Stalin Pérez Borges/www.aporrea.org
Quiero dar unas primeras y personales impresiones, al calor de que
muchos compañeros están muy preocupados, sobre todo por lo que
significa la pérdida de la Alcaldía Mayor y de algunas gobernaciones
importantes o claves del país.
Ahorita necesitamos calmarnos y sentarnos para evaluar con los
camaradas más en profundidad. Hay varios puntos que debemos analizar
para tratar de sacar las conclusiones más cercanas a la realidad. Es
necesario abrir un debate profundo dentro del partido para reflexionar
y proceder a la autocrítica como señaló el presidente Chávez en la
noche del domingo.
Primero creo que hay que destacar el aumento de los votos al chavismo
en todo el país en relación al 2 D pasado. Al mismo tiempo la oposición
volvió a demostrar que tiene un techo de votos que no puede superar
aunque la abstención sea mucho más baja. Sin embargo, ese piso le
alcanzó para obtener triunfos políticos en ciudades importantes.
En segundo lugar creo que hay que destacar, que habiendo participados
divididos, en muchos estados, los votos chavistas, como es el caso de
Carabobo, los candidatos de Chávez hicieron una muy buena elección
aunque alguno de ellos no haya ganado.
En tercer lugar creo que la advertencia que hicimos sobre algunos
candidatos desde Marea Socialista, y sobre todo con la señalización de
que son dirigentes que expresan algo que el pueblo revolucionario
rechaza profundamente como es la derecha endógena, tuvo un peso muy
importante en distritos fundamentales, como la gobernación de Miranda,
aunque también en otros, Táchira por ejemplo”. “La acción de los
gobiernos anteriores es lo que explica, la derrota en la Alcaldía
Mayor, que es uno de los problemas políticos más serios que deberá
enfrentar el proceso revolucionario.
Pero hay un problema que todavía es más grave. Es la propia dinámica
del PSUV. Es necesario transformar el partido en un verdadero partido
revolucionario. No se puede continuar con el método de las maquinarias
electoreras donde las bases solo participan de manera irregular, en
primarias limitadas, que en general son controladas por los factores de
poder de la derecha endógena.
El partido demostró que puede ser un gran partido, pero que necesita
que se estimule la participación de los trabajadores, de los sectores
populares que son la base fundamental de la revolución. Y ese estimulo
debe ser político. El caso es que el partido toma poco en cuenta a su
movimiento sindical. Estos resultados electorales aún que son
positivos, deja abierta la necesidad de saber, que hace falta más
democracia y más participación. Los militantes deben sentir que es su
partido, no el partido de los dirigentes, de lo contrario, correrá la
suerte de los otros partidos, que son más de lo mismo.
Sin embargo, no sólo hay que anunciar que habrá una autocrítica. Debe
haber y de ella deber participar el pueblo revolucionario de todo el
país. Nosotros por nuestra parte seguimos creyendo que llegó el momento
de hacer limpieza en el gobierno y en el partido. Limpieza y más
Revolución es lo que necesitamos para que se haga realidad de que en
esta revolución gobierne el pueblo trabajador.
El autor es Coordinador Nacional de la Unión Nacional de trabajadores UNTE, militante del PSUV y dirigente nacional de Marea Socialista
Izquierda Anticapitalista




