¡Fuera el ERE! ¡Ni un solo despido!
Esto no es un "ajuste de plantilla" porque bajen las ventas, la empresa registre pérdidas o caiga la productividad. La factoría de Zona Franca es de altísimo rendimiento, Nissan ha declarado importantes beneficios en los últimos ejercicios y es la marca que mejor soporta la situación del mercado europeo. No. El ERE que plantea la empresa es tramposo: es el inicio, apenas encubierto, de un proceso de deslocalización. Por razones estratégicas - acaso con la mirada puesta en las cotizaciones bursátiles de sus acciones -, la multinacional ha empezado a trasladar su producción al sudeste asiático.
La crisis, cuyas consecuencias descargan las grandes corporaciones financieras e industriales sobre la población trabajadora, sirve de excusa a los capitalistas para nuevas reestructuraciones y operaciones especulativas. Lo cierto es que el ERE de Nissan, de salir adelante, sería una arma de destrucción masiva de empleo en Catalunya. Los cerca de 1.700 puestos amenazados en fábrica podrían representar 7.000 en la industria auxiliar. El cierre de la factoría sería devastador. Pero es que, animadas tal vez por el descarado chantaje de Nissan, otras multinacionales, como Wolksvagen, anuncian el endurecimiento de sus propios planes de ajuste en SEAT.
Hay que parar esta agresión patronal. No exageran quienes hablan de terrorismo empresarial. Por sus dimensiones, por sus repercusiones, ya no es un problema estrictamente sindical: afecta a toda la sociedad y la ciudadanía consciente tiene que tomar cartas en el asunto. El ERE de Nissan es socialmente inadmisible. Tanto más cuanto que esta empresa ya ha aplicado otros tres en los últimos cuatro años y se ha beneficiado de cuantiosas ayudas públicas. No es de recibo por tanto que el gobierno de Madrid se lave las manos sobre la suerte de la factoría de Zona Franca. Ni tampoco que el President Montilla nos diga que "si no se venden coches, habrá que reducir personal".
Urge levantar un clamor solidario. ¡Rechazo del ERE por parte de la Conselleria de Treball! ¡Ni un solo despido en Nissan! ¡Ahí el único que sobra es el nuevo director que han mandado para desmantelar la factoría!
¡Que la Generalitat intervenga con firmes medidas de autoridad! ¡Que Nissan abra sus libros de cuentas! ¡Que se prohiba cualquier operación especulativa con terrenos o bienes patrimoniales de la empresa! Si Nissan quiere deslocalizar producción, ¡que empiece por devolver las ayudas públicas o exoneraciones de que se ha beneficiado!
Pero, desde luego, nada de eso se conseguirá con negociaciones en frío con la multinacional. Ni siquiera con protestas circunscritas al ámbito de la empresa. Tampoco serán buenas razones las que lleven al gobierno, a pesar de reclamarse de izquierdas, a plantar cara con decisión a un gigante como Nissan. Todo depende de la movilización y de la solidaridad. Hay que volver a los métodos de lucha más efectivos del movimiento obrero: ¡Unidad de acción de los sindicatos al servicio de la lucha! ¡Huelga! ¡Asambleas decisorias y soberanas sobre la conducción del movimiento y sobre cualquier acuerdo que afecte a la plantilla! ¡Coordinar esfuerzos con la industria auxiliar y con las otras empresas del ramo para ir hacia una Huelga General de la Automoción! ¡Apoyo de los movimientos sociales y entidades democráticas!
Esa es la respuesta social a la crisis. Estos días, hemos visto con qué rapidez se desbloqueaban fondos públicos para salvar de la quiebra a los grandes bancos y compañías de seguros. Si en lugar de dar dinero a los especuladores se centralizasen esas entidades en un gran servicio público de crédito y ahorro, controlado democráticamente; si se empezase por fiscalizar como es debido beneficios y transacciones financieras... habría recursos para evitar despidos, para intervenir empresas cuyas plantillas lo requiriesen e incluso para ir reconvirtiendo su producción en un sentido ecológico y socialmente útil - cosa de la que el capitalismo es incapaz.
Para eso es necesario que la mayoría social empiece a tomar la palabra. Hoy, debe hacerlo para decir: ¡Ni un paso atrás! ¡Todas y todos somos trabajadores de Nissan!
Barcelona, 23/10/2008
Izquierda Anticapitalista




