La resistencia no es suficiente, hay que luchar para vencer.
Antonio Liz / kaosenlared.net Cuando l@s compas de Izquierda Anticapitalista me enviaron para la firma el Manifiesto por una candidatura anticapitalista fui rápidamente al texto para ver las ideas principales y las encontré. Una, "la resistencia social no basta. Es necesaria una alternativa política anticapitalista cuya única lealtad esté en las luchas y movimientos sociales, que nunca acepte participar en la gestión del sistema". Dos, "esta alternativa no existe y queremos contribuir a construirla". Y tres, "para avanzar por ese camino, Izquierda Anticapitalista ha decidido presentarse a las próximas elecciones europeas de junio de 2009".
Correcto, me dije, van por buen camino. Tienen claro que no sólo hay que luchar para resistir sino que hay que plantear una batalla política alternativa, que la fuerza está en los tajos y en la calle por lo que la transformación sólo puede venir de abajo hacia arriba, que no se puede pisar moqueta bajo ninguna circunstancia porque la mierda no hay ni que olerla, no se creen el ombligo del mundo ya que su modelo organizativo está en construcción y no tienen miedo de dar la cara en la arena electoral aunque les auguren un fracso estrepitoso. Bien, están formados y son osados.
La osadía es patrimonio de la juventud. Ya había visto y palpado en la reunión congresual que dio paso a IA como la gente joven tiraba del carro con determinación. Así, no es casualidad que los portavoces de esta organización en gestación sean mujeres y hombres jóvenes, unos pipiolos. Los carrozas y semicarrozas no podemos dejar de manifestar una profunda alegría. Coño, no somos el último mohicano. Bien. Claro, no nos retiramos de la lucha, pasamos a segunda línea. Iremos a la fábrica para nutrir de municiones a nuestr@s jóvenes camaradas, y aunque la bombardeen, que lo harán, allí estaremos.
Firmé, firmé el Manifiesto y lo hice con orgullo de proleta militante. Y pensé, estos nenos do carallo nos van a traer muchas alegrías. Sí, me vuelve a la cavidad nasal el aroma de la lucha colectiva, de la alternativa política, de la pluralidad militante, de la pasión transformadora.
Si el jueves 18 presentaron el Manifiesto con las primeras 800 firmas de apoyo a su osado proceder, el viernes organizaron una cena que resultó muy estimulante porque además de reencontrarte de forma distendida, lúcida y festiva con el personal, un camarada repartió un canto revolucionario cuya tonadilla está inspirada en aquella linda canción de nuestros buenos mayores que empieza con aquello de "si me quieres escribir/ ya sabes mi paradero...". Con una música revolucionaria de ayer se habla de los problemas de hoy. Qué manera más dialéctica de relacionar el pasado con el presente, de fusionar las enseñanzas de ayer con las luchas de hoy. Así, no es casualidad que ligando el pasado con el presente cantásemos en unión generacional cosas como "por la lucha de los griegos/ Alzaremos nuestras copas/ Lo que está pasando en Grecia/ Pasará por toda Europa". Un fantasma recorre Europa, el fantasma del comunismo.
Madrid, 20, diciembre, 2008
» Antonio Liz en Kaos en la Red
Izquierda Anticapitalista




