Intervención de JosebaFernandez en el Acto de Ezker Alternatiboa -Izquierda Anticapitalista en Bilbao
Compañeros y compañeras, aquí estamos. Lo hemos conseguido. Hemos levantado una candidatura anticapitalista para estas elecciones europeas. Con un gran esfuerzo, pero lo hemos conseguido, y podemos felicitarnos. Con humildad, pero orgullosos. Porque hemos demostrado que estamos vivos. Frente a los que nos decían que había llegado el fin de la historia, podemos decir que estamos vivos. Que el anticapitalismo sigue vivo. Y por muchos años.
En uno de sus últimos libros de poemas, el filósofo y ecologista Jorge Riechmann decía, más bien se lamentaba, de que nos están engañando. Que cuando las izquierdas estábamos pidiendo un cambio de civilización, lo que nos ofrecen desde el poder son agrocombustibles y más coches….ecológicos, eso sí.
Pues bien, creo que esa metáfora resume bien lo que nos ha pasado en los últimos años: que nos han engañado. Y el problema ha sido que las izquierdas mayoritarias, y con ellas, muchos sectores de las clases populares se han instalado en esa misma lógica. Y esa ha sido nuestra derrota. Y la estamos pagando muy caro. Es verdad.
Porque nos han engañado con ese capitalismo de ficción, con ese capitalismo “popular” en el que en el casino de las acciones, del mercado inmobiliario y del consumo desmedido nos decían que íbamos a encontrar nuestro ascenso social y nuestra felicidad.
Pues bien. Hoy es ese capitalismo de ficción, precisamente, el que está muriendo y de nosotros depende darle una estocada definitiva y poder construir una alternativa creíble, emancipatoria y solidaria. Ahora.
Sin embargo, no es menos cierto, que no nos van a poner fácil las cosas. Nos siguen tratando como al burro al que le ponen la zanahoria delante para que siga sometido al engaño de someterse a los dictámenes del mercado y a la dictadura de la lógica del consumo.
Y, como hace 15 años hicieron los zapatistas, toca decir Ya basta.
Compañeros y compañeras, la candidatura que hoy aquí presentamos no es flor de un día. Es fruto del trabajo militante de mucha gente. Y viene para quedarse. No es oportunista ni mucho menos electoralista. Es, al contrario, una candidatura que creemos y queremos que responda a las necesidades del momento y, sobre todo, que sirva para coger el impulso necesario para las luchas sociales que, estamos convencidos, tienen que venir. Y, sobre todo, es una candidatura que hemos querido que se construya desde las luchas y para las luchas.
Esta candidatura es también el producto de una nueva generación de militantes que hemos venido haciendo nuestras experiencias en los movimientos sociales y que ahora queremos dar también respuestas desde la política. Una generación que quiere recoger lo mejor de la generación del ´68. Una generación de jóvenes activistas que recorre Europa.
Compañeras y compañeros, estamos convencidos de que nos toca vivir momentos de mucho trabajo desde la izquierda. La crisis nos ha pillado con el pie cambiado, bastante desarmados en lo organizativo y, no nos podemos engañar, muy débiles en la correlación de fuerzas con el capital. Habíamos pronosticado esta crisis y la explosión de la burbuja inmobiliaria. Pero no esperábamos las dimensiones catastróficas de lo que está pasando.
Y la crisis nos pilla, además, con muchos balances y muchos debates por cerrar todavía en la izquierda radical. Sin embargo, estoy convencido de que únicamente desde el compromiso real, militante y leal con las luchas donde podremos reconstruirnos. No desde las grandes palabras ni desde los debates vacíos.
Por eso mismo, para esta candidatura estas elecciones son también un terreno de lucha más que no podemos abandonar. Esta candidatura debe servir, como dice el compañero Miguel Romero, para poder ampliar el horizonte de lo posible y para generar expectativa e ilusión entre la base social de la izquierda.
Para nosotros y nosotras, estas elecciones son también una oportunidad para empezar a ver los primeros atisbos de una alternativa, también desde la política, a nivel europeo. Nuestra alianza con otras organizaciones de la izquierda anticapitalista de Europa no es coyuntural. Ni mucho menos. Tampoco es sólo electoral.
Lo decimos desde ya: vamos a construir un referente de lucha social y política 100% anticapitalista en Europa. Le pese a quien le pese.
Hoy, cuando el capitalismo es global, cuando no podemos olvidar que el gran conflicto social del planeta es entre el Norte y el Su; cuando la mayor amenaza que sufrimos como especie es el cambio climático y el ataque a la biodiversidad, no podemos mas que internacionalizar las luchas y hacer otra vez nuestro aquel viejo lema que decía que la revolución será mundial o no será.
El ejemplo de los compañeros del NPA debe ser no más que un estímulo para mostrar que es posible, también en las sociedades del Norte, construir referencias políticas amplias y combativas que son capaces de conectar con la juventud y con los sectores más dinámicos y movilizados. Aquí, por supuesto, todavía estamos unos pasos atrás. Y de hecho tenemos retos y tareas más urgentes. La fundamental: construir más y mejor movilización social. Tenemos que construir la resistencia a la crisis estructural del capitalismo. Construir movilización contra la privatización, más o menos encubierta, de los servicios públicos, contra la persecución vergonzante de las personas migrantes y contra los efectos de esta crisis que nos está condenando al paro y a la miseria a millones de personas en este mundo.
Necesitamos movilización unitaria, transversal, alternativa, militante y radical.
