NPA / Viento Sur
El pasado 16 de mayo, el Polska Partia Pracy (PPP) [Partido Polaco del Trabajo] ha celebrado su convención electoral en Katowice, centro de la gran región industrial de Silesia. Fundado por iniciativa de la Comisión Nacional de Coordinación del sindicato “Agosto 80”, el PPP ha reunido las 130.000 firmas necesarias y presenta listas en las trece circunscripciones electorales. Se diferencian de todas las demás por el mayor número de candidatos (43%), una media de edad inferior y el papel de los dirigentes sindicales.
La Convención comenzó con un desfile de los mineros de fondo en traje de gala, llevando los estandartes de sus sindicatos; nos habríamos creído a finales del siglo XIX cuando algunos partidos obreros nacían a iniciativa de los sindicatos.
Ante 220 militantes, Boguslaw Zietek, presidente del sindicato y del
PPP, ha subrayado que si los sindicalistas han ocupado las oficinas
electorales del partido en el poder, es porque el período preelectoral
es el mejor momento para imponer a las élites gobernantes la discusión
de los principales problemas sociales. Ha anunciado que dimitía de su
función de presidente del partido pues el gobierno utiliza este
pretexto para rechazar las negociaciones con el sindicato y que el PPP
celebrará en otoño un congreso para dotarse de una nueva dirección.
“Vuestra campaña se parece a la nuestra. Es una campaña de lucha”, explicó Olivier Besancenot.
“Tenemos los mismos objetivos, que los capitalistas paguen su crisis y
no la población. Queremos construir una sociedad de un tercer tipo, en
la que sea la mayoría quien decida y no los capitalistas o las élites
burocráticas”. Besancenot ha llamado a la construcción de un partido anticapitalista europeo.
Elzbieta Fornalczyk, dirigente sindical en los hipermercados Tesco y
cabeza de lista del PPP en Varsovia, ha recordado cómo han comenzado a
imponer el derecho sindical en esta multinacional en Polonia. “Hay que atreverse a luchar”, ha
concluido, bajo una ovación. Ewa Groszewska, cabeza de lista en
Wroclaw, ha subrayado que lo que Polonia había conocido no era el
socialismo. Leszek Swietczak, del sindicato “Stoczniowiec” de los
astilleros de Gdynia, cabeza de lista en Gdansk, ha recordado la lucha
contra la liquidación de los astilleros. Janusz Glebski, del sindicato
de los servicios médicos de urgencia del Estado en lucha contra la
privatización, candidato en Lodz, ha subrayado que si había dinero para
los bancos, debía haber también para los cuidados públicos para todos.
“Los medios y los institutos
de sondeo ignoran la campaña del PPP y prefieren poner en primer plano
los falsos debates entre las élites. Se puede obtener tanto el 0% como
el 6% de los votos. De todas formas, es un primer paso hacia la
construcción también en Polonia del partido anticapitalista europeo,
del que el NPA ha tomado la iniciativa. ¡La lucha continúa!” ha acabado diciendo Zietek.
El Partido Polaco del Trabajo: un partido clasista
El PPP nació hace algunos años, en 2001. Fue a partir del
sindicato “Sierpen 80” (Agosto 80) como este partido comenzó a
construirse para dar una nueva representación política a los
trabajadores.
En los años 90, con la restauración del capitalismo, los sindicatos,
entre ellos Solidarnosc, que se habían opuesto al régimen burocrático
estalinista, acompañaron prácticamente todos las políticas liberales de
los diferentes gobiernos, social demócratas o de derechas, que se
fueron sucediendo. Desde entonces, todas las medidas han consistido en
romper todas las conquistas sociales, los servicios públicos,
privatizar a cualquier precio. Mientras que los partidos en el poder
sometían al país al dogma del liberalismo, la precariedad y la pobreza
no dejaba de aumentar.
Nacido de la voluntad de construir una herramienta política eficaz al
servicio de los trabajadores, el PPP comenzó a actuar en este contexto,
con la voluntad de construir un movimiento de resistencia a la
explotación: la cuestión de los bajos salarios, de las malas
condiciones de trabajo, de la multiplicación de los contratos precarios
(que los polacos llaman también “contratos basura”), de la protección
social o de las jubilaciones, está en el corazón de la actividad de
este partido.
Hoy las estructuras del PPP existen en 14 voivodies (departamentos) de
17 y también están presentes en la mayor parte de las principales
ciudades, siendo la implantación particularmente fuerte en el seno de
Silesia, en el sur de Polonia, viejo bastión obrero e industrial del
país. En lo que se refiere a la parte de obreros entre los miembros del
partido, el PPP ocupa el primer lugar en Polonia. Recluta entre los
mineros, los metalúrgicos, los obreros del automóvil pero también entre
el personal de los supermercados.
En cuanto salta una lucha, sean o no sus instigadores los militantes
del PPP, el partido está presente apoyando a los huelguistas. Desde
hace varios años, el PPP participa activamente en todos los movimientos
sociales importantes en Polonia. Se le encuentra tanto al lado de los
mineros como de las mujeres en su lucha por el derecho al aborto o
contra la participación de las tropas polacas en la intervención en
Irak y Afganistán, y contra la instalación en Polonia de elementos del
escudo antimisiles.
Presente también en las elecciones, el PPP, único partido
extraparlamentario que ha presentado listas en todas las
circunscripciones, obtuvo, en las elecciones legislativas de 2007,
160.476 votos, es decir, 0,99% a nivel nacional, cerca del 2% en
Silesia y ello a pesar de un bloqueo total de la información en los
grandes medios.
En las próximas elecciones europeas, el PPP exigirá el final de las
privatizaciones y de las “reformas” neoliberales, la gratuidad de la
educación y de la salud, la retirada de los ejércitos polacos de Irak y
de Afganistán, la semana de 35 horas, el salario mínimo al nivel del 68
% de la media nacional, entre otras reivindicaciones. El PPP se reclama
de las tradiciones del movimiento obrero polaco y plantea la
colaboración con los partidos de la izquierda anticapitalista en el
extranjero. Por eso también se han establecido relaciones estrechas
entre el PPP y el NPA estos últimos meses. Y como gusta decir Boguslaw
Zieteck, su presidente, el PPP se parece al NPA: un partido construido
“por abajo” y resueltamente anticapitalista.
18/5/2009
Traducción: Alberto Nadal
























































