Comunicado de
Izquierda Anticapitalista-Madrid
El Ayuntamiento de Madrid nos ha regalado una nueva tasa al sufrido pueblo madrileño. Parapetados en la excusa ecológica de reducir la producción de residuos, nos imponen un nuevo desembolso económico. Frente a dicha pretensión, Ecologistas en Acción (EA) ha denunciado que el ayuntamiento no propone “ninguna mejora en el modelo de gestión de los residuos” al que califica de “insostenible”. De hecho la nueva tasa de basuras toma para su cálculo la referencia del valor catastral de la vivienda o negocio – como el IBI – lo que la hace absolutamente ineficiente para el presunto “objetivo ecológico” que le sirve de excusa. Además, a diferencia de los impuestos, lo que define a una tasa es que su existencia ha de ir directamente vinculada a la financiación de un bien o un servicio público determinado, cuyo coste se debe conocer y cuya cuantía debe ser proporcional. Sin embargo, los costes reales detallados de la gestión de residuos no están publicados, ni puede considerarse que el valor catastral de la vivienda sea un indicador directo de los mismos. Ya sólo por eso, la nueva “tasa” de basuras (que muy probablemente será recurrida por este motivo) es un nuevo fraude del Ayuntamiento de Madrid a sus contribuyentes.
Al mismo tiempo, las asociaciones vecinales denuncian la escasa calidad de los servicios municipales en los barrios y calculan que este año pagaremos 130 euros más de media que en el 2008 en los impuestos municipales. El Ayuntamiento de Madrid tiene el triste récord de liderar el incremento del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) según un reciente estudio de la OCU. Entre los años 2005 y 2008, según esta organización de consumidores, Madrid había incrementado en un 34,6% dicho impuesto, más de tres veces por encima del incremento de la inflación. Cálculos publicados por el periódico Cinco Días concluyen que “una vivienda de 124 metros cuadrados con garaje en el barrio de Carabanchel pagaba 218,4 euros por IBI en 2003. Y, este año [2009], la factura fiscal subirá hasta los 493,4 euros, un incremento del 126%”. Añadamos a ello que los vecinos aún sufrimos la descarada ampliación de los parquímetros a nuestros barrios, recientemente anulada por los tribunales de justicia, y que el ayuntamiento se resiste a acatar.
La fuerte oposición vecinal a la voracidad impositiva del consistorio ha hecho reaccionar al alcalde: Gallardón nos ofrece un magro incremento del nivel de ingresos a partir del cual las familias más pobres están exentas del nuevo tributo (dejándolo en 8.224 euros anuales para una familia de una o dos personas), promete no subir impuestos en el 2010 (aunque el IBI y la nueva tasa de basuras sí se elevarán, dado que la actualización catastral se aplicará como estaba prevista) y moderar otros tributos; claro que hay que contar con que en el 2009 la evolución del IPC ha sido negativa con lo que mantener el nivel de tributos es, de hecho, aumentarlos.
El ayuntamiento, como ha reconocido la mismísima Ana Botella, no busca con la nueva tasa financiar ninguna mejora en los servicios de limpieza y medio ambiente. Lo cierto es que el alcalde se enfrenta a una situación financiera calamitosa que pretende solucionar con un incremento desmesurado de los impuestos. Dos factores son claves en esta decisión: la caída de las previsiones de ingresos impositivos directamente vinculados al parón inmobiliario (IBI, ICIO), y la galopante deuda municipal (7.000 millones de euros, el 26% de toda la deuda municipal española, según el Banco de España). El origen de esta deuda se encuentra en tres rasgos de la política municipal del PP:
Las mega infraestructuras destinadas a destruir el Madrid que conocemos y sustituirlo por una Metrópolis capitalista global
La voluntad de utilizar la ciudad capital como escaparate y como trampolín para las aspiraciones políticas del alcalde.
El derroche y el nepotismo que conlleva verdaderas orgías de gasto del dinero público – corazonadas, miles de cargos de confianza,etc.
Así las cosas, las corazonadas y los megaproyectos devoran el presupuesto municipal mientras los barrios reciben servicios privatizados, deficientes y caros. La ciudad se vuelve más agresiva, el uso del transporte privado no deja de incrementarse, la contaminación atmosférica supera los límites permitidos, y la calidad de nuestra vida se deteriora.
Este modelo de megaciudad, dominado por la especulación y sustentado en el saqueo del presupuesto y los bienes públicos, es social y ecológicamente insostenible. En Izquierda Anticapitalista Madrid defendemos, por contra, un Madrid a escala humana, donde los impuestos y las tasas que gravan al ciudadano se reflejen en servicios municipales de calidad. Defendemos un Madrid que ponga por delante el gasto en el bienestar de las personas y el respeto al medio ambiente; queremos una ciudad pensada y planificada para el bien común y no según los intereses del negocio inmobiliario y los afanes megalómanos de un alcalde – estrella.
Por todo ello animamos a los vecinos de la Villa a manifestar su repulsa frente a la nueva tasa de basuras y a construir mancomunadamente un nuevo proyecto de ciudad, más ecológica y humana, que satisfaga las aspiraciones de calidad de vida de todos los madrileños y madrileñas.
Izquierda Anticapitalista-Madrid
15 Noviembre 2009
Izquierda Anticapitalista




