La Razón difama a los vecinos de Vallecas
Madrid

Redacción Izquierda Anticapitalista - Vallekas

El pasado lunes 3000 vecinos del barrio de Vallecas, se manifestaban contra la presidenta de la junta municipal del distrito de Puente Vallecas, Doña Eva Durán, concejala del partido popular. El motivo: en el último pleno de la junta la policía municipal bajo sus órdenes repartió golpes y patadas a los y las vecinas que asistían a la junta y se atrevieron, terrible crimen, a exhibir una pancarta protestando por la indiferencia de la concejala ante sus reclamos.

El rechazo a esta actuación policial ha unido a todos los partidos políticos del barrio, con o sin representación parlamentaria, y ha despertado la unánime respuesta vecinal concretada en la masiva manifestación del lunes, pidiendo la dimisión de Eva Durán y la retirada de los cargos contra los detenidos – apaleados primero y acusados de atentado después--. En su soberbia, la concejala no ha encontrado mejor expediente que, de la mano del panfletario diario La Razón, elaborar toda una trama de acusaciones y levantar todo tipo de sospechas en torno a los y las convocantes del acto; esto es, aplicar el manual de estilo del Partido Popular desde el 11- M, esta vez, a la política barrial.

El problema es que en la manifestación del lunes estaba todo Vallecas excepto el Partido Popular. Por eso los periodistas de la Razón y, muy significativamente Marta Palacios, inquisidora oficial del diario contra todo lo que se mueve en el sur de Madrid, llevan toda la semana publicando artículos sobre Vallecas en su diario. Es destacable que todo lo referido a los incidentes del 4 de junio en la Junta de Distrito, quedaron reducidos en La Razón a las declaraciones de la propia Eva Durán sobre el presidente de la asociación de vecinos del Alto del Arenal: «me ha llamado puta, golfa y me dice que he salido de un burdel. También dice que soy una fascista». El mancillado honor de una dama del PP, justifica para la Razón la golpiza que se llevaron los vecinos que acudieron a la junta, la detención del Director de Tele K o los palos que le cayeron al concejal de IU. Por cierto, ¿acaso no demuestra esto que IU, para horror de demócratas, le está haciendo el juego a los radicales?

Radicales y batasunos. Porque el periodismo de investigación de la derecha, que nunca duerme, ha descubierto que el Puente de Vallecas es el distrito madrileño con más votos a Izquierda Internacionalista (II) en las europeas. Y ello se explica, siempre según la periodista Marta Palacios, porque el antedicho presidente de la asociación de vecinos del Alto del Arenal iba como suplente en las listas de II. De hecho, según La Razón, Vallecas es un “nido abertzale a 400 km del País Vasco”. Para los vallecanos esto no deja de ser sorprendente: II obtuvo un total de 269 votos en el puente de Vallecas, esto es un 0,35% de los votos. En el distrito Centro consiguió el 0,48% y sin embargo La Razón no encuentra nidificaciones reseñables: quizás porque ningún concejal del PP necesita allí, por ahora, protegerse de las demandas vecinales.  

Pero la prueba definitiva de la presencia batasuna en el barrio es que “las zonas de influencia de estas dos asociaciones vinculadas a la izquierda abertzale (¡!!) han sido en los últimos meses escenarios de manifestaciones de antisistema”. La periodista Marta Palacios se refiere a la manifestación convocada por el partido ultraderechista Democracia Nacional en Vallecas, el barrio del joven Carlos Palomino asesinado por los fascistas; contra esta provocación se movilizaron cientos de jóvenes antifascistas vallecanos con el apoyo de buena parte del tejido asociativo local. Los incidentes de esa jornada son imputables, según La Razón, no al partido fascista y racista Democracia Nacional, sino a las asociaciones de vecinos de Vallecas. Los presidentes de las asociaciones de vecinos vallecanos serían los “cabecillas” (sic) de los jóvenes violentos antisistema “autodenominados como «los vascos de Madrid» (…) un grupo antisistema organizado y consolidado que acuden a manifestaciones abertzales en el País Vasco”.

