Comunicado de Revolta Global
Nissan, SEAT, Pirelli, Tyco, Frigo… La crisis amenaza millares de empleos en las grandes fábricas y en la industria auxiliar. Hay que parar como sea esa oleada de expedientes y despidos. Pero, peleando empresa por empresa, tenemos las de perder. A lo sumo, obtendremos mejores indemnizaciones. Y, tal como están las cosas, eso es pan para hoy y hambre para mañana. ¡No! Ahora se trata de defender tenazmente los puestos de trabajo: empezando por echar atrás el ERE de Nissan… y todos los que se inscriben en esa lógica de terrorismo patronal.
Esta manifestación es sólo un primer paso. Urge levantar un potente movimiento fabril y social, solidario, unitario, democrático. Hay que dar la palabra y la capacidad de decisión a las asambleas, coordinar las empresas afectadas, recabar complicidades, preparar decididamente una HUELGA GENERAL. En torno a esas tareas, ¡unidad! ¡Unidad de los sindicatos, de todas las fuerzas y colectivos que apoyen la lucha!
Porque nada se conseguirá sin una lucha que se anuncia muy dura. No podemos remitirnos a la gestión de Zapatero ni del tripartito. A esa izquierda de gobierno le gustan demasiado los coches oficiales, busca consensos con la derecha en tiempos difíciles y frecuenta amistades peligrosas. Montilla y Mar Serna pasan más tiempo en recepciones con la heredera del imperio Botín o la Koplowitz que con las plantillas amenazadas. ¡Con qué temblor en la voz se insinúa desde la Generalitat que “tal vez” se podrían reconsiderar las ayudas públicas a Nissan! ¡Después de todo lo que están haciendo!
En lugar de entregar sumas colosales a los responsables de la crisis, a esos mismos banqueros que mantienen la opacidad de sus negocios especulativos, asfixian la economía y no tienen reparo en desahuciar familias hipotecadas, habría que unificar bancos y cajas en un gran SERVICIO PÚBLICO DE CRÉDITO Y AHORRO, bajo control de sus propios asalariados y asalariadas y del conjunto de la ciudadanía. Sólo mediante un potente instrumento financiero como ése, junto a la NACIONALIZACIÓN DE SECTORES ESTRATÉGICOS como transportes, comunicaciones y energía, podría un gobierno favorable a la mayoría social evitar el desastre humano y medioambiental a que nos lleva el capitalismo.
En lugar de bajar impuestos a los más ricos, se trata de instaurar por fin una FISCALIDAD PROGRESIVA, imponiendo grandes fortunas y transacciones financieras, acabando con fraudes y paraísos fiscales… Tales medidas, complementadas por una apropiada cotización empresarial, generarían los recursos necesarios para un FONDO MUTUALISTA, que hiciese efectiva la PROHIBICIÓN DE LOS DESPIDOS y salvaguardase los puestos de trabajo durante ese proceso de reorganización.
He aquí lo que corresponde a la gravedad de la situación. Pero tenemos que empezar por el principio: parar los pies a la agresión patronal. ¡Basta de expedientes tramposos y deslocalizaciones encubiertas! ¡Que las multinacionales nos enseñen sus libros de cuentas! ¡Que los poderes públicos intervengan esas empresas, bajo el control de sus plantillas! ¡Ni un solo despido! Hay que empezar a demostrar nuestra fuerza. URGE YA PREPARAR UNA HUELGA GENERAL.
Izquierda Anticapitalista




