Ricardo Matin Santos / IA Sevilla
Del
26 de Octubre al 05 de Noviembre se ha realizado una huelga en la Vega
de Córdoba en el sector de los cítricos promocionada por el Sindicato
Andaluz de Trabajadores (SAT). Ha sido una lucha que ha demostrado la
fuerza que los trabajadores tienen cuando se unen en pos de sus
reivindicaciones de manera conjunta, ya que la lucha era por mejorar
las condiciones de muchos trabajadores inmigrantes de la zona que
trabajaban a destajo por mucho menos de lo que fija el convenio.
El Viernes 24 de Octubre el SAT realizó una asamblea en Palma del Río para denunciar las condiciones de precariedad en las que estaban trabajando cuadrillas de inmigrantes contratados en la provincia de Huelva: jornadas de trabajo de sol a sol, desde las 9 de la mañana a las 21:00h de la noche, cuando el convenio fija 6h10min, jornales de 20 €uros, cuando el convenio marca 42,10€ por jornada, pagar por caja recogida y no por jornada… Los empresarios se estaban aprovechando de la situación de desesperación ante la crisis de miles de personas que no tienen trabajo y que aceptan condiciones lamentables con tal de ganar algo. Las consecuencias estaban siendo terribles no sólo para los inmigrantes sino para todos los jornaleros de la zona, ya que se quedaban en paro por no aceptar las condiciones de semiesclavitud, y las cuadrillas que trabajaban eran obligadas a aceptar las condiciones de recoger por caja por menos dinero ante la amenaza de echarlos a la calle y contratar inmigrantes.
De la asamblea surgieron piquetes de jornaleros y sindicalistas del SAT que informaron de esta situación en los tajos y en los almacenes de la Vega cordobesa. El domingo se realizó una manifestación en Palma del Río con más de 1000 personas llamando a la huelga al día siguiente. Las consignas eran muy claras: “frente al paro, la crisis, la explotación de la patronal, de las ETT y las mafias, solidaridad de clase, andaluza o extrajera la misma clase obrera”. Desde el Lunes 26 de Octubre se paralizó en toda la comarca la recogida de naranja y el seguimiento de la huelga llegó al 100% del sector, uniéndose otros sectores del campo como el verdeo. Las reivindicaciones eran simples: reparto del trabajo y cumplimiento del convenio. La asamblea de trabajadores en huelga también decidió encerrarse en el Ayuntamiento de Palma del Río. Tras dos semanas de lucha y 9 días de huelga se llegó a un acuerdo con la Patronal, los políticos de la zona, la asamblea y el SAT comprometiéndose a cumplir el convenio en todos los tajos, para verificarlo se ha creado una comisión de seguimiento, y a dar empleo a más de 14000 trabajadores sin distinguir el color de su piel.
La lucha no ha sido fácil, con provocaciones de la patronal llamando al SAT xenófobo y violento con el intento de separar a los trabajadores, amenazando a los trabajadores que fueran a la huelga con despidos, pero se ha logrado gracias a la unión de los trabajadores nativos o extranjeros por sus derechos. Cabe destacar el esfuerzo del SAT-SOC en buscar caminos de salida colectiva para los trabajadores en medio de la crisis planteando como consigna general que No vamos a pagar su crisis. La victoria de la huelga de la naranja de Córdoba nos muestra la importancia de la unión de todas las reivindicaciones de los sectores desfavorecidos por la crisis y de que el combate frente a la injusticia siempre da más fruto que la negociación entre cúpulas.


































