En el colmo del relato rocambolesco, La Razón pretende que las asociaciones de vecinos de Vallecas habrían convocado de nuevo a estas hordas de jóvenes antisistema (sobre las cuales “el liderazgo de Victoriano se ha disparado”) al pleno de la Junta de Distrito del día 4 que se saldó con vecinos apaleados y detenidos.  Lo raro es que el propio periódico ofrece un perfil de los detenidos poco coherente con su tremebundo relato: “tres vecinos detenidos de la asociación que preside Jiménez, de IU y del director de la televisión local”.

Los artículos de La Razón intentan crear una realidad alternativa, en la que Vallecas se convierte en un nido abertzale, llena de jóvenes violentos antisistema y de cabecillas batasunos infiltrados en los movimientos vecinales. En cambio las 3000 personas que acudieron a la manifestación del lunes, convocadas por una veintena de organizaciones políticas y sociales del más diverso cariz, entre ellas IZAN – VK, no han encontrado eco alguno en los concienzudos artículos de Marta Palacio para La Razón.

Para lo que sí ha tenido tiempo Doña Marta es para señalar que no solo IU, sino también el PSOE, “se manifiestan con los batasunos”, esto es, respalda al movimiento vecinal vallecano en sus demandas ante la junta (recordemos: que les dejen hacer las fiestas del barrio donde siempre las han hecho, que la policía municipal no le pegue ni a ellos ni a los concejales de la oposición, que se retiren los cargos contra los vecinos golpeados). Respaldo que, por la propiedad asociativa, lo es directamente a ETA que, como se sabe, sigue muy de cerca la política vallecana.

Pero una periodista inquieta como Marta Palacio no podía conformarse con el ya muy manido argumento de “todo (excepto el PP) es ETA”. Ella es experta en rebuscar entre los familiares y amigos de concejales del PSOE para encontrar contratos, becas y ayudas que confirmen (o simplemente sugieran) aquello de “PSOE = corrupción”. El caso Gürtel le ha obligado a redoblar esfuerzos en esta dura tarea y, quizás el exceso de trabajo, le ha hecho cometer errores que le han costado algún disgusto: recientemente un juzgado de Leganés condenó a La Razón y a su director Francisco Marhuenda a rectificar en tres días “la información falsa publicada el pasado 17 de marzo con respecto a dos empleados de la empresa municipal de comunicación LEGACOM, firmada por la redactora Marta Palacio”. En Vallecas La Razón no ha sido muy productiva en sus investigaciones sobre el PSOE pero ha descubierto los vínculos entre el PSOE y algunas asociaciones de vecinos y fundaciones vallecanas… desde los años 70, habría que añadir.

Con estas acusaciones es evidente la intención de La Razón de deslegitimar y dividir a los vecinos vallecanos que han salido juntos a la calle a denunciar la brutalidad y la soberbia de la concejala Eva Durán. Actitud que el Partido Popular permite y avala, en vez de buscar vías de entendimiento con un vecindario que en su inmensa mayoría no vota al PP.

Quizás es eso lo que explica, en el fondo, lo que está pasando en el barrio: han lanzado una fatwa contra personas significadas del movimiento vecinal esperando con ello debilitar y aislar a significados lideres vecinales cuyo compromiso con Vallecas no necesita demostración; buscan doblegar un movimiento social que es parte fundamental de la identidad vallecana y que supone un dique contra la hegemonía PPera en Madrid. Para ello no dudan en utilizar las palizas de la policía, la intoxicación mediática y, en una sospechosa confluencia de intereses, amparan las manifestaciones fascistas de Democracia Nacional para generar un estado de inquietud en el barrio favorable a sus intereses.

Por nuestra parte, como IZAN-VK, vamos a seguir apoyando las iniciativas contra la concejala Eva Durán que de forma unitaria se organicen en el barrio. Queremos además expresar nuestra solidaridad con las personas que están sufriendo el acoso del periódico La Razón, especialmente el presidente de la asociación de vecinos del alto del arenal Victoriano Jiménez, y el vocal de la asociación de vecinos del Puente Vallecas Mustafá Bachir.