El cuarto día de huelga, celebrada hoy entre las 6.00 y las 9.00 horas, transcurrió "sin incidentes" y con el "normal funcionamiento de los servicios mínimos", apuntó Aliaga, que añadió que en total salieron a la calle 36 vehículos, los previstos en los servicios mínimos.

El presidente del Comité de Empresa explicó que la decisión de ampliar la huelga a dos días completos se produce después de que no se haya producido "ningún acercamiento" por parte de la empresa para alcanzar una salida negociada a la huelga.

Los trabajadores aún deben fijar la fecha para la celebración de los dos días completos de huelga que, según Aliaga, "lo más seguro es que no sean seguidos".

El gerente de Rober, Guillermo Robles, por su parte, criticó que los trabajadores "en vez de negociar e intentar acercar posturas, estén metiendo más presión", y aseguró que "la postura absolutamente inmovilista del Comité de Empresa no nos deja margen para nada".

Explicó que Rober decidió reducir la sanción del trabajador expedientado por bajo rendimiento de 21 días a 5, frente a lo que el Comité de Empresa pedía la anulación de la misma y que la empresa no sancionara a ningún trabajador por este motivo, algo a lo que "no nos podemos comprometer", dijo.

Una vez finalizada la jornada de huelga, a las 9.00 horas, y después de que el primer turno de conductores se incorporara a sus puestos de trabajo, el resto de trabajadores, unos 50, se dirigieron, en una manifestación espontánea, a la sede de la Policía Local para protestar por los enfrentamientos ocurridos entre agentes y chóferes el pasado lunes en las cocheras de la Rober.

 


 

MANIFIESTO DE LA ASAMBLEA DE AFECTADOS Y USUARIOS DEL TRANSPORTE PÚBLICO ESCRITO EN http://estrecho.indymedia.org/granada/feature/display/50570/index.php TRAS LA PASADA ASAMBLEA DEL 28 DE OCTUBRE DE 2006 EN LA PLAZA DEL CARMEN

El pasado sábado 28 de octubre se produjo un acontecimiento casi inédito en nuestra ciudad: trabajadores de una empresa y usuari@s de la misma se reunieron en un clima de perfecta armonía, pese a la huelga declarada por los primeros y que sin duda afectará a l@s segund@s. La huelga que esta semana inician los conductores de la empresa de transportes Rober no conlleva ninguna demanda salarial. Simplemente exigen mejoras en sus condiciones laborales, es decir, mejoras en el servicio que ofrecen a l@s viajero@s de ese mal llamado transporte público. Numerosas bajas laborales por estrés, horarios imposibles de cumplir, servicios nocturnos obligatorios, falta evidente de vehículos, etc. son algunos de los puntos clave para entender el pésimo funcionamiento del transporte público en Granada. Como ya se ha analizado en http://estrecho.indymedia.org/granada/feature/display/31874/index.php,la culpa recae a partes iguales en el Ayuntamiento y en la empresa, debido a un vergonzoso convenio firmado entre ambos. Os animamos a que participéis en la próxima reunión, que tendrá lugar el sábado 4 de noviembre a las 17:00h. en el Centro cívico del Zaydín. Así mismo podéis registraros y ser parte activa en el http://miarroba.com/foros/ver.php?foroid=1122615, que los propios trabajadores de la Rober han elaborado.

En el último año la empresa Rober ha recibido una subvención de 11 millones de euros. Según el contrato firmado con el Ayuntamiento, Rober percibe una dotación económica en función del número de kilómetros que recorre su flota de autobuses, y no en función del número de pasajeros que la utiliza. Ésa es la razón de que no se incremente el número de autobuses, ya que en ese caso el Ayuntamiento debería aumentar el monto de la subvención actual: a más autobuses, más kilómetros recorridos.

¿Qué obtiene a cambio el Ayuntamiento? La recaudación íntegra de la venta de billetes. Esto explica por qué el precio actual del billete sencillo (1 euro) convierte el transporte “público” de Granada en el más caro de toda Andalucía y su abono mensual lo equipara prácticamente al que se paga en Madrid por una de las redes de metro y autobús mayores de Europa. Sirva como ejemplo una ciudad de dimensiones parecidas a la nuestra: Córdoba. Pese a que allí la cantidad anual de pasajeros es sensiblemente inferior a la de Granada, la flota de autobuses cuenta sin embargo con unos 100 vehículos más.

La consecuencia es obvia: frecuencias de horarios desastrosas, autobuses abarrotados y conductores estresados. El transporte público no debe recaer en manos de empresas privadas, que obviamente aspiran a la maximización de sus beneficios: una ganancia de 4 millones de euros ha obtenido la Rober en el último ejercicio. La soluciones son múltiples, desde que la gestión de la empresa sea pública o de sus propi@s trabajador@s, hasta que se renegocie el contrato con el Ayuntamiento. Sólo de este modo conseguiremos:

- Que aumente la frecuencia de paso de los autobuses, y en consecuencia disminuya la espera de l@s usuari@s y los conductores no se vean sometidos a horarios imposibles de cumplir.
- Que se rebaje sensiblemente el precio del billete y se establezca la gratuidad para algunos sectores de población, como pensionistas, jóvenes, parad@s, etc.
- Que la flota cuente con vehículos ecológicos y perfectamente adaptados a las necesidades de personas con minusvalías físicas.
- Que el centro urbano se cierre al tráfico privado y se habiliten aparcamientos periféricos desde los que salgan autobuses en horario continuo.
- Que el carril bus sea una realidad, lo que junto al cierre del tráfico beneficiaría a peatones, ciclistas, usuari@s y conductores de autobuses, es decir, a toda la ciudadanía.
- Que el servicio nocturno no tenga coste añadido para l@s viajer@s (no se les permite hacer uso de su abono de transporte) y se negocie con los conductores las condiciones para prestarlo.

En definitiva, mejorar las condiciones de l@s trabajador@s de la Rober es mejorar las condiciones de sus usuarias y usuarios directos, pero también de las personas afectadas indirectamente por este pésimo modelo de gestión. Nadie nos va a regalar una ciudad hecha a la medida de las personas, pero la exigencia de otro modelo de transporte es un primer paso. Emprendamos juntas este camino

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