Comunicado de Espacio Alternativo
El pasado sábado 7 de junio, el pueblo de Sidi Ifni se levantó contra el aumento constante de la carestía de la vida (ante el incesante aumento del precio de los productos básicos en el ultimo año), el sangrante paro que azota a la gran mayoría de la población marroquí, el clientelismo y de la corrupción en la atribución de empleos públicos, la construcción de un nuevo puerto y más inversiones en la ciudad.
La mayoría de estas demandas no son particulares de la población de Sidi Ifni sino que son un sentimiento compartido por la generalidad de las capas populares marroquíes que ya antes han mostrado su descontento con levantamientos similares, obteniendo siempre la misma respuesta del gobierno marroquí, la represión, la cárcel y en algunas ocasiones la muerte.
El bloqueo del puerto de esta localidad por parte de sus vecinos, durante varios días, fue la excusa elegida por las fuerzas policiales marroquíes para desatar una represión salvaje contra la población de Sidi Ifni. Hay que lamentar varias víctimas mortales, así como decenas de heridos, saqueo de viviendas, gran número de personas arrestadas, violaciones en comisaría, una violencia que ha golpeado a toda la población. He aquí la respuesta del gobierno marroquí a las legítimas reivindicaciones de la población de Sidi Ifni.
Pero no podemos entender la represión Sidi Ifni como un hecho aislado sino como un caso más en una escala de violencia institucionalizada en Marruecos que nos hacen recordar los peores años de plomo de Hassan II. En los últimos tiempos, la represión se ha convertido en una constante contra el movimiento estudiantil, el acoso a las organizaciones de parados, la intimidación y persecución de las asociaciones de derechos humanos, las reiteradas vulneraciones de la libertad de expresión con el encarcelamiento de periodistas, las multas a múltiples medios de comunicación o la constante censura de la información.
Mientras, el gobierno español gira la cabeza y mira hacia otro lado ante las reiteradas violaciones de los derechos humanos en nuestro país vecino, eso si todo a cambio de que se sigan externalizando nuestras fronteras y Mohamed VI cumpla con su función de gendarme de la Europa Fortaleza. La denuncia de la represión en Marruecos tiene que ser acompañada por la inseparable condena de la impunidad de la que goza a escala internacional, una impunidad de la que nuestro gobierno es uno de sus principales cómplices.
Ante la gravedad de los hechos, exigimos el fin del Estado de sitio y la retirada de las fuerzas represivas de la ciudad, la liberación inmediata de las personas arrestadas, una investigación independiente y el procesamiento de los responsables de la masacre y la satisfacción de las reivindicaciones de los habitantes de Sidi Ifni.
Desde Espacio Alternativo creemos que es fundamental organizar una respuesta que muestre nuestra solidaridad y rotunda condena de las agresiones que esta sufriendo constantemente el pueblo marroquí y saharaui como respuesta a sus legítimas reivindicaciones.

































































