El miércoles día 21 contamos con la presencia y participación de Sandra
Ezquerra, miembro del Centro de Estudios de Movimientos Sociales de
Barcelona y activista feminista, quién nos recordó durante su charla la
necesidad de abordar la crisis sistémica actual desde una perspectiva
de género. El acto contó con la asistencia de unas 60 personas y
desembocó en un animado debate que duró más de una hora.
A pesar de que durante los primeros meses de la crisis, según Sandra
Ezquerra, los medios de comunicación destacaron los efectos que ésta
estaba teniendo sobre los hombres, una aproximación crítica a las
estadísticas, así como de las dinámicas desatadas en el mercado laboral
desde el año pasado, ayudan a entender que las mujeres, una vez más,
seguimos sufriendo una precariedad y sobreexplotación específicas,
seguimos siendo las encargadas de las tareas reproductivas y, además,
seguimos siendo las eternas olvidadas de las políticas públicas de
promoción de empleo.
Es precisamente la identificación de las mujeres como cuidadoras
inherentes lo que acaba justificando nuestra presencia secundaria en el
mercado laboral. Dicha presencia se ve caracterizada por una alta tasa
de contratos temporales y parciales, discriminación salarial, una
segregación tanto vertical como horizontal del mercado de trabajo y una
larga lista de desventajas que las mujeres trabajadoras sufrimos
respecto a los hombres.
Como propuestas de cambio, Sandra señaló que se han de dar dos
dinámicas imprescindibles: por un lado, que la reproducción y el
cuidado pasen a ser responsabilidad de todos y todas y sean asumidos
como responsabilidad colectiva. Para que ello sea posible, es hoy más
necesario que nunca cambiar un sistema basado en la lógica del
beneficio económico y de la explotación, y crear uno nuevo organizado
entorno a la solidaridad y el bienestar de las personas. Es decir, un
cambio de sistema que haga que la socialización del cuidado no comporte
la socialización de una actividad marginal del sistema sino de su
principal razón de ser. Es por ello que es hoy más urgente que nunca
seguir luchando y trabajando para la construcción de un proyecto social
y político que sea no sólo anticapitalista sino también
antipatriarcal.
Izquierda Anticapitalista




