Sandra Campañon/ Izquierda Anticapitalista
El 5 de
diciembre se han iniciado len Granada las Jornadas Feministas Estatales,
organizadas por la Federación de Organizaciones Feministas del Estado Español y
la Asamblea de Mujeres de Granada “Mariana Pineda”, con la participación de más
de tres mil mujeres y con un gran ambiente festivo y combativo. En el acto de
inauguración ha habido momentos para el recuerdo, con las imágenes de las jornadas que se celebraron en la misma
ciudad hace treinta años y de las últimas celebradas, hace ya nueve, en la ciudad
de Córdoba pero también para muchos años de lucha feminista. También ha habido
momentos para la emoción, para los discursos más políticos y anticapitalistas e
incluso para reírnos de nosotras mismas, pero quizás el momento más intenso ha
sido para expresar nuestra solidaridad con una mujer luchadora por su libertad
y la de su pueblo, para Aminatou Haidar. Un auditorio repleto de mujeres
aplaudiendo en pie nos ha recordado que la lucha de una es la lucha de todas.
Por el grave deterioro de su salud y para mantener nuestro apoyo se ha
convocado una concentración hoy domingo al mediodía delante de las facultades.
Después del pic-nic, se ha dado comienzo a las más de 130 actividades programadas durante las Jornadas: talleres, charlas, perfomances, exposiciones... para informarnos, debatir y sobre todo expresarnos sobre cómo queremos vivir y organizar nuestras luchas.
Algunos de los talleres:
De la mesa
redonda “Diferencias interculturales y de género en nuesto contexto
migratorio” cabe destacar las intervenciones del público, en que las
mujeres han coincidido en caracterizar el servicio doméstico como un trabajo
que se realiza en condiciones de esclavitud. En ese sentido, no sólo se ha
pedido la eliminación de la Ley de Extranjería, si no también se ha propuesto
que surja como una demanda resultado de estas jornadas la reivindicación del
paso de el servicio doméstico del régimen especial al régimen general de la
Seguridad Social. Otra coincidencia entre las ponentes y las asistentes ha sido
la necesidad de un transfeminismo, un feminismo
transgénero, transexual, transclase, transnacional, transtodo. O como
dijo una compañera: “la mezcla es rica”.
En la ponencia “Nicaragua: de la revolución a la involución de derechos”, Patrícia Orozco del Movimiento Autónomo de Mujeres de Nicaragua hizo una explicación de los procesos históricos y políticos que se han dado en los últimos años en el país y las consecuencias que estos han tenido para las mujeres y sus derechos, especialmente en el caso del derecho al aborto. La situación actual para las mujeres es desastrosa, y ésta es consecuencia directa de una políticas concretas realizadas, desgraciadamente, por personas que en su día encabezaron la revolución contra Somosa, se ha pasado de la revolución a la involución. A una pregunta de las asistentes, Orozco reconoció que el sentimiento personal es de una gran traición. Por un lado, porque en su momento acabar con la pobreza era un compromiso de los y las revolucionarias, y en cambio, ahora se aplican unas políticas neoliberales que aumentan cada vez más las desigualdades sociales. En el caso de las mujeres, continúa y se acentúa su discriminación. Además, los mismos compañeros y compañeras de armas ahora tachan de antirevolucionarias, de no ser feministas, de ser de derechas e incluso amenazan la integridad física de las mujeres críticas con el gobierno. Una vez más, se demuestra que la Revolución, si no es feminista, no es posible, no es Revolución.


Izquierda Anticapitalista




