Josu Egireun
El día de hoy estaba inscrito en el Foro como el día de la Amazonía, que es la que más importancia ha adquirido entre otras cosas porque más de 2000 indígenas han asistido al foro para insertar su problemática en la agenda de ese nuevo mundo que se quiere construir y vincular su agenda a la de los movimientos sociales.
No va a ser sencillo, pero este Foro representa una paso adelante en relación a los anteriores y esperemos que la declaración de los movimientos sociales se haga eco de esta problemática y se pueda comenzar a andar un camino nuevo. En este FSM, la reivindicación de los movimientos indígenas aparece como un dardo al corazón del capitalismo como modelo de organización económica y social, de vertebración política, depredadora del planeta y de la diversidad cultural y espiritual de los pueblos.
Junto a ello, tambien se han desarrollado actividades de la red de iniciativas que luchas por el reconocimiento del derecho a la autodeterminación de los pueblos sin Estado. Una iniciativa que más allá de las reivindicaciones propias trata de situarse en el marco de la reivindicación de los pueblos indígenas pero que de momento queda circunscrita a sus promotores, si bien los conflictos políticos cada vez más agudos entre las estructuras del modelo de estado liberal centralizado con reivindicaciones de los derechos de las minorías nacionales adquiere una dimensión como no la tuvo en el pasado y, en el marco del FSM, ha dado un impulso mayor a la reivindicación de la autodeterminación de los pueblos.
Por último, la CSI -Confederación Sindical Internacional- ha presentado hoy lo que durante los días del Foro será el Foro Sindical Mundial con un discurso en el que se cargaban las tintas sobre la crisis con un lenguaje más radical que el habitual pero que dejaban en el aire cómo responder al mismo. Un hecho llamativo en esta apertura lo ha dado la presencia en la tribuna de oradores del Ministro Luis
Duici (Secreatría general de la Presidencia de la República de Brasil) con un discurso para contentar al auditorio sin mucha relación con la política económica y social que desarrolla el Gobierno de Lula y que ha recibido alguna que otra contestación desde el público.
Hay que destacar también que en el seminario que ha seguido a la apertura, el presidente de la CSA -la Confederación de la CSI en Améric Latina (lo que en Europa es la Confederación Europea de Sindictos) ha planteado como la solución a todas las crisis que se sufren en América Latina (la económica, la social, la ecológica...) una "mayor integración de los paises dentro del Mercosur"... que da un poco el tono, grave, de las política errática de la CSI en general y de la CSA en particular, en un territorio en el que las dinámicas populares han desembocado en Gobiernos como el de Chávez, Correa, Evo Morales y Lugo que van justo en una dirección contraria a la que marca Mercosur y propuesta por Victor Baez, presidente de la CSA.
En cualquier caso, todo el mundo es consciente de que hay que poner freno a la locura del sistema y así, la conclusión del mítin de apertura era no sólo el reconocimiento del papel del FSM en esa tarea sino que, también, reconocía la necesidad del diálogo y los acuerdos con los movimientos sociales. Como concluyó Mamoumata Cissé - Secretaria Adjunta de la CSI-) "Estamos aquí para dialogar con la sociedad civil (y) juntos deberíamos hacer propuestas para cambiar este modelo de crecimiento."
Más allá de ello, lo que impresiona en este Foro es la marea humana que circula por él. Ayer decíamos que la cifra de personas inscritas alcanzaba 92.000; hoy incluso periódicos como El Pais recogen que la cifra se sitúa más cerca de las 120.000, lo que expresa de partida una voluntad de buscar una respuesta a la crisis y de confrontar las políticas de capitalismo puro que se están aplicando en el planeta. Aquí también el pulso de la calle se encuentra bastante alejado de las declaraciones de algunos miembros del Consejo Internacional, cada vez más asimilados que no dudan en afirmar que lo que necesitamos es un "capitalismo socialmente responsable" en un ejercicio de desmemoria histórica (¿cuándo habrá conocido este hombre un capitalismo socialmente responsable?) pero que, al mismo tiempo, pone sobre el tapete la necesidad de una confrontación ideológica fuerte en dos sentidos: primero para aclarar que el desastre que estamos padeciendo responde a las reglas del capitalismo, a su lógica de funcionamiento (si se quiere, porque como decía Marx, los capitalistas no ven más allá de sus propias narices) , y no a los desmanes de cuatro desalmados ; y en segundo lugar para situar en el debate de las alternativas ña necesidad de romper con el capitalismo. El camino no va a ser cómodo, pero hay que hacerlo, sin que ello implique renunciar a iniciativas comunes de movilización contras los efectos de la crisis, con quienes piensen los contrario.
Belém 28-01-09

































































