Eliseo García Nieto
"Estimada dirección: Ante todo, muchas gracias al mostrarte abierta en tu comunicado del 3 de diciembre a escuchar propuestas alternativas a que me quites dinero o me despidas. Como podrás suponer, he estudiado con interés el asunto. Y así, a bote pronto, se me ocurren tres medidas para mejorar las cuentas. La primera, cancelar el contrato con Lynce, que nos convirtió en el hazmerreír con sus mediciones de la manifestación contra el aborto en Madrid. La segunda, que usemos nuestros redactores, en vez de comprar vídeos falseados, como reveló el Consejo de Redacción ante las bochornosas imágenes vendidas por Efe sobre el acusado de la muerte de una niña en Tenerife, y que de nuevo nos colocaron como payaso de las bofetadas para tertulianos. Y la tercera, erradicar esas reuniones en Los Peñascales de cuyo coste nunca has informado y que de nada han servido para impedir el naufragio.
Pero con eso y con todo, por desgracia, no puedo sino llegar a la misma
conclusión que tú: que parecen inevitables decenas de despidos, aunque según mis
cálculos, no serían necesarios 65, como tú calculas, sino que bastaría una
treintena.
La diferencia radica, quizá, en que en mi propuesta los despidos se ciñen al
Grupo 0, y en concreto, a todos los directores, subdirectores y responsables de
departamentos que hayan generado pérdidas en el actual ejercicio.
Dichos despidos, como bien dices, “estarían justificados por la situación
descrita” y además tales directivos, si es que tienen siquiera un ápice de
dignidad y vergüenza, están obligados ahora a asumir la debacle financiera con
tanta gallardía como hace menos de un año se atribuían los pingües resultados
económicos.
Y es que, estimada dirección, coincidirás conmigo en que, si por aquellos
beneficios se premió económicamente a directivos por su supuesta buena gestión,
es de rigor que apechen ellos ahora en la catástrofe, en castigo a su presunta
negligencia. Un sacrificio que, me atrevo a aventurar, aceptarían de buen
grado, por decencia personal y profesional y por ser la fórmula menos dañina
para la empresa y sus subordinados. Para cubrir las vacantes de los despedidos,
sabes de sobra que hay en Efe decenas de
profesionales más que acreditados y dispuestos a asumir tales
responsabilidades, y además renunciando mientras sea menester al sobresueldo
aparejado a ellas. Con posterioridad, ya sin números rojos, se vería la
pertinencia de consolidar en el cargo a dichas personas o relevarlas como
juzgue más conveniente quien entonces presida Efe.
No me negarás que sería una solución magnífica. Pero aún así mejorable, a mi
entender. Y es que, dado que nunca he comulgado con opúsculos neoliberales como
“¿Quién se ha llevado mi queso?” (duda que nunca he tenido, quizás porque soy
un hombre y no una rata), me repugna que se trate a las personas como si fuesen
pañuelos desechables. Por eso, sería mejor, antes de proceder a los despidos,
ofrecer a todo el Grupo 0 la posibilidad de aceptar una rebaja de sueldo y la
renuncia a pluses extraconvenio y al pago de objetivos por beneficio hasta que
la situación mejore, por el bien de su amada
empresa.
Ahora me dirás que esos sueldos y objetivos por beneficio no son cosa vuestra,
sino de la SEPI, y que por eso también pensáis cobrarlos este febrero, caiga
quien caiga y aun pasando por encima de 65 despidos. Ante lo cual te recordaré
que la propia Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos Económicos aconseja
para todos los empleados de sus empresas un aumento salarial de hasta un 3,37
por ciento para 2010, como tú bien sabes, pese a lo cual te atreves a
ofrecernos una reducción de un 8 por ciento. Y si lo
que dice la autoridad no vale para mi sueldo, ¿por qué sí para el de los
directivos? Así pues, te resumo mi propuesta: hacer pagar los platos rotos a
una treintena de presuntos culpables del desastre económico, en vez de a 65 absolutos
inocentes; lo cual, no me lo negarás, es un acuerdo justo se mire como se mire.
Y yo quiero justicia. Te la exijo.
Porque, ¿sabes qué pasa? Que ya apelaron a mi responsabilidad, para reflotar
con mi dinero a los irresponsables bancos que generaron la crisis. Y también se
me agotó ya la solidaridad, con el aumento de impuestos para 2010. Y ahora
llegas tú y me pides más responsabilidad y solidaridad para, con mi dinero otra
vez, sanear la Efe que tú diriges. Y la respuesta es no. Pagué por la codicia
de los financieros y pagaré por la ineptitud del Gobierno; pero no estoy
dispuesto a pagar por tu incapacidad, Alex Grijelmo, para entender la
diferencia entre empresa pública y privada o qué es una agencia
de noticias.
Porque tú, presidente, y tú, directora general, como timoneles del barco que
habéis llevado directo a los escollos, sois los primeros que, por vergüenza
torera, tendríais que haber dimitido de modo irrevocable, en vez de tener el
valor de venir a pedirnos cuentas a las víctimas de vuestro fracaso.
Y es que, Grijelmo, releída ahora tu entrevista con Cinco Días del 20 de
julio (http://www.cincodias.com/articulo/empresas/Efe-financieramente-bien-capaz-resistir-crisis/20090720cdscdiemp_5/cdsemp/),
ya sólo veo posibles cuatro preguntas: ¿Mentías entonces, o mientes ahora, con
tal de seguir figurando como gestor de unas cuentas saneadas a costa de lo que
sea? Y si no mientes, ¿qué seriedad tiene y qué confianza merece una gestión
que en poco más de cuatro meses varía por completo sus convicciones sobre la
viabilidad de la empresa? ¿Y nunca se te pasó por la cabeza que
alardear de la supuesta solidez económica de Efe podía llevar al Gobierno a
reducirle el sustento? ¿Y estás dispuesto a jurar por tu honor que, de
prosperar tu oferta, en tres años no habrá ni un solo despido en la plantilla
de Efe, ni por un ERE ni por motivos económicos o “causas justificadas” como
las ya esgrimidas para echar de EfeAgro, Reportajes y algunas delegaciones a
periodistas, comerciales y administrativos?
Sean cuales sean tus respuestas o
tus planes para mi futuro, nunca jamás esperes por mi parte, presidente, un
cómplice silencio ni un cobarde mirar hacia otro lado. Porque yo asumo el peso
de mis actos y palabras. Y espero que tú también y que, en un gesto de valentía
que diría mucho de ti, dimitas para dejar paso cuanto antes a un equipo
capacitado para salvar a Efe de una deriva que ha llegado a tal punto que cada
vez son más los que añoran a Miguel Ángel Gozalo y Miguel Platón. Algo que, te
lo aseguro, es toda una
tristísima proeza.Gracias de nuevo por prestarme oídos. Un saludo tan afectuoso
como siempre".
Izquierda Anticapitalista




