Ford Valencia: Los hechos dejan en entredicho el sindicalismo de acuerdos secretos de UGT con la dirección de la Multinacional.

Jueves 26 de febrero de 2009

Éste convenio colectivo no es un convenio más, en el cual los trabajadores- con sus sindicatos a la cabeza -intentan arrancar a la empresa mejoras salariales, sociales, etc., en la negociación. Ésta vez nos han sustraído ésa oportunidad en un despacho. Es un secreto a voces que UGT y la Dirección de Ford están pactando y acotando discreta y secretamente el contenido del mismo.

Una negociación de Convenio debe ser el resultado, primeramente, del debate y participación de los trabajadores, del consenso entre los diferentes sindicatos para la elaboración de la plataforma reivindicativa y, posteriormente, del proceso de negociadión con la empresa, del que se va informando públicamente.

Del acuerdo secreto que se está cocinando solamente conocemos a los interlocutores: J. Fleming, Director de Ford Europa, y G. Pino, Secretario General de UGT Ford. Ignoramos el contenido exacto del acuerdo, la letra pequeña y las contrapartidas, pero parece ser que nuestras reivindicaciones están siendo sacrificadas y supeditadas a la crisis, siendo una vez más los trabajadores quienes pagamos los platos rotos de ésta.

Da rabia enterarnos por la prensa, y no por los cauces sindicales y del Comité de Empresa como sería lo normal, que el objetivo de la empresa en éste convenio es rebajar en un 5% el precio del vehículo, a costa de:

- Aumentar la jornada laboral, sin aumentar el salario.
- Eliminar la subvención a los comedores.
- Reducir el número de autobuses. 
- Presionar y reducir el número de “empresas de contrata” internas.
- Congelar salarios y un sinfín de contrapartidas más.

En una situación de crisis e incertidumbre para los trabajadores como la actual, los acuerdos alcanzados y defendidos por UGT con J.Fleming solamente sirven a la empresa, propiciando un aumento y saturación de la productividad en las cadenas, el incremento de la carga de trabajo, el retroceso en derechos, etc. Mientras tanto la dirección de Ford utiliza los expedientes de regulación de forma discrecional a su libre albedrío, a costa de los trabajadores y de las arcas públicas. 

Lo que está sucediendo en Ford es el resultado y fracaso de la política de pacto social y cogestión, practicada por UGT y empresa desde hace años. Un ejemplo de ese fracaso lo tuvimos el verano pasado, cuando la mayoría del Comité (UGT) y la Empresa pactaron unos turnos especiales, a base de horas extras, para los fines de semana... ¡Poco tiempo después la empresa presentaba un ERE que afectó a casi mil trabajadores, durante un periodo de tres meses!

¿Cómo se puede calificar aquella clase de acuerdos que tan rápidamente resultan obsoletos?

¿Qué legitimidad tiene un acuerdo que, afectando a todos los trabajadores, no se les consulta a éstos?. Y que, además, tampoco ha sido consensuado ni consultado con el resto de la Representación Sindical presente en el Comité de Empresa.

La empresa actúa con arreglo a sus planes, intereses y necesidades: quiere un año de duración del convenio y no cinco como pide UGT; la garantía en el empleo queda en entredicho y deslegitimada en la práctica con los EREs del pasado año, los de este primer semestre y el solicitado recientemente para la planta de motores; e incluso ha desaparecido el verano como periodo vacacional preferente, como se recoje en la plataforma de convenio votada por la misma mayoría, derecho que se ha eliminado del nuevo calendario laboral pactado entre la Dirección y UGT para este año.

Ante ésta situación tanto los trabajadores como los sindicatos de clase tenemos el reto de neutralizar las pretensiones de la Empresa y sus contrapartidas. Lo “sindicalmente correcto” es evitar que éste convenio nos suprima derechos adquiridos en convenios anteriores.

Nuestros objetivos deben ser: Buscar un convenio de transición, mediante una moratoria, planteando la prórroga del que está vigente. Trabajar por la recomposición de la unidad de los trabajadores, como forma de que la Empresa no nos recorte derechos consolidados. Orientarnos hacia una industria del automóvil sostenible, apostando por un modelo industrial basado en la producción de vehículos de bajo consumo, mixtos y eléctricos. De esta forma se puede contribuir a la superación de la crisis económica producida por el capitalismo- dándole una salida alternativa favorable a la gente trabajadora - a la vez que se humanizan las cadenas de producción y se mejora la calidad de vida en el trabajo.

¡No se debe firmar ningún convenio sin antes ser refrendado por los trabajadores!

  
Almusafes, 26 de Febrero de 2009

 

 

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