"La crisis es una oportunidad para las alternativas desde abajo y a la izquierda"
Agnese Marra / Nueva Tribuna
El profesor Jaime Pastor, experto en el movimiento antiglobalización, se reúne con Nueva Tribuna para hacer balance del Foro Social Mundial que se está celebrando en Belém esta semana. Una reactivación de los movimientos sociales y una puerta abierta para la izquierda del siglo XXI.
Jaime Pastor nos recibe en su casa ubicada en el
castizo barrio de Chamberí. Sentado en su sofá y con su gata al lado,
responde con reflexión a cada una de las preguntas. Domina el tema, no
sólo le interesa, más bien le apasiona. Su participación en los FSM es
activa y teórica. Los movimientos sociales han sido parte de su
biografía, dentro y fuera del campo de batalla, como activista y como
investigador universitario. Se mantiene en los dos frentes.
Nueva Tribuna-¿Qué expectativas tenemos del FSM de Belém 2009?
Jaime Pastor
En Belém se ha generado una reactivación del Foro Social Mundial, ha
vuelto a acudir gente que en los últimos años no había asistido. Las
cifras que se dan son de alrededor de 100.000 personas, de las cuales
obviamente la mayoría es brasileña. Un amigo que se encuentra allí me
comentaba que ha aparecido un nuevo componente de gente joven muy
importante y una gran participación es un factor fundamental en este
tipo de encuentros. También me parece importante destacar que por el
hecho de que se celebre en Belém, que es una zona que amazónica, se le
ha dado una relevancia a la problemática del Amazonas, del cambio
climático y a la lucha contra éste.
LA CRISIS MUNDIAL EN EL FSM
NT- ¿Qué líneas de análisis y actuación debe llevar este Foro en un momento de crisis global agudo como el que se está viviendo?
J. P.
Están los diez ejes temáticos que se están llevando a discusión y que
tratan de temas que ya tenían gran importancia antes de la crisis y que
evidentemente con la situación que tenemos pasan a estar de plena
actualidad. Es necesario que el FSM se pronuncie sobre los impactos de
la crisis global que asistimos y que ofrezca no sólo espacios de
encuentro y reflexión sino también propuestas de acción.
NT- ¿Cómo cuáles?
J. P. Se ofrecen muchas
alternativas, gran parte de ellas se recogen en la Declaración de Pekín
y ofrecen respuestas coherentes frente a la crisis mundial global. Pero
no hay que olvidar que antes de la crisis financiera económica y social
que se está padeciendo ahora con más intensidad, ya sufríamos otras
crisis como la del cambio climático, la energética, la alimentaria o la
propia guerra de Irak, y también hay que seguir trabajando sobre esos
temas. Por otro lado hay que saber que una cosa es el Foro Social
Mundial y otra cosa es la Asamblea de Movimientos Sociales. En el Foro
hay que funcionar por Consenso y no se pueden pedir grandes respuestas
concretas pero en la Asamblea sí tiene a una práctica en llegar a
establecer una Agenda de lo social.
NT-¿Cuáles son los puntos más débiles del Foro Social Mundial?
J. P.
En el caso concreto de lo que ha acontecido en Belém se ha denunciado
el alto coste de las entradas para asistir al encuentro. Lo que es en
sí mismo una forma de discriminación para aquellas personas más pobres
que se vean imposibilitadas para asistir. Parece ser que también se han
producido problemas de organización en el mismo evento, pero es
bastante habitual. Respecto a los FSM en general, me parece que
últimamente se ha ido revelando una crisis de representatividad del
Consejo Internacional del FSM, ya que hay una sobrerepresentación de
determinadas ONG’s o de sectores que bajo mi punto de vista no reflejan
suficientemente el proceso de maduración del movimiento de movimientos,
y que se limitan a la mera crítica al Foro de Davos y a las políticas
neoliberales, pero no dan un paso más adelante y pasan de la
resistencia a las alternativas.
LOS POLÍTICOS TOCAN LA PUERTA DEL FSM
NT- La
asistencia de líderes políticos como Lula, Evo Morales o Hugo Chávez,
son un elemento nuevo que se incorpora al Foro De Belém y que ha creado
mucha polémica.
J. P. Sí, es una situación novedosa y el Foro tiene que evitar
subordinarse frente a los Gobiernos, aunque éstos sean de izquierdas.
En el caso de Lula no se puede decir que su gobierno haya adoptado unas
políticas que en lo fundamental hayan roto con el paradigma neoliberal.
Es cierto que ha dado ayudas a los pobres, pero su política es
diferente a la de otros gobiernos más a la izquierda como Evo Morales o
incluso Hugo Chávez. De todas maneras es importante para el FSM que
aunque asistan jefes de gobierno, el Foro preserve su autonomía frente
a ellos. Está claro que en aquellos puntos de convergencia será
positivo que haya alianzas puntuales, pero es importante que los
movimientos sociales sean autónomos y no se subordinen a las políticas
gubernamentales. Creo que es un reto importante para el Foro Social
Mundial.
