Emir Sader
Los 40 años pasados desde su muerte en la lucha revolucionaria de resistencia a la dictadura, solamente multiplicaron la imagen de Carlos Marighella, como dirigente revolucionario brasileño y latinoamericano. Identificado con los proyectos revolucionarios de liberación de América Latina desde la década de 30, tuvo un protagonismo central en los momentos más difíciles vividos por el PCB después del golpe de 1964, cuando debatió las razones del golpe y de los nuevos horizontes de lucha de la izquierda brasileña.
Carlos es el prototipo del brasileño. Amado en su Bahia, con quien el pueblo baiano se identifica, como se identifica con Caimmy, con la Menininha del Gantuá, con todo lo que es expresión genuina de aquellas tierras tan brasileñas. Hijo de una negra esclava, Maria Rita, bellísima, con el padre de origen italiano, Augusto, Carlos es una de las expresiones más genuinas del mestizaje del pueblo brasileño. Las conversas con los vecinos de la modesta casa donde nació y creció, en Salvador, las fotos con los compañeros de colegio, con los amigos, revelan el mulato conversador, gentil y sensible, típico de los barrios populares de la vieja San Salvador.
Como quien llegó a la adolescencia en aquellos años clave de la década de 30, Carlos se identificó profundamente con los proyectos revolucionarios de la década, antes de todo con el liderazgo revolucionario de Prestes en el PCB, después de la aventura extraordinaria de la Coluna. Ahí vivió Carlos la primera gran experiencia, que le marcaría por el resto de su vida, consolidando en él la opción revolucionaria.
No protagonizó con su participación los grandes debates en el seno del PC a lo largo de las siguientes décadas. Su protagonismo quedó reservado para los momentos más difíciles vividos por el Partido, justo después del golpe de 1964. Ya su resistencia a la prisión en Cinelândia, en Río, pocos días después del golpe, demostraba la actitud de rebeldía y de resistencia que Carlos imprimiría a su actitud y la que convocaba a los brasileños.
De esta vez Carlos fue el principal protagonista de los debates internos del PCB, sobre las razones del golpe y los nuevos horizontes de la lucha de la izquierda brasileña. Él se identificó de forma directa con la dinámica propuesta por la Revolución Cubana, que aparecía como una alternativa real para los países en que las élites dominantes apelaban para la dictadura, ante las amenazas de los movimientos populares, optando por el proyecto norteamericano de la Doctrina de Seguridad Nacional.
Carlos clamó a la resistencia a adherir al proyecto de la lucha armada, bajo la forma de guerra de guerrillas, rompiendo así con el PCB y fundando la ALN*. Junto con la VPR**, dirigida por Carlos Lamarca, protagonizaron la versión más radical de la resistencia clandestina a la dictadura militar, de la cual el espectacular secuestro*** del embajador de los EEUU - con la liberación de 15 militantes de la resistencia y la lectura de declaración contra la dictadura en cadena nacional de radio y televisión - fue una de sus más expresivas manifestaciones.
Los 40 años pasados desde su muerte en la lucha revolucionaria de resistencia a la dictadura, solamente multiplicaron la imagen de Carlos, como dirigente revolucionario, brasileño y latinoamericano. Carlos, mulato, baiano, comunista, brasileño.
* Aliança Libertadora Nacional.
** Vanguarda Popular Revolucionária.
*** Para más información sobre este evento se indica el libro "Quê isso companheiro?" de Fernando Gabeira, participante del secuestro y diputado federal en el Congreso Nacional de Brasil. También consta una película de mismo título basada en la obra ya citada.
Traducción de Heithor Zanini.
Izquierda Anticapitalista




