El pasado 1 de Octubre se aprobó por mayoría absoluta en el pleno del CADUS (el máximo órgano de representación estudiantil en la Universidad de Sevilla) realizar una asamblea de todas las facultades este miércoles, 7 de octubre, a las 11h en el Rectorado, ante los problemas creados en la matriculación este curso. A los problemas habituales, al saturarse el programa informático y la imposibilidad del alumnado de elegir grupo (y horario), al tener como único criterio el orden de matriculación, hay que añadir la aplicación de una nueva normativa.
Este año ha entrado en vigor el Artículo 27 del Reglamento General de Actividades Docentes, aprobado el curso anterior, que obliga a los estudiantes a matricularse de todas las asignaturas pendientes de cursos anteriores para poder acceder a la matriculación en un curso superior. Esto ha implicado numerosos problemas:
- La subida de precio en la matrícula, al aumentar el número de créditos que hay que cursar obligatoriamente, lo cual conlleva una complicación más para aquellos que estudien con beca y deseen continuar con ella (ya que tendrán que superar el 80 % de los créditos matriculados).
- La matriculación en asignaturas aprobadas en septiembre ya que al no estar cerradas aún las actas éstas aparecían aún como pendientes.
- Imposibilidad de matriculación en asignaturas troncales y obligatorias, necesarias para obtener el título, sin plazas suficientes, que conllevaba muchas veces no poder terminar la matrícula.
- Falta de espacio en clase, al estar los que la cursaban por primera vez y aquellos que repetían, más aún en aquellas asignaturas que se suelen arrastrar. Destacando en caso de Derecho (que estrena facultad y en cuya construcción no se ha previsto el espacio para acoger a todo su alumnado, diseñada según su Decano para clases de grupos más pequeños para adaptar la docencia al EEES).
El problema que más revuelo ha creado, llegando a salir en prensa, ha sido la falta de espacio, ya que esta exigencia agrava el problema de masificación en las clases que ya se vivía a principio de curso en muchas facultades de la US. Se llega a la situación en algunas clases, como Análisis de Datos en Pedagogía, en la que se plantea sortear entre lxs alumnxs la asignación a los grupos (hay 2 por cada turno, mañana y tarde), lo que descuadrará los horarios de lxs alumnxs y perjudicará aún más a aquellos que tenían su horario académico adecuado a su jornada laboral. Sin olvidar, claro, que muchxs alumnxs tendrán que encontrar la forma de estar en dos sitios a la vez, ya que habrá clases, de las que se han tenido que matricular y a las que no podrán asistir por que los horarios se pisan con otras. Aún así, tendrán que presentarse al examen si no quieren dejar pasar una convocatoria. La situación es aún más complicada en aquellas asignaturas que el curso que viene dejarán de tener docencia al ir avanzando los cursos de Grado, para las que se pagará la misma matrícula (siendo más cara desde la 2ª vez) como saben aquellos que tengan pendientes de 1º de las titulaciones en las que este curso haya entrado el primer curso de Grado.
Ante esta situación el pleno del CADUS exige una convocatoria extraordinaria del Claustro (el órgano por excelencia de decisión universitaria) en el que eliminen o modifiquen el citado artículo, antes de que se termine el período de matriculación, o que se amplíe éste hasta que el Reglamento se reforme. El problema ha sido incluso reconocido por la Universidad y no tardará, al menos, en dar una solución administrativa. Ya que no sólo los alumnos se niegan a dar clase en estas condiciones sino también el profesorado.
En principio se convoca una asamblea general de estudiantes, a nivel universitario, por primera vez en la historia del CADUS. El mismo día, casualmente, la US ha sido seleccionada como una de las 15 universidades públicas que optarán a ser Campus de Excelencia Internacional, dentro de la Estrategia 2015 para situar algunas universidades españolas entre las mejores de Europa. Esta Asamblea General equivale en la práctica al paro académico, ya que el Reglamento de Estudiantes de la US reconoce la interrupción de las clases para que todos los estudiantes asistan a la asamblea. El único punto de dicha asamblea será el ya conocido artículo 27. El paro se prolongará hasta que no se dé una solución, advirtiendo ya desde el CADUS la posibilidad de exigir la dimisión inmediata del Rector de no ser así.
El derecho a la democracia
directa a través de las asambleas de estudiantes es algo único en la US,
logrado en las luchas estudiantiles de los 80 contra la LRU, que han limitado
en el nuevo Reglamento de Estudiantes al establecer un quórum en ellas, ante la
potencialidad que tienen éstas para construir conciencia estudiantil y
movilizar. Han sido las Asambleas lo que ha permitido en los dos últimos años
llegar a los estudiantes y construir un movimiento contra Bolonia, respaldado
por las decisiones tomadas en ellas. Y, después del 7, habrá que seguir luchando contra este ataque a la democracia.
Para finalizar, esta situación pone de relieve la necesidad de construir una herramienta de organización Estudiantil Permanente que permita enfrentar los efectos del Plan Bolonia y otras cuestiones propias de la vida universitaria que más directamente afectan a lxs estudiantes. Es la prisa por ir implantando los nuevos planes de estudios, adaptados al EEES, sin haber dado ninguna información acerca del plan de extinción de los planes actuales y optando por ir eliminando a la gente, aumentando no sólo los obstáculos académicos y administrativos para continuar estudiando sino principalmente los económicos. Es importante potenciar la Asamblea de Estudiantes del próximo miércoles, acompañando la acción desde dentro de la Institución con la lucha en la calle, que es la única forma de presionar realmente al Rectorado, y continuar luchando después del 7.
Cansados de los abusos del Rectorado.
¡Hagamos Historia!
7 Octubre. 11h.
Izquierda Anticapitalista




