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En rechazo a las Reformas Universitarias que se comprenden en el marco del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), los días 5 y 6 de Marzo hubo unas jornadas de huelga en la Universidad de Sevilla que culminaron con una manifestación el día 6. Los estudiantes de las facultades de Geografía e Historia, Filología, Comunicación, Biología, Física, Psicología y Filosofía votaron en sus respectivas asambleas y por una mayoría aplastante, Paro Académico y Asamblea Permanente. Los grupos de trabajo No a Bolonia se habían encargado de la creación de un Comité General de Huelga (CGH) para una mayor y mejor coordinación de las nuevas funciones que el momento necesitaba.
Las jornadas de huelga comenzaron con la aprobación del orden del día y la programación de las distintas actividades que se desarrollarían en cada Campus. Estas actividades, organizadas por los grupos de trabajo, fueron acerca de las propias reformas pero también de otros problemas que afectan a la juventud como son la precariedad y la represión. Hubo charlas-debate sobre las reformas del EEES en sí, sobre la experiencia de la LOU, sobre las propuestas y el tipo de universidad que necesitan los estudiantes, sobre la antidemocráticas y restrictiva Ordenanza Cívica que quiere aplicar el Ayuntamiento de Sevilla y sobre el conflicto laboral de las compañeras despedidas en la empresa municipal de transportes de autobuses TUSSAM; cine-fórums y proyección de películas y documentales como “El Poder Popular” de la Batalla de Chile, Génova...; recitales de poesía; talleres para hacer pancartas etc... Todas estas actividades ayudaron a ampliar la visión de conjunto de los estudiantes y al crecimiento político del mismo.
La noche del día 5, las facultades de Comunicación, Psicología y el Rectorado de la Universidad de Sevilla secundaron encierros hasta por la mañana con 80, 70 y 200 participantes respectivamente.

En cuanto al día 6, la jornada empezó con reparto de panfletos, piquetes y la entrega de 4500 firmas al Vicerrector de estudiantes de la Universidad de Sevilla. Continuó con una manifestación de unas 3000 personas que partió del Rectorado y cuyo recorrido transcurrió por calles del centro, en las que se coreaban consignas de repulsa hacia las sucursales bancarias y los comercios que tienen contratos con la Hispalense. El momento más simbólico y contundente fue frente a una sucursal del Banco Santander. La manifestación terminó en Plaza Nueva, delante del Ayuntamiento con la lectura del manifiesto y una reunión organizada de pequeñas asambleas por facultades para coordinar así a más gente a los grupos de trabajo No a Bolonia. A esto añadir la lectura de un comunicado en muestra de apoyo y solidaridad con las compañeras despedidas de TUSSAM, creando lazos y confluyendo luchas.
Consignas como la de “Anticapitalistas” y “Poder estudiantil” mostraron el ánimo y la politización que va adquiriendo el movimiento y especialmente su vanguardia. A la espera de los siguientes objetivos, los grupos de trabajo salen más rezorzados y consolidados y los estudiantes han dado el pistoletazo de salida para parar la privatización de la Universidad.
Izquierda Anticapitalista




