La Liga Comunista Revolucionaria presentará, por
primera vez, más de 500 candidatos y candidatas a las próximas
elecciones legislativas del mes de junio, como una primera etapa de la
"resistencia" enfrente de Nicolas Sarkozy que esta organización reclama
de la izquierda social, después de los honorables resultados obtenidos
por su candidato, Olivier Besancenot, en la contienda presidencial. 460
candidatos y candidatas (sobre un conjunto de 577 circunscripciones)
llevarán los colores de la LCR, que dará apoyo también a unas cuarenta
candidaturas "unitarias" surgidas de las filas antiliberales o
comunistas. Así lo ha declarado este domingo Pierre-François Grond,
miembro del Buró político del partido, después de la reunión celebrada
este fin de semana por parte de la Dirección nacional de la Liga (uno
tipo de "parlamento" formado por unas 80 personas).
Este número de candidaturas "sin precedentes" - la LCR sólo había conseguido formar 420 el año 2002 - "se explica por el éxito militante de nuestra campaña", ha afirmado en rueda de prensa, el día antes que se abre el plazo legal para las presentaciones. Olivier Besancenot, que ha obtenido los mejores resultados de la extrema izquierda en la primera vuelta de las presidenciales (un millón y medio votos, el 4’08 %), "será el portavoz y la locomotora del conjunto de estas candidaturas", pero él mismo no será candidato en ningún sitio, ha precisado Pierre-François Grond. "Los candidatos de la Lliga, ha subrayado, observarán la paridad entre hombres y mujeres, tendrán en la mayoría de los casos una edad comprendida entre los 30 y los 35 años y serán de todo origen étnico".
Enfrente del gobierno del presidente electo Nicolas Sarkozy, que la formación trotskista acusa de preparar "medidas antidemocráticas y antisociales", la LCR llama a "organizar un frente de resistencia con los partidos de izquierdas, los sindicatos y las asociaciones". "El proyecto de Nicolas Sarkozy implicará crisis y fuertes confrontaciones sociales", ha asegurado Grond, citando como terrenos conflictivos la legislación laboral y la inmigración. "Solidaria con el llamamiento de las organizaciones juveniles a manifestarse el 16 de mayo", la Liga rechaza el recurso a las acciones "ultraminoritarias y violentas" que se han producido acto seguido después de la elección del candidato de la derecha, pero al mismo tiempo denuncia la "represión policial y judicial" que se abate sobre las barriadas pobres.
Después de haber fracasado en la tentativa de constituir un frente antiliberal unitario de cara a las elecciones presidenciales, la LCR desea alcanzar la creación "de una nueva fuerza política", capaz de encarnar "una izquierda anticapitalista" enfrente de una derecha dura al poder... y de una "izquierda blanda, que pretende llegar a una coalición con el centro". Preguntado sobre los contactos que la Liga había tomado estos días con Lutte Ouvrière, el Partido Comunista y los colectivos que dan apoyo a José Bové, Pierre-François Grond ha explicado sin embargo que "de momento, cada uno salva sobre sus posiciones respectivas". "Ahora, tenemos que traducir políticamente nuestra audiencia", ha insistido, sin excluir que la LCR se constituya en un partido "más implantado en las empresas y en el seno de las clases populares", con el fin de llevar esta "nueva fuerza". Subrayando que esta cuestión sería en el corazón del próximo Congreso de la LCR, que se celebrará el mes de diciembre de este año o bien a enero del 2008, ha explicado: "Quizás no habrá que estar siempre esperando en Godot".
Agencia France-Presse, París, 13/05/2007

































































