Sandra Ezquerra / Revolta Global-Esquerra Anticapitalista
Ya se está convirtiendo en una cita habitual. Desde hace algún tiempo diversos sectores de la ultraderecha barcelonesa se concentran delante de una clínica del Eixample que practica abortos para celebrar una misa en memoria de los "no nacidos". Antes de Navidad un par de docenas de feministas, de manera más o menos espontánea, se habían concentrado justo al otro lado de la calle para protestar contra la misa y seguir reivindicando el derecho de las mujeres a nuestro propio cuerpo. Este mes, sin embargo, decidimos coordinar esfuerzos y convocar una cacerolada/concentración unitaria para denunciar la intolerancia y la hipocresía del discurso anti-elección y mostrar nuestra solidaridad con las personas trabajadoras y usuarias del centro médico.

En la convocatoria y organización de la concentración participaron, entre otros, el Colectivo Gay de Barcelona, Maulets, la Comisión por el derecho al aborto libre y gratuito y Revolta Global-Esquerra Anticapitalista. Unas 50 personas, hombres y mujeres, nos concentramos a pocos metros de la clínica llevando una pancarta que reivindicaba "¡sacad los rosarios de nuestros ovarios!" y, preparando cazuelas, música y megáfonos, empezamos nuestra protesta decididas a no dejar oír la voz de los intolerantes.
No fue fácil. Aunque nos dejamos la voz, la piel y el estómago, ellos y ellas eran muchos. Calculamos que más de doscientos. Levantando fotografías de la virgen María, comparándonos con los Nazis y acusándonos de asesinos, los anti-elección celebraron su insultante ritual a pocos metros de nosotros incluso arrodillándose para rezar por los "no nacidos". La imagen fue a la vez patética y escalofriante.

Sin embargo, no los dejamos indiferentes. Nuestra presencia indudablemente les incomodó hasta el punto que perdieron los papeles en diversas ocasiones insultándonos, provocándonos y demostrando en todo momento una actitud agresiva. Incluso una "feligresa" se acercó a nosotros y levantó a su hija de un año a pocos centímetros de nuestras caras para reivindicar su monopolio absoluto sobre la defensa de la vida, utilizando así de manera miserable a una niña como imagen sagrada en su cruzada contra el mal. Pero no nos dejamos intimidar y, a pesar de las miradas y los gritos de hostilidad que recibimos, durante más de hora y media gritamos lemas como "¡es mi cuerpo, yo decido!", "¡aborto libre y gratuito!" o "¡fuera la hipocresía de nuestras calles"!. Al final de la concentración una compañera leyó el manifiesto que habíamos preparado. No conseguimos hacerles callar, pero si que conseguimos entorpecer la ceremonia y sobre todo, los recordamos que las calles también son nuestras, que nos queda mucha lucha por dar y que la elección de las mujeres también es vida.
Después de años de trabajo y coordinación por parte de las organizaciones feministas en el Estado Español para conseguir la despenalización del aborto, todo parece indicar que el gobierno de Zapatero está a punto de anunciar un cambio en la ley. Es por eso que, en lo que probablemente es su recta final, la visibilidad de la lucha por un aborto libre y gratuito es más necesaria y urgente que nunca. Tenemos que mostrarle a este gobierno que no aceptamos la utilización electoralista del derecho a las mujeres a decidir que su partido ha realizado en los últimos años y que no nos conformaremos con un mero maquillaje del estatus quo.

Todavía tenemos que hacer balance, pero es bastante probable que la cita en la clínica se repita el mes que viene y en este sentido, cuando el día 25 de febrero llegue, no podemos dejar que los " anti-elección" y los sexistas más rancios de la ciudad se piensen que no tienen oposición. Tenemos que ser más que ellos y ellas y tenemos que gritar más fuerte: porque nosotros estamos a favor de la libertad a decidir y ellos están a favor de un fanatismo hipócrita y recalcitrante. Tenemos que mostrarles a ellos, al gobierno y a todos los sectores conservadores que el control y la criminalización del cuerpo de las mujeres por parte de la Iglesia Católica, el Estado o cualquier institución o grupo social ¡es simplemente inaceptable!
En un momento claramente crucial en el largo camino para derribar una ley que nos silencia, infantiliza y criminaliza, las feministas queremos hacer un llamamiento a todos los movimientos sociales de Cataluña y el Estado Español y pedirles su firme apoyo en nuestra lucha para recuperar la calle y el derecho a nuestro propio cuerpo.
¡¡Todos y todas hemos abortado!! ¡¡Fuera los rosarios de nuestros ovarios!!

































































