Redacción Corriente Alterna Bilbao
En tiempos de crisis cada cual trata de salvar sus intereses como puede.
La derecha económica y política europea,
que se retroalimenta de los nuevos sectores ultraderechistas que surgen ha
tomado la iniciativa y ha puesto todos los dispositivos del estado y del erario
público para salvar las rentas de capital.
Si miramos a nuestro entorno cercano las
desigualdades crecen, las tasas de paro y pobreza crecen, la contaminación y la
degradación ambiental aumenta y la represión de las libertades civiles y políticas
no disminuye. Y aún se pronostican tiempos peores.
¿Por qué existe tan poca contestación
social? Deberíamos fijarnos en la desorganización de la clase trabajadora, la
debilidad de los movimientos sociales y en la enorme crisis de la izquierda en
general. Los errores cometidos, las prácticas contraproducentes, las
adaptaciones al sistema están muy presentes en el miedo, la frustración, la
desconfianza y desmovilización de la ciudadanía.
Sin embargo, de nada valen catastrofismos
porque también empiezan a aparecer síntomas de respuestas que, aunque aisladas,
suponen formas de contestación social nuevas. Del mismo modo, una nueva
recomposición de la nueva izquierda radical antisistémica y no gestionadota se
está re-organizando. Un tipo de izquierda anticapitalista que busca levantar alternativas
de superación a esta injusticia devastadora del capitalismo desde su lealtad
con las luchas y desde sus aspiraciones democráticas, ecosocialistas y de
contrahegemonía cultural.
Euskal Herria no es lugar aislado de
Europa y en el pasado invierno comenzó un agrupamiento de nuevos jóvenes
activistas, junto a otras personas experimentadas y sobrevivientes de los
naufragios de las diversas izquierdas. Este grupo fundacional decidió afrontar
el reto de la actual situación actuando y elaborando respuestas
anticapitalistas. Llamaron a Constituir Comités de apoyo a una candidatura
anticapitalista para las Europeas. La iniciativa tuvo sus frutos agrupando
nuevas compañeras y compañeros. Esto nos ha llevado a realizar el primer
encuentro de Ezker Alternatiboa el 28-N. Desde estas jornadas queremos impulsar
y articular nuestras acciones a la vez que elaboramos las respuesas
alternativas a las consecuencias de la crisis social y ecológica y al retroceso
en las libertades y derechos civiles y políticos.
La discusión de nuestras tesis políticas y
organizativas creemos que será un impulso para avanzar en las tareas más
inmediatas: alentar la movilización social, construir más y mejor tejido social
alternativo y hacer crecer la esperanza dentro de la izquierda de rutura.
No estamos solos en este cometido. Por
supuesto que no. Mucha más gente que nosotros y nosotras está en esta tarea.
Por eso estamos estrechando lazos con otros colectivos anticapitalistas tanto
de Euskadi, como de Iparralde y Nafarroa. Sabemos que son nuestros primeros pasos,
pero ya estamos recibiendo el apoyo de nuestras organizaciones hermanas del
Bloço de Portugal, del NPA francés y de Izquierda Anticapitalista con las que
realizaremos un acto público el 27-N, para seguir avanzando en la unidad de ese
internacionalismo que tanto necesitamos para enfrentar a este capitalismo
global tan violento, injusto y destructivo.
Confluir, tejer, sumar para construir una
izquierda de combate. Confluir, tejer, sumar para ampliar el campo de lo
posible. Confluir, tejer, sumar para hacer frente al desánimo y avivar las
brasas del cambio social.
Izquierda Anticapitalista




