Gritaban los concentrados celebrando la llegada del presidente…
Josep Cruelles
Zelaya se encuentra en la embajada de Brasil en Tegucigalpa. . A pesar de que Micheletti se haya obcecado en negarlo ya absolutamente aislado, peligrosamente patético da sus últimas órdenes al ejército y ordene un toque de queda de 15 horas. Celebramos con el pueblo de Honduras esta conquista fruto de su lucha
Grupos de encapuchados realizan sus últimas acciones de amedrantamiento. Posiblemente durante esta larga noche, los asesinos a sueldo de la oligarquía continuaran matando, eliminaran testigos y huirán a refugiarse en algún lugar del imperio o sus satélites.
Después de 86 días de resistencia, desmintiendo los cálculos de desactivación con el tiempo del movimiento popular, el FRENTE NACIONAL DE RESISTENCIA CONTRA EL GOLPE se ha fortalecido. Mujeres, maestros, campesinos e indígenas han sido los protagonistas de esta movilización, creciente, heroica y cada vez mas organizada, con objetivos políticos cada vez mas claros.
Si bien es cierto que el primer punto de la movilización ha sido el retorno de Zelaya a la presidencia de la República, también quedó bien claro, una y otra vez, en las asambleas realizadas que la Asamblea Constituyente era un objetivo irrenunciable.
La épica sobre el retorno de Zelaya, “atravesando montañas y rios durante dos días” suena a falsete. Es difícil de creer que sin la desactivación de la inteligencia del ejército hondureño, esa” hazaña” sea posible.
La frenética actividad diplomática de Zelaya, dirigida fundamentalmente hacia Estados Unidos y también claro, a Brasil, Argentina… consiguió, por fin, el permiso “consenso” para su retorno. A cambio: El Acuerdo de San José. Ese ha sido el eje de la declaración aprobada por el consejo permanente de la OEA reunido en sesión extraordinaria. Los dos únicos países que han manifestado desacuerdos con la declaración han sido Venezuela y Nicaragua. Es especialmente preocupante la participación de Bolivia en la redacción de la declaración. .
Un acuerdo que perfectamente podría estar redactado antes del golpe por el presidente Arias de Costa Rica con el esquema de la Casa Blanca. Pero algo no está claro. Zelaya manifestó, cuando ya se había consensuado la declaración de la OEA basada en el acuerdo de San José, que no está conforme con ella. Quizás los gritos a favor de la constituyente que escuchaba desde la embajada han contribuido a su desmarque…
El acuerdo de San Jose garantiza una amnistía para los delitos políticos anteriores y posteriores al 28 de junio del 2009. Es decir una amnistía para los golpistas.
El acuerdo de San Jose significa la renuncia a poder siquiera hablar, de forma directa o indirecta de la convocatoria de una asamblea constituyente. Mantiene por tanto, el principio antidemocrático de imposibilidad de reformar la constitución en los artículos “pétreos” (5, 239, 373 y 374).
Es difícil predecir el desarrollo concreto de los acontecimientos, hasta que punto Micheletti y determinados sectores del ejército mantendrán su actitud represiva a pesar del aislamiento. Pero esta claro que el movimiento no aceptará fácilmente la renuncia a su programa construido en casi tres meses de lucha. No aceptará la renuncia a sus reivindicaciones y la impunidad de los responsables de los crímenes y delitos políticos.
Quizás Zelaya lo tiene mas claro. Si se queda sin apoyo en la calle es hombre muerto. Quien rodea la embajada de Brasil es el pueblo y este quiere a Zelaya a condición de que acabe con la actual situación de expolio y explotación. Y para ello su esperanza esta puesta precisamente en el cambio radical de los principios que rigen las prioridades del estado, la distribución de la riqueza y las reglas de gobierno: es decir en una Asamblea Constituyente.

































