Decía hace poco el compañero Besancenot que había 10.000 razones para movilizarse. Sinceramente, creo que se quedaba corto. Nosotros creemos que hay al menos más de 4 millones de razones para movilizarse. Una por cada persona que está hoy en el paro en el Estado español.
Compañeros, decía antes que nos habían engañado. Y que lo siguen haciendo. Por ejemplo:
- Cuando pedimos cerrar esa vergüenza que es Guantánamo y resulta que nos colocan esos Guantanamos europeos para encerrar sin derechos a las personas inmigrantes en mitad de esta Europa que dicen social y de progreso.
- Cuando, por ejemplo, pedíamos otro modelo de consumo, ecológico y sostenible, y nos ofrecen transgénicos y más ayudas para la compra de coches para seguir alimentando la dictadura del transporte privado.
- Cuando pedíamos una educación pública, de calidad, crítica y nos ofrecen la mercantilización de la educación a través de esa mierda del proceso de Bolonia.
- Cuando también queríamos nuevos y mejores derechos laborales, reducir nuestra jornada laboral para que podamos trabajar todos y resulta que nos dan más flexibilidad, más precariedad y más horas en el trabajo.
- Pedíamos también una sociedad capaz de auto-organizarse de construirse a sí misma, y nos dan más control social y más policía.
- Queríamos también una sexualidad libre, liberada, diversa y nos ofrecen la mercantilización de nuestros cuerpos y de nuestras relaciones.
- Trabajábamos por una democracia avanzada y nos dan esta ley de partidos y una democracia partitocrática.
- Y, también, reivindicábamos una izquierda a la altura de los tiempos y nos ofrecen refundaciones para que todo siga igual y en las que los cantos a la unidad son sólo para tener un % electoral como si eso cambiara las cosas.
Decía, compañeros, que había que trabajar por generar más movilización para salir de estas lógicas. En ese sentido, creo que hay que avanzar en la coordinación de luchas a nivel internacional y trabajar, de verdad, por convocar una jornada de huelga y de lucha en toda Europa para mostrar que somos un sujeto vivo y dispuesto a dar batallas en todos los ámbitos y sectores.
Para eso debemos tomar la iniciativa y poner encima de la mesa nuestro programa. Un programa básico y de emergencia que se puede resumir en: no más despidos, reparto de la riqueza, reducción de la jornada de trabajo y acabar con este descontrol productivo y de consumo. Tenemos programa. Tenemos alternativas.
Compañeros, compañeras, nos llamarán radicales por pedir eso. Dirán que somos utópicos y que no somos responsables y que, ahora, toca arrimar el hombro. Sin embargo, tenemos que tener claro y tenemos que decírselo que lo que es utópico es este sistema. Un sistema que condena a 3 mil millones de personas a vivir con menos de 2 dólares al día, que está llevando al planeta a su destrucción, que necesita de la estrategia de la guerra global permanente para mantener el control social. Esta utopía liberal sí que es de risa y es la que debemos poner en cuestión.
Hoy lo responsable es ser muy irresponsable y radical. Porque radical es tener 4 millones de parados y seguir transfiriendo fondos públicos a bolsillos privados. Porque radical es seguir alimentando la gula de las patronales y demás pirañas del mercado. Radical es pedir todavía más sacrificios a los y las trabajadores. Radical es seguir expoliando los recursos del Sur. Eso es ser radical.
Que lo sepan. Vamos a ser jodidamente irresponsables. Basta ya de compromisos, de pensar en el mal menor que, como decía Javier Ortiz, es el camino más rápido para el mal mayor. Si la derecha hoy se presenta sin complejos, por qué la izquierda los sigue teniendo. Es ya el momento de tirar por la borda nuestros complejo: somos anticapitalistas, internacionalistas y socialistas autogestionarios.
Decían hace años en su manifiesto fundacional los compañeros de ATTAC que se trataba, simplemente, de tomar el destino de nuestras vidas en nuestras manos. Y de eso se trata: de tomar nuestro destino y decidir sobre nuestras vidas. No podemos seguir dejando que mercadeen con nuestros derechos impasibles.
Compañeros, compañeras, si esperan compromiso y responsabilidad que la busquen en esa izquierda que dice ser de lucha y de gobierno pero que, como dicen por ahí, se ha convertido en una izquierda de gobierno contra las luchas. Que miren a la izquierda de gobiernos y a esa izquierda que todavía cree en el dialogo social y en la paz social.
Si quieren responsabilidad que no llamen a esta puerta. Les decimos desde ya, les advertimos, que no vamos a participar en la gestión de este sistema irracional y decadente. Y mucho menos gestionar esta crisis que ellos solitos han causado. Que lo sepan: no vamos a ser sus aliados en el viaje a ninguna parte.
Aquí dentro nos auto-organizamos, nos declaramos independientes al poder económico. Y esto es lo que vamos a hacer: organizar la rebeldía, organizar la rabia, construir la resistencia y debatir las alternativas.
Y si, compañeros. Vamos a ser tan irresponsables que vamos aponernos a construir otro mundo. El nuestro. El que está abajo y a la izquierda. Junto a mucha más gente. Pero, sobre todo, junto a la gente militante dispuesta a hacer sacrificios, dispuesta a aprender, a escuchar. Necesitaremos, eso sí y como dice el compañero Bensaid, de mucha lenta impaciencia.
Otro mundo es posible, compañeros y compañeras. Claro que sí…pero si lo hacemos nosotras y nosotros: ayer, hoy y mañana contra la crisis y contra la Europa del Capital…vamos en serio.
Izquierda Anticapitalista




