Después de la jornada en defensa de los servicios públicos, caminemos hacia la huelga general del sector

Miércoles 18 de junio de 2008

mani Madrid 16junioMiguel Urbán

La intensa lluvia que caía en Madrid no impidió que miles de personas, unas 50.000 según los convocantes, se manifestaran por las calles del centro de la ciudad en contra de las privatizaciones y en defensa de los servicios públicos. La jornada de ayer tenía la virtualidad de unir las diferentes luchas sectoriales emprendidas en defensa de los servicios públicos en la comunidad de Madrid en un mismo día y manifestación, caminando hacia la confluencia de las resistencias que se están orquestando en los diferentes sectores ante las políticas liberalizadoras del Partido Popular tanto en la Comunidad de Madrid, como en el ayuntamiento de la capital.

Tenemos que recordar que esta jornada había sido precedida por otras tantas movilizaciones sectoriales en defensa de los servicios públicos, ante los ataques contra la sanidad o la educación, sin olvidar los que llevan tiempo produciéndose en los transportes públicos o los servicios de limpieza. La concesión de la gestión, parcial o total, de los 8 nuevos hospitales a empresas privadas y la creciente campaña de desprestigio contra la sanidad pública, de la que la campaña contra el Severo Ochoa solo es la punta del iceberg, muestran bien a las claras el modelo sanitario que el PP defiende: el cuidado de la salud, solo para los que lo puedan pagar. El PP quiere convertir la sanidad en un negocio, a la vez que entregar importantes parcelas de ésta a la Iglesia, como muestra la firma de varios conciertos, sobre cuidados paliativos y otros, con clínicas dirigidas por organizaciones religiosas.

La educación pública no está corriendo mejor suerte. Madrid está entre las regiones de la UE con menos inversión pública en educación, con un 2,8% del PIB, mientras que los los conciertos con la privada aumentan a un ritmo exponencial. La técnica es vieja: degradar lo público para que los padres y madres opten por la privada en la búsqueda de una supuesta garantía de calidad. Pero, lamentablemente, parece que surte efecto ya que de los cerca de 40.000 nuevos estudiantes de la enseñanza privada en todo el Estado, el 88,6% se concentran en Madrid. En la Educación Infantil, se acaba de aprobar un Decreto de Mínimos que rebaja gravemente las condiciones para poder abrir una escuela infantil, sin exigir siquiera la existencia de personal cualificado. Todo al gusto del empresario que quiera obtener el máximo beneficio con la menor inversión.

 
 
A esta situación hay que sumarle la degradación del transporte público y las condiciones del personal que lo presta, donde destacan los casos de la EMT y del Metro de Madrid, o las recientes demandas de los trabajadores y trabajadoras de la limpieza viaria demuestran que los ataques del gobierno de Esperanza Aguirre se dirigen ya contra el conjunto de los servicios públicos, en lo que constituye una ofensiva especialmente agresiva y de carácter continuado.

Pero tampoco podemos olvidarnos que el Ayuntamiento de Madrid lleva años en un proceso privatizador similar al de la Comunidad, siendo el caso del Instituto Municipal de Deportes uno de los ejemplos más sangrantes de gestión privada con puro ánimo de rapiña del bien público, un proceso que se enmarca en el concepto de fomento del deporte acorde con la campaña por las olimpiadas Madrid 2016. Por otro lado, la critica a la política del PP en las comunidades y ayuntamientos en los que gobierna, no nos puede hacer obviar los planes del gobierno central del PSOE, que si bien a ritmos quizá más pausados, sigue líneas de actuación en poco o en nada discordantes con las políticas ultraliberales. Baste como ejemplo la intención de Solbes de privatizar la gestión de varias Agencias Estatales.

La jornada de ayer no puede ser un final de fiestas, en la que los sindicatos mayoritarios se limpien la cara ante sus afiliados para por debajo doblegarse ante las prebendas y los intereses de la Comunidad de Madrid. Tenemos que caminar hacia una mayor coordinación de las luchas que nos permitan avanzar hacia la paralización de las políticas ultraliberales que amenazan nuestros derechos más básicos, es urgente continuar con las movilizaciones, como la planificada para el próximo 29 de junio en defensa de la sanidad cien por cien pública, de la que ya se han descolgado los sindicatos mayoritarios. Nuestra perspectiva tiene que ser el avanzar hacia la confluencia de las luchas, como un paso previo para la preparación de una huelga general de todos los servicios públicos, en defensa de los derechos de los trabajadores y trabajadoras del sector, y por la paralización y derogación de todos los procesos de privatización, en proyecto o ya realizados, de los servicios de todas/os, los servicios públicos.

SPIP | esqueleto | | Mapa del sitio | Seguir la vida del sitio RSS 2.0