Editorial
La cifra de parados alcanzará los 4 millones a finales de este año, pero el gobierno del PSOE continúa sin dar respuestas adecuadas a la crisis, respuestas que beneficien a la gente trabajadora y no justamente a aquellos que han provocado la actual situación. El “Plan español para el estímulo de la economía”, sigue una orientación plenamente neoliberal: las medidas financieras no hacen sino amortiguar la liquidez y la rentabilidad del sistema financiero en manos privadas. Incluso la rebaja de tipo de interés interbancario no se ha trasladado en toda su plenitud a los tipos pagados por los usuarios, es decir, por aquellos que tienen que soportar el endeudamiento derivado de las hipotecas engordadas por la burbuja especulativa inmobiliaria, redundando en un mayor margen de beneficio para la banca.
La promoción de los contratos a tiempo parcial, la muy insuficiente ampliación de la cobertura social sin cuestionar las facilidades de despido, las bonificaciones fiscales a las empresas, son remedios neoliberales que en última instancia sólo benefician a los capitalistas causantes de la crisis.
Pero una solución de izquierdas a la crisis pasa necesariamente por la apropiación estatal de los recursos financieros- y de los sectores productivos estratégicos -con el objetivo de permitir orientar la inversión hacia aquellos sectores generadores de empleos estables y menos depredadores de la naturaleza y los bienes comunes. Igualmente la jornada laboral debería reducirse a las 35 horas semanales para llegar a las 32, de manera que las ganancias en productividad pudiesen llegar a todos los rincones de la sociedad. La cobertura social ha de ampliarse, cerrando las puertas a la aplicación masiva de despidos “por causas objetivas” e impidiéndolos por completo en aquellas empresas con beneficios.
Frente a las políticas neoliberales del gobierno, es preciso construir marcos de resistencias ante los efectos de la crisis que superen las luchas parciales. Marcos de coordinación de luchas contra los despidos pero también por la recuperación de un tejido social y productivo basado en los servicios públicos (sanidad, educación, transporte), la reconversión ecológica de la producción y de los espacios y bienes comunes. Hay que prolongar los conflictos, dotar de estructuras a las luchas y conectarlas de manera prolongada con el objetivo de una huelga general que haga visible en las calles las alternativas presentadas por los trabajadores y los movimientos sociales. Junto a ello necesitamos ir construyendo una alternativa política anticapitalista para salir de un capitalismo irreformable.
Bolonia y la corrupción, dos enfermedades neoliberales
La lucha estudiantil contra el proceso de Bolonia y el EEES continúa, mientras aumenta la represión contra el movimiento, que ya se ha convertido en sistemática. El desalojo de la UAB y las repetidas intervenciones policiales así lo demuestran. Los temores de los responsables universitarios y de los gobiernos central y autonómicos al descontrol de las luchas estudiantiles y a su posible conexión con las protestas que puedan derivarse de la crisis en curso son más que evidentes.
Los escándalos de corrupción y enjuiciamientos salpican al PP, como en su momento lo hicieron al PSOE. También en las Illes Balears un partido de gobierno con el PSIB, Unió Mallorquina, se ha visto envuelto en una nueva trama. Tales situaciones tienden a reproducirse de manera sistemática y sólo pueden evitarse acabando con el imperio del mercado y promoviendo una participación y control reales de la ciudadanía en los asuntos públicos.
La OTAN se refuerza
El 3 y 4 de abril se celebra en Khel (Alemania) una cumbre de la OTAN, conmemorativa de su 60 aniversario. La Alianza Atlántica está ejerciendo activamente de instrumento militar al servicio de los poderes imperiales de los EEUU- 56.000 militares de la ISAF, dirigida por la OTAN, se encuentran actualmente en Afganistán y se están reclamando 4.000 más con la excusa de las nuevas elecciones -e incluso está facilitando el rearme del enemigo supuestamente “desaparecido”, Rusia, cuyo presidente Medvédev promueve el aumento de efectivos militares y nucleares para hacerle frente. Por su parte el presidente francés Saerkozy ha decidido el reintegro de su país en la estructura militar esquivando el control parlamentario. En el estado español, en Albacete, la OTAN pretende implantar su Escuela de Pilotos (TLP), trasladándola desde su emplazamiento actual en Florennes.
Por lo dicho antes, a tenor del impulso agresivo que se está dando a la OTAN, las movilizaciones previstas contra la cumbre de Kehl cobran mayor importancia y su desarrollo será una de las tareas de la izquierda anticapitalista.
Izquierda Anticapitalista




