Olivier Besancenot, Alain Krivine, Roseline Vacchetta, portavoces de la LCR
Queridxs
amigxs, camaradas,
Nuestro
movimiento político, la LCR,
ha surgido de las brasas del mayo del 68, hace cuarenta años. En menos de
dos meses, vamos a disolverlo. Si queremos hacerlo, obviamente, no es para
jubilarnos. Al contrario: no hay menos, sino más razones de luchar hoy en día
que en el mayo del 68.
Si hemos
tomado esta decisión, es porque proponemos crear con otros, un nuevo movimiento
político, más importante que la
LCR, un movimiento mejor implantado en todas las empresas, en
todos los centros escolares, en todas las ciudades y todos los pueblos, en
todos los barrios populares. La existencia de un nuevo partido anticapitalista,
luchando contra las discriminaciones, un partido ecologista, feminista, a favor
de la transformación revolucionaria de la sociedad, es una necesidad absoluta.
Si hemos tomado esta decisión , es porque pensamos que hoy en día, millones de
asalariados, de jóvenes, de desempleados, de precarios, de mujeres y hombres
quieren que una verdadera izquierda despegue. Una izquierda para enfrentarse a
Sarkozy oponiéndose metódicamente a su política. Una izquierda para poner en
marcha la contra ofensiva frente a esta minoría privilegiada que se está forrando,
que nos deja las migajas y busca hacernos pagar la crisis. Una izquierda
internacionalista, solidaria de todos los pueblos que luchan por su liberación.
Una izquierda que quiere preservar el planeta de las guerras y del cambio
climático.
La profunda
crisis del capitalismo pone en claro lo absurdo, lo obsoleto y lo monstruoso
que es este sistema que se nutre de la explotación y destruye el medio ambiente.
Esto fortalece nuestra determinación para ponerle punto final.
Pero no nos
conviene una izquierda del conjuro de los egos, dirigida por una élite que no
tiene idea de lo que es la miseria o la dificultad para llegar a fin de mes. El
espectáculo lamentable del congreso de Reims termina de desacreditar a la
dirección del Partido Socialista que se inclina delante de Sarkozy y los
privilegiados.
Recién llegados en política, o llegados de diversas tradiciones socialista,
comunista, ecologista, libertaria, revolucionaria, ¡los que queremos innovar
somos cada vez más numerosos!
Hoy en día,
el nuevo partido anticapitalista (es su nombre provisional) es un movimiento de
más de 400 comités compuestos de miles y miles de miembros. Va a organizar su
congreso de fundación al final del mes de enero.
Sabemos que
entre vosotros, muchas y muchos son los que aplauden este proyecto pero que confían
a otros el encargo. Unos dudan. Otros nos dicen que esperan a que hayamos
fundado el partido para poder entrar. Os lo decimos sin rodeos: ¡os necesitamos
a todas y todos! ¡Y sin esperar! Ya que para lanzar el NPA, tenemos que ser lo
más numerosos posible en su creación.
No os preocupéis, no queremos vampirizar todo vuestro tiempo libre, ni dilapidar vuestros pobres sueldos. Cada una y cada uno encontrará su sitio, a su propio ritmo, con sus recursos y sus ganas. Solo os necesitamos a vosotros, vuestra energía, vuestras cóleras (sanas), vuestro rechazo de lo intolerable, vuestra fraternidad. ¿Somos capaces?
Atentamente,
Olivier Besancenot, Alain Krivine, Roseline Vacchetta, portavoces de la LCR.

































































