Cuarta Internacional *
El domingo 7 de mayo las armas de los Tigres de la Liberación Tamil Eelam (LTTE) fueron silenciadas. El mismo día sabían de la muerte de su líder Vilupillai Prabhakaran. Este fue el final de una ofensiva militar brutal del gobierno nacionalista de la mayoría cingalesa liderado por Mahinda Rajapaksa.
Durante varios meses el régimen había estado bombardeando sin interrupción a rebeldes tamiles y a civiles en lo que denomina “guerra contra el terrorismo”. Hospitales, escuelas y viviendas fueron bombardeadas, causando más de 7000 muertos/as y 15000 personas heridas. Tamiles que fueron obligados a marchar de sus casas fueron concentrados en campos de detención. Eran civiles inocentes, pero sospechosos de terrorismo simplemente porque pertenecen a la minoría tamil del norte y el este de la isla.
Sin embargo esta victoria militar no significará el final de un conflicto que ha durado varias décadas. Desde 1948, cuando Sri Lanka pasó a ser independiente, la minoría étnica ha sufrido una discriminación sistemática a nivel lingüístico, cultural y económico. Hasta los años 70 los tamiles del noreste pidieron sin éxito el respeto de sus derechos y de su cultura. Lo hicieron por medios pacíficos. Esto llevó a una radicalización política de la juventud tamil y al nacimiento de la lucha armada, que ha durado casi 30 años.
Al mismo tiempo que condenamos los ataques suicidas y la violencia de los Tigres Tamiles, manifestamos nuestro apoyo a la lucha por el respeto de los derechos y la cultura de los tamiles.
Esta guerra contra los Tigres Tamiles ha sido el pretexto utilizado por el régimen autoritario de Rajapaksa para limitar las libertades democráticas no sólo de las minorías étnicas del país sino de todos los ciudadanos. El gobierno ha enviado sus escuadrones de la muerte contra periodistas independientes y los críticos de su política de guerra.
Cualquier política que pretenda solucionar el conflicto en Sri Lanka deberá pasar por el reconocimiento del derecho de autodeterminación del pueblo tamil. La autonomía se deberá garantizar en las regiones donde no hay mayoría étnica cingalesa y la igualdad entre los ciudadanos debe ser garantizada como la única garantía de paz y democracia en un estado multirracial y multicultural.
Una democracia real no puede existir sin respeto a los derechos de las minorías étnicas.
Buró de la Cuarta Internacional *
18 de Mayo de 2009
* La Cuarta Internacional es una organización internacional que lucha por la revolución socialista. Está compuesta por secciones y militantes que aceptan y aplican sus principios y su programa. Organizada en diferentes secciones nacionales, todas ellas están unidas en una organización mundial que actúa unida sobre las principales cuestiones políticas y debaten libremente respetando las reglas de la democracia.
Izquierda Anticapitalista