NT- ¿No se podría entender que con la crisis que tenemos los líderes políticos pretendan prestar más atención al FSM?
J. P.
Los lideres políticos no van a escuchar sino a soltar su mitin
respectivo. Evidentemente si acuden al FSM por lo menos tendrán en
cuenta lo que se discuta, los ejes temáticos y las conclusiones que se
puedan sacar. Pero las conclusiones van ser más de la Asamblea de
Movimientos Sociales que del Foro Social como tal. Creo que Lula
debería acercarse primero al MST (Movimiento Sin Tierra) y todos
sabemos que hay un enfrentamiento muy claro entre el MST y el
presidente de Brasil. También está el tema del Amazonas y de los
transgénicos que han enfrentado a los movimientos sociales brasileños
con su Gobierno. Por otro lado en un foro como este se discute de
problemas como el del cambio climático y en ese sentido el petróleo
sale muy mal parado, lo que no le va a hacer mucha gracia a Venezuela.
Podrá haber una buena voluntad por parte de estos líderes políticos
pero creo que también va a haber cierto intento de neutralización y de
limitación de los propios objetivos del Foro, por eso mismo es ahora
más importante que esta plataforma de encuentro señale su autonomía.
NT- El FSM de Belém se celebra a pocas semanas de la toma de
posesión de Obama. ¿Esta nueva situación influirá en el encuentro y en
sus temas a tratar?
J. P. El fin de la era Bush es un
aspecto importante a tener en cuenta y evidentemente plantea nuevos
retos. Sabemos que Obama no va a ser igual que su antecesor, ya estamos
viendo ciertos signos de cambio pero también ciertos signos de
continuidad de la era Bush. El mejor ejemplo es la guerra de Afganistán
o la falta de una condena clara de lo que ha sido la masacre de Gaza
por parte del ejército israelí. Hay que analizar con clarividencia los
signos de continuidad y de discontinuidad. Parece que en la lucha del
cambio climático hay una actitud más abierta por parte de Obama, que
por otra parte no es difícil ya que Bush no hizo absolutamente nada.
Por supuesto que Obama continuará con las políticas neoliberales, pero
estamos ante una versión distinta de lo que sigue siendo el
imperialismo estadounidense y desde ese sentido el FSM debe mantenerse
muy exigente con Obama.
OTRO MUNDO ES POSIBLE, OTRO CAMINO: DESDE ABAJO Y A LA IZQUIERDA
NT
La frase que caracteriza a los FSM de ’Otro mundo es posible’ a veces
se tacha de ingenua. Estos encuentros hacen buenos diagnósticos sobre
los problemas del neoliberalismo, pero a veces parece que carecen de
una acción más sólida. ¿Qué le parece?
J. P. En el terreno más pragmático también hay alternativas. La
Declaración de Pekín muestra propuestas concretas como la soberanía
alimentaría, la supresión de los paraísos fiscales, reconversión
ecológica de la economía, la nacionalización de la Banca. La última
propuesta que señalo es algo que ya se están planteando algunos de los
países más neoliberales. Hay muchas propuestas, pero es cierto que
tiene que ir acompañadas de una agenda de acción, tarea que corresponde
a la Asamblea de los Movimientos Sociales. Ya hay algunas fechas
previstas para llevar a cabo acciones, la Cumbre del G20 que va a
celebrar en Londres el 2 de Abril, y ante la Cumbre de la OTAN que
festeja su 60 aniversario el próximo 4 de abril. Ahí se establecerá una
agenda más sólida. Hay que tener en cuenta que el Foro Social Mundial
no reúne a todo el movimiento antiglobalización. Estas navidades estuve
en Chiapas en el Primer Festival Mundial de la Digna Rabia en el que
participaban otros muchos colectivos que habían adquirido un eslogan
que complementa muy bien al de Otro Mundo es posible. Ellos dicen:
’Otro mundo es posible, otro camino: desde abajo y a la izquierda’. Lo
que se trata es que el movimiento de movimientos no se preocupe tanto
de instituciones como el FMI, el Banco Mundial o la OMC, que ya están
más que desprestigiadas y que hagan una verdadera ruptura de esas
políticas neoliberales desde una lógica de otro mundo. Hay que dar una
respuesta a esa perplejidad que ha generado tanto a los de arriba como
a los de abajo la crisis actual. Esta crisis tiene que ser vista como
una oportunidad para ofrecer vías de construcción y alternativas, desde
abajo y a la izquierda.
Izquierda Anticapitalista




