¡Vamos a cerrar la embajada de Israel!

Domingo 11 de enero de 2009

Crónica de la manifestación en Barcelona contra la masacre en Gaza

Lluís Rabell / Revolta Global

Después de una manifestación multitudinaria como la de este sábado, 10 de enero, en solidaridad con el pueblo de Gaza, la polémica entorno a las cifras de participación resulta inevitable. ¿Cuánta gente había? Seguramente más de 100.000 personas. Las imágenes lo atestiguan: la ciudadanía de Barcelona ha respondido masivamente al llamamiento de las más de 300 entidades convocantes de la protesta. Y lo ha hecho con la misma fuerza que se ha visto en las calles de Londres, de París o de Milán… Sin olvidar las valientes protestas pacifistas de Tel Aviv.

Pero no sólo era perceptible el clamor, atronador, de tantas voces. Lo era también la claridad del mensaje. Internacionalismo no es sólo apoyar a los pueblos oprimidos - y ya hace mucho de tiempo que la causa palestina late en el corazón de los movimientos sociales y de las corrientes progresistas de este país. Internacionalismo es, sobre todo, pedir cuentas al propio gobierno acerca de su papel en una tragedia que, como la que está sufriendo la población asediada de Gaza, apela a la conciencia democrática de la humanidad. Ayer, Barcelona fue internacionalista.


La pancarta unitaria que encabezaba la marcha no podía ser más clara: "Detengamos la matanza de Gaza. Boicot en Israel". Y las exigencias, dirigidas tanto al gobierno central como a la Generalitat, tampoco podían ser más contundentes: que se ponga fin a la venta de armas a Israel, que se expulse a su embajador, que se suspendan todas las relaciones de cooperación en cualquier ámbito mientras Israel siga incumpliendo las resoluciones internacionales que amparan los derechos del pueblo palestino ...

Y así eran los cortejos, compactos y combativos: llenos de legitima rabia ante la atrocidad que se está cometiendo ("Israel asesino", "Vosotros, sionistas, sois los terroristas”, “Esto no es una guerra, es un genocidio"), de fraternidad con el pueblo martirizado ("Todos y todas somos palestinas", "Palestina vivirá, Palestina vencerá"), de muestras de simpatía hacia la actitud solidaria de Venezuela ("Chávez, no te calles") como de indignación ante del lobby sionista catalán y su labor de topo en instituciones y medios de comunicación ("Pilar Rahola, ¿por qué no te callas"? ) ... pero, sobre todo, exigentes hacia los gobernantes, pidiéndoles hechos y no hipócritas lágrimas de cocodrilo.

Y así discurrió también el cortejo de Revolta Global - Esquerra Anticapitalista, que fue llenándose de gente tras una pancarta - en catalán y en árabe - proclamando nuestra solidaridad con la resistencia palestina: gritos de "Cerraremos, cerraremos la embajada de Israel", "Zapatero, lo sabemos: vendes armas a Israel", "La ONU, la ONU ... ¿de qué sirve la ONU"? , "In-ti-fa- da, in-ti-fa-da", "Fuera de Gaza y fuera de Irak, fuera las tropas de Afganistán," "Boicot a Israel", se alternaban con lemas que ya son todo un vínculo entre varias generaciones militantes ("¡Viva Palestina libre!”).

Avanzando desde la Plaza de la Universidad por la calle de Pelayo, el grueso de la manifestación dejó atrás los séquitos de la izquierda institucional - ERC, ICV-EUiA y PSC. Los socialistas fueron particularmente increpados por colectivos de jóvenes, que les reprocharon la incoherencia de protestar en la calle contra Israel ... mientras siguen colaborando con su gobierno. Cuándo se apagaba el clamor de la manifestación, las bombas - algunas de ellas "experimentales", repletas de sustancias tóxicas, según denuncian hoy fuentes médicas palestinas - seguían cayendo sobre la población de Gaza. La diplomacia europea reconocía su impotencia. Razones de peso para seguir fortaleciendo la movilización solidaria y el eco de nuestras exigencias.

 

SPIP | esqueleto | | Mapa del sitio | Seguir la vida del sitio RSS 2.0