Joana Nogues / Izquierda Anticapitalista
El lunes 7 de diciembre, 56 periódicos en 45 países dedicaban sus editoriales a la apertura de las negociaciones del cambio climático en Copenhague que durará 14 días hasta el 19 de noviembre. Unas negociaciones que son cruciales para acordar los pasos a seguir una vez expire el protocolo de Kioto en 2012 y tener tiempo suficiente para desarrollarlos para la fecha.
Previo a esto, tuvieron lugar a finales del mes de noviembre las llamadas “Conversaciones por el Clima” en Barcelona que pretendían dar más tiempo al proceso y para poder llegar mejor así a la Cumbre de Copenhague. No obstante, en Barcelona poco paso. O mejor decir, para que pasara lo que pasó, mejor no hubiera pasado nada. Los resultados de Barcelona fueron en gran parte una escenificación de la dificultad de un acuerdo y la rebaja de expectativas para hacer así más aceptable cualquier resultado en Copenhague.
La entrada en las discusiones en Barcelona del término “acuerdo políticamente vinculante” como opuesto a “legalmente vinculante” -que es lo que actualmente el Protocolo de Kioto- marcaron y marcan lo lejos que estamos, de momento, de un acuerdo que pueda definirse como suficiente para hacer frente realmente a los retos a los que nos enfrentamos –tal y como señala la comunidad científica-, sin hablar de un acuerdo que pueda definirse como ambicioso y justo.
Otros eventos han marcado la agenda del clima en estas últimas semanas, uno de ellos, la propuesta de Obama de lo que parecía un compromiso de reducción de emisiones, reducir para 2020 el 17% de las emisiones de CO2 pero tomando como año de referencia las emisiones de 2005, lo cual supone solo un 3,5% con respecto 1990 cuando debería ser de entorno al 25-40% . Reducción sí, pero con trampa –para decirlo con un eufemismo-. Otra de las noticias previas a la Cumbre ha sido el escándalo de los correos que se han filtrado a la prensa sobre discusiones internas sobre cifras y datos mantenidas entre miembros de la comunidad científica durante la elaboración del informe (IPCC) que ha sido la base de estas negociaciones y fundamental para la compresión de los impactos del cambio climático, su urgencia y gravedad. Discusiones que han sido utilizadas por los negacionistas del cambio climático para retroalimentar unas argumentaciones que parecía habían ido quedando escoradas en las discusiones políticas, en la prensa...
En Copenhague - Tres historias rescatadas de estos tres primeros días:
Lunes 7 diciembre - 14 días para un acuerdo - los objetivos de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y la financiación para la adaptación para hacer frente a los impactos del cambio cambio climático son los dos temas claves y serán los dos temas decisivos.
Sobre el estado de las negociaciones de la financiación - El Ministro francés de Desarrollo Sostenible, Jean-Louis Borloo, lanzó el primer día la propuesta de crear un Fondo de Justícia Climática de $600 mil millones de dólares. Adicionales a las recomendaciones hechas por la y los líderes de la Unión Europea Octubre del año pasado de €100 mil millones de euros para 2020. Además, Borloo señaló que los mercados de carbono y el sector privado no eran opciones para la adaptación. En cambio, opciones como tasar las transacciones financieras (en cierta medida la conocida Tasa Tobin) sería una opción que apoyaría el Gobierno Francés. Fue la lectura de una propuesta para aplaudir ampliamente comparado con lo que se ha oído y propuesto hasta ahora. No obstante, no queda claro como se vincula esto dentro de las discusiones de la Unión Europea y del propio proceso y qué pasos van a tomar para hacer que avance si alguno. Veremos qué queda además de esta propuesta francesa después de la reunión de Ministros de Medio Ambiente de la UE que tiene lugar este jueves 10 y viernes 11. Corren rumores que Japón está dispuesta a avanzar una cifra importante, pero deja la información para el viernes 11 a la espera de conocer lo que salga de la reunión de la UE.
Martes 8 – Un artículo en el diario de The Guardian daba a conocer la existencia de un documento nuevo en el proceso que se ha venido a llamar “texto Danés”. Un texto discutido entre bastidores de 13 páginas de lo que podría o pretendería ser la base para el texto final. Un texto que además de cuestionar el proceso por no haber seguido los cauces de negociación establecidos, resulta un texto malo, sin objetivos –aparecen con una “x” a completar-, que pone mayor carga relativa a los países en desarrollo que desarrollados, y que se deja en el camino muchas referencias a cuestiones sociales que están en el borrador texto actual. Un texto que algunos gobiernos han criticado abiertamente, otros han preferido más ignorar, pero que todos han leído no se que al final sea este o algo parecido sobre lo que haya que trabajar.
Miércoles 9 – Tuvalu en una sesión plenaria pidieron a los gobiernos desarrollados y también en desarrollo mayores esfuerzos para reducir emisiones. Algunos países consideran que aspirar a no subir más de 2 grados de temperatura es insuficiente e inaceptable y que el objetivo debería ser 1,5 grados puesto que van a sufrir consecuencias devastadoras, de la demanda de Tuvalu se desprendía esta exigencia. Ahora bien, otros miembros del G77 como Arabia Saudí, China, India se opusieron a discutir la cuestión y la reunión se suspendió pasando al siguiente punto en agenda. Algunas de las organizaciones sociales y ambientales presentes expresaron su apoyo a las palabras de Tuvalu juntándose a modo de concentración dentro del Centro de Convenciones. La expresión de apoyo ha sido respondida de momento solo con aumento de los controles de “seguridad” para evitar muestras parecidas de apoyo o disconformidad que puedan alterar el proceso negociador. A la espera de ver si ha podido tener algún efecto positivo en las posiciones de los Gobiernos.
Cada día hay más jefes de estado y gobierno que confirman su asistencia para los últimos días de la segunda semana, entre ellos Obama cambió el viernes pasado su fecha de viaje inicialmente prevista para el miércoles 9 diciembre al penúltimo día, el 17. ¿La visita de los Jefes de Estado y Gobierno irá acompañada de nuevos compromisos para hacer avanzar el necesario acuerdo? o ¿Quedará en una foto para vender humo y presentar como un éxito cualquier tipo de acuerdo, aunque sea un mal acuerdo?
Y cuento esto a la espera de poderlo hacer pronto con algo más sustancial.
Informando -a mi manera- desde Copenhague.
Izquierda Anticapitalista




