Lluís Rabell
Más de dos mil personas se han manifestado este 7 de octubre en Barcelona contra la Directiva - pendiente de aprobación por parte del Parlamento europeo - que pretende abrir el camino a una brutal desregulación de las relaciones laborales, con la posibilidad de instaurar una semana de hasta 65 horas de trabajo. Manifestación combativa, marcada por una notable presencia juvenil, donde se han dado cita la izquierda sindical, los activistas de los movimientos sociales y las corrientes anticapitalistas. En un seguicio compacto y combativo, las banderas de la CGT se mezclaban con las enseñas de la IAC; las banderas rojas de CObas o de la Intersindical-CSC desfilaban al lado de los emblemas verdes, rojos y violetas de Revolta Global.

Las consignas más coreadas manifestaban la denuncia unánime de un sistema capitalista en bancarrota: ¡"Esta crisis, que la paguen los banqueros! ¡No a las 65 horas, queremos las 35!"; "Ni un paso atrás. Contra el capital, lucha obrera!"; "Contra la Directiva, huelga general!". Tampoco han faltado los llamamientos a la solidaridad con las trabajadoras y trabajadores inmigrantes, amenazados en sus derechos por otra directiva europea, la "de la Vergüenza": "Cerraremos, cerraremos los centros de internamiento"!. (Recordamos que, si bien la primera vió a los representantes del PSOE abstenerse, la disposición que prevé la posibilidad de encarceralar a hombres, mujeres y niños y niñas "sin papeles" durante un año y medio contó con el voto favorable de casi todos los "socialistas" españoles).
La manifestación ha hecho dos paros simbólicos en su recorrido. El primero, delante del edificio de la Borsa, fuertemente custodiado por los mossos d'esquadra. La segunda, delante del edificio de la Telefónica, en la Plaza de Catalunya. Allí se han oído los parlamentos de sindicalistas represaliados por la empresa, de colectivos de inmigrantes sin papeles y de sindicalistas enseñantes - denunciando la nueva Ley de Educación, de carácter privatitzador, impulsada por el tripartito catalán. Luís Blanco, en nombre de la campaña unitaria, ha hecho la clausura de la manifestación saludando las otras acciones que, con los mismos objetivos, han tenido lugar hoy en diferentes localidades de Catalunya y del País Valencià.
Ciertamente, interesa más la unidad de acción de la clase trabajadora que las guerras de cifras. Pero no deja de ser significativo, sin embargo, que la acción de la izquierda sindical haya reunido a más gente que la convocatoria de CCOO y de UGT. Hay una fuerza anticapitalista y combativa que trata de responder a los retos de la crisis capitalista. "Visto el alcance de la batalla que tenemos delante nuestro - decía un compañero - todavía somos poca gente. Sin embargo, se trata de un primer reagrupamiento, unitario y plural, alentador". No decía otra cosa Luís Blanco cuando anunciaba una próxima reunión de la campaña, con el objetivo de amplificar la movilización y preparar nuevas acciones.

































































