Revolta Global-Esquerra Anticapitalista
Este sábado 17 de octubre, el movimiento trans en Cataluña, en el Estado
Español y en todas partes del mundo, salió a la calle para gritar de nuevo “¡No
a la patologización de las identidades trans!”. En Barcelona una festiva
manifestación de cerca de 1.000 personas se unió a la mobilización internacional
y avanzó desde la Plaza Universidad, por Vía Layetana hasta llegar a Plaza Sant
Jaume. Ahí pudimos disfrutar de una performance de crítica contra el sistema médico y escuchar el
manifiesto de la voz de uno de los activistas de la red internacional para la
despatologización trans. Entre otras reivindicaciones, se exigió el derecho a
decidir sobre el propio cuerpo y la propia identidad, así como el fin de la
discriminación política, médica y social de la transexualidad.
Los lemas fueron
variados, desde “¡Quiero la baja por disforia de género!”, “¿Quién es el
disfórico?”, “¡Diagnosticar disforia de género es transfobia!”, hasta el lema
que ha guiado la mobilización de este año: “¡La transexualidad no es ninguna
enfermedad!”. Personas transexuales, transgénero, intersex y todos los aliados
que allí nos juntamos, teníamos el mismo objetivo: denunciar la
heteronormatividad reflejada en la legislación española e internacional, así
como en los manuales y prácticas del establishment médico, que catalogan las identidades trans como
enfermedades mentales y obligan a las personas que las “padecen” a seguir
brutales tratamientos psiquiátricos y hormonales.
Después de este
gran éxito de mobilización, la lucha no acaba hoy. Mañana seguirán los esfuerzos
para continuar haciendo crecer este movimiento, cada vez más visible. Los
próximos dos años seguirán las presiones y movilizaciones para la eliminación de
las identidades trans de los manuales médicos internacionales, como el de la OMS
o el de la Sociedad Psiquiátrica Norteamericana. Y el objetivo más importante,
el de largo plazo: acabar de una vez por todas con la transfobia en todos los
ámbitos de nuestra sociedad y garantizar el derecho al propio cuerpo, la propia
identidad y, en definitiva, la propia vida para todo el mundo!
¡Diagnosticar
disforia de género es transfobia!
¡La
transexualidad no es ninguna enfermedad!
¡La lucha trans continúa!
Izquierda Anticapitalista




