La victoria de Obama y los retos de la izquierda
corriente | internacional

Elena Mestre

La victoria de Barak Obama ha generado una corriente optimista a nivel mundial, y en países como Francia ya empieza a tomar forma un obamismo à l’européene. ¿Qué recepción ha tenido esta victoria en la izquierda estadounidense? A continuación sintetizamos los comunicados de Solidarity y la International Socialist Organization, dos formaciones de tradición anticapitalista y obrera.

Para decenas de millones de negros norte-americanos, ver un presidente electo negro –y todavía más importante, que lo vean sus hijos– es un gran giro político hacia una plena ciudadanía y la liberación. Seguramente, desde la legendaria noche de 1938 en la que el boxeador negro Joe Louis venció al alemán Max Schmeling, no ha habido un momento de celebración tan mágico para la comunidad negra; con la diferencia de que en este caso no eran simples espectadores, sino partícipes de la victoria (Sol). ¿Pero que políticas económicas seguirá Obama en medio de la peor crisis financiera desde 1930, que empuja el mundo hacia la recesión? Él, que se hizo un hueco como opositor de la guerra de Irak, ¿cumplirá la promesa de retirar las tropas? ¿Se producirá el cambio fundamental que tan claramente desean quienes le han dado su apoyo? (ISO).

Durante la campaña por las primarias, Obama inspiró a jóvenes activistas con sus alusiones a los movimientos sociales del pasado –las huelgas de los años 30, las luchas por los derechos civiles de los 60– y declaró que su campaña era uno de estos movimientos (ISO). Pero la elección de Obama no ha venido sólo “de abajo”. También ha venido “de arriba”, de las élites empresariales americanas que, mientras continúan con sus negocios habituales fruto de la globalización, han observado como la administración republicana ha sido un desastre para su sistema y para el poder imperial de los EEUU (Sol). Una mirada más de cerca a las posiciones políticas de Obama pone de relieve un gran vacío entre las esperanzas y expectativas de sus votantes, y el cauteloso y moderado programa que ha planteado (ISO).

¿Parará Obama la colosal estafa que representa inyectar 700 millones de dólares a la banca, y diseñará un programa económico que ponga el centro de interés en la gente trabajadora? La administración Obama, ¿aprovechará la propiedad pública de los bancos hipotecarios Fannie Mae y Freddie Mac, así como las acciones de otros grandes bancos, para parar las ejecuciones de hipotecas? ¿Habrá un programa de estimulación económica que genere lugares de trabajo estables y seguros? (ISO).

Por otro lado, las guerras de Irak y Afganistán continúan, y la administración Obama promete extender la “guerra al terrorismo” en Afganistán y Pakistán. Mientras los grandes medios de comunicación celebran “el fin del racismo”, un millón de negros siguen encerrados en las cárceles, el desnivel de riqueza crece, y la crisis de las hipotecas y los cierres de empresas golpean con mayor fuerza a los negros. En un momento de gran crisis, la intención de Obama de buscar la colaboración de los republicanos sugiere reformas simplemente cosméticas (Sol).

Obama se propone dejar a decenas de miles de soldados estadounidenses en Irak para asegurar la supervivencia del gobierno pro-americano. Y como ha repetido continuadamente, pretende una escalada en la guerra de Afganistán, en la que la persecución de Osama bin Laden esconde la determinación de los EEUU de ocupar un lugar estratégico privilegiado en Asia. Asimismo, Obama ha manifestado opiniones de línea dura en lo que respecta a Venezuela, e incluso se ha posicionado a la derecha de la administración Bush en su apoyo a Israel (ISO).

Hacer palpable la distancia realmente existente entre las esperanzas de paz y justicia y la realidad de la agenda del Partido Demócrata es una tarea urgente. Millones de personas respondieron al llamamiento de cambio; centenares de millares han ganado habilidades organizativas trabajando por Obama. En los siguientes meses y años, la responsabilidad de la izquierda será trabajar para reavivar los movimientos sociales con independencia de lo que el Partido Demócrata dicte (Sol).