Lluís Rabell ( militante de Revolta Global-Esquerra Anticapitalista)
He aquí el comunicado que acaba de publicar Izquierda Unida acerca de
la movilización estudiantil contra el llamado "proceso de Bolonia". Es
un texto que concuerda plenamente con el discurso crítico de los
estudiantes, denunciando el desmantelamiento de la enseñanza superior y
la mercantilización de la Universidad. Se trata de un posicionamiento
que suscribiría sin la menor reticencia una corriente de izquierda
anticapitalista como la nuestra. Por no hablar de los sindicatos,
asambleas y colectivos juveniles que están en pie de guerra contra ese
proyecto.
Sólo hay un problema; pero un problema capital, que explica porque
Revolta Global-Esquerra Anticapitalista constituye hoy un agrupamiento
totalmente diferenciado de IU: la distancia que separa la teoría de la
práctica, las declaraciones de principios de los comportamientos
efectivos... Sobre todo cuando nos referimos a comportamientos
institucionales. La declaración de IU es impecable. Sin embargo, sería
inútil tratar de encontrar una traducción de ese comunicado al catalán
y menos aún una adaptación de dicho posicionamiento a la realidad de
Catalunya - por parte de la fuerza política que constituye aquí el
referente de IU. Y es que, a diferencia de la situación que vive la
izquierda en Madrid, Esquerra Unida i Alternativa forma parte - de
manera subalterna y casi humillante, pero forma parte al fin y al cabo
del gobierno autonómico, del gobierno tripartito, junto al PSC y
Esquerra Republicana. Un gobierno que está implementando a fondo esta
reforma universitaria, de la que se declara a la menor
ocasión ferviente partidario: basta con oir los discursos del conseller Huguet (ERC) o del propio president
Montilla acerca de la "modernidad" que representa Bolonia... o percibir
su franca hostilidad y su desprecio hacia los estudiantes
contestatarios. Por si eso no bastase, EUiA forma parte también de una
coalición con ICV... que gestiona puntualmente, en la persona de Joan
Saura, el mantenimiento del "orden público" desde la Conselleria d’Interior.
Lo más dramático, pura esquizofrenia política, es que desde EUiA no
se ignora en absoluto el contenido neoliberal de la transformación de
la Universidad actualmente en curso en el conjunto de la Unión Europea
y que, en el estado español, conduce el ejecutivo de Zapatero. Como
tampoco se ignora la dinámica privatizadora y favorable a los intereses
patronales que representa la nueva Ley de educación catalana promovida
por Ernest Maragall. (En la página web de EUiA es posible encontrar una
excelente crítica de dicho proyecto legislativo, al que se oponen
estudiantes y comunidad educativa; un crítica fechada en noviembre del
año pasado y firmada por el propio Jordi Miralles, coordinador general
de EUiA). Pero los compromisos con el gobierno pasan por delante de
cualquier consideración. Por esa razón, EUiA - que tanto ha repetido la
vieja fórmula togliattiana, popularizada en su día por
el histórico PSUC, con que se declaraba "partido de lucha y de
gobierno" - no está, como tal formación política, en las luchas... más
allá de que nos encontremos en ellas con afiliados o militantes
individuales. El año pasado, miró ostensiblemente hacia otro lado
durante el largo conflicto que mantuvieron, con su reivindicación de
dos días de descanso semanal, los conductores de autobús frente al
Ayuntamiento de Barcelona (gobernado por una coalición del PSC-PSOE con
ICV-EUiA). Hoy, da la espalda a uno de los movimientos más prometedores
y progresistas de la juventud. Y, dentro de unos días, el 19 de
marzo, lo hará con la lucha de la enseñanza. (En efecto. Tras un primer
momento en que, ante la unidad recompuesta del conjunto de sindicatos
frente a la LEC, EUiA parecía dispuesta a brindar su apoyo a la
convocatoria de huelga, su coordinador se "descolgó" declarando que "la
tarea del grupo parlamentario de ICV-EUiA consiste en favorecer el
diálogo entre el personal docente y el govern d’entesa", en lugar de promover una huelga contra su titular de educación).
Hace unos días, Izquierda Unida e Izquierda Anticapitalista
exploraban, en el curso de un encuentro oficial en Madrid, la
posibilidad de una candidatura conjunta en las próximas elecciones al
parlamento europeo. La negativa de nuestra corriente no radica en
absoluto en ningún tipo de sectarismo, sino en la necesidad de mantener
una coherencia entre las palabras y los hechos. En las luchas nos
encontraremos con militantes y corrientes de izquierdas, presentes en
los movimientos. Allí forjaremos complicidades y vínculos provechosos.
La experiencia de Catalunya demuestra una vez más que la apuesta a
favor de la participación en gobiernos de gestión del sistema no
facilita tales convergencias.
Izquierda Anticapitalista




