Burgos contra la crisis
anticapitalismo | Burgos

Izquierda Anticapitalista - Burgos

Éste sábado 7 de marzo alrededor de 40 burgales@s nos concentramos en la Plaza del Cid contra la crisis capitalista y las soluciones que está ofreciendo el gobierno de Zapatero: regalos de miles de millones a la banca, a las grandes empresas y a las rentas altas.

Convocados por la Asamblea Contra la Crisis que engloba a diversas organizaciones de la ciudad, entre ellas Izquierda Anticapitalista, denunciamos  la necesidad de salir a la calle para evitar que seamos l@s trabajador@s los que paguemos los platos rotos de esta crisis de magnitudes colosales y la actitud de la patronal, que a través de sus voceros, pretende aprovechar la situación para conseguir rebajas en las indemnizaciones por despido y más libertad para despedir a su antojo y mermar nuestros derechos.

A pesar de la modesta participación en ésta concentración, se han sentado las primeras bases de un trabajo unitario y amplio que permita visualizar el rechazo y el hartazgo existentes antes la situación que padecemos.

La próxima cita importante será el próximo 28 de marzo, fecha lanzada desde el Foro Social Mundial reunido en Belem (Brasil). Ese día, volveremos a salir a las calles de Burgos.

¿Vamos a pagar la crisis l@s trabajador@s? ¡Que la paguen los ricos!

A continuación el manifiesto que se leyó al final de la concentración:

MANIFIESTO CONTRA LA CRISIS

La crisis que estamos viviendo a nivel mundial, la han provocado  la avaricia y la especulación sin limite  con la que ha actuado el capital financiero, puesto que su único objetivo era y es la obtención del mayor beneficio posible, en el menor tiempo, sin tener en cuenta todo lo que tienen a su alrededor, las personas o la naturaleza.

En el estado español, el estallido de la crisis ha sido mayor que el de nuestros vecinos europeos, ya que nuestra economía se sustenta fundamentalmente en dos pilares muy débiles para épocas de crisis, como es el ladrillo (construcción salvaje de viviendas, urbanizaciones, campos de golf, etc.) y en el sector servicios, principalmente turismo.

En sectores de vanguardia como  la industria,  la investigación y desarrollo, que podrían proporcionar un colchón a la economía, el estado español apenas tiene referentes.

Así, con todo este panorama económico y con la mentalidad tan cavernícola que tiene el empresariado y sus voceros de la CEOE, lo único que se les ocurre, al igual que al Banco de España es el abaratamiento del despido y la moderación salarial, cuando en realidad los salarios que tenemos los trabajadores y trabajadoras de estado español, están muy por debajo de los existentes en Francia o Alemania.

Pero la receta de abaratar el despido, los empresarios ya la  están aplicando de forma soterrada, a través de los Expedientes de Extinción de Contratos, pues en estos casos las indemnizaciones son sensiblemente  menores y en los casos de que el expediente de extinción del contrato sea temporal, quien se hace cargo del abono del salario, es el estado a través del  INEM.

Es lamentable, ver  y oír   como  todos los días, empresas que han obtenido grandes beneficios, plantean expedientes y amenazan con el cierre si no reciben ayudas económicas del estado central, como por el autonómico.

Mientras tanto, los primeros trabajador@s que sufrieron las consecuencias de  la crisis, están agotando sus prestaciones por desempleo y a día de hoy hay más de 800.000 `personas que no tienen acceso a ningún subsidio, a la vez que estamos pasando ya de 3.500.000 de parados.

Por otro lado, más de 850.000 hogares tienen a todos sus miembros en paro, y nosotras y nosotros no hablamos de cifras ni estadísticas, sino de personas de carne y hueso, nuestras familias amistades y conocidos, gente de carne y hueso con padecimientos reales por culpa de los especuladores, ricos y demás gentuza que han creado esta crisis y que, para colmo, ahora se van a forrar destruyendo nuestros ya menguados derechos.

No podemos consentir que los que han originado esta crisis por su avaricia desmedida, ahora nos obliguen a reducir nuestros derechos y condiciones de vida. El gobierno, por su parte, solo hace lo que se esperaba de él; regalos sin ningún tipo de control de miles de millones a la banca y las grandes empresas. Nosotras y nosotros, los estudiantes, trabajador@s, parados, amas de casa o pensionistas no podemos permanecer impasibles.

Ha llegado la hora de luchar, las calles de todo el país han de vibrar con un único sonido: ¡que la crisis la paguen los ricos!