Giorgio Trucchi - Rel-UITA | Kaos en la Red
El pueblo hondureño eligió las calles. Multitudinaria movilización de la Resistencia empañó el traspaso de mando y saludó a Zelaya
Cientos
de miles de hondureños volvieron a caminar por las calles de
Tegucigalpa y San Pedro Sula, enviando un mensaje muy claro al
presidente Porfirio Lobo Sosa: no puede haber reconciliación sin
castigo para los golpistas y un camino hacia la refundación del país a
través de una Constituyente. El presidente Manuel Zelaya voló hacia
República Dominicana junto a su familia, prometiendo regresar pronto y
seguir trabajando para la reivindicación de su pueblo.
“Impresionante”
es la palabra exacta para describir la multitudinaria marcha que
saliendo de la Universidad Pedagógica de Tegucigalpa recorrió varios
kilómetros hasta llegar al aeropuerto de “Toncontín”, en el punto
exacto donde el pasado 5 de julio cayó asesinado por el Ejército el
joven Isis Obed Murillo, la primera de las tantas víctimas de este
golpe de Estado.
La originalidad y la fantasía del pueblo
hondureño volvieron a relucir a través de mantas, pancartas, muñecos
con las semblanzas de aquellos que la población ha identificado con el
golpe y consignas coreadas sin un solo segundo de descanso.
Asombrosa
la diferencia entre esta multitud alegre, pero al mismo tiempo
enardecida y consciente de haber cambiado el rumbo de este país, y la
triste y desolada ceremonia de investidura del nuevo presidente
Porfirio Lobo, quien una vez más trató de convencer al mundo de que
Honduras está empezando a normalizarse en el marco de la reconciliación.
“El día de hoy el pueblo volvió a pedir la refundación del país, y no
solo para despedir al presidente Manuel Zelaya –dijo Bertha Cáceres,
directiva del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de
Honduras (COPINH), a Sirel–.
Lo más importante es que el pueblo
hondureño ha crecido en su conciencia, y es evidente cómo a diario, en
las comunidades, la gente está trabajando para este objetivo. Algo ha
cambiado y el pueblo pide a sus dirigentes que se le dé atención a
esta batalla ideológica que es uno de los valores más importantes de
esta resistencia.
En este momento –continuó Cáceres–, en el
estadio los golpistas quieren dar a creer que el pueblo está calmado,
que no hay demandas ni luchas, sin embargo la gente supo despertarse,
levantarse y resistir a pesar de la represión, sorprendiendo al mundo.
Todo
esto no hay que subestimarlo, porque va el pueblo va a dar más
sorpresas ante el intento de instalar un proyecto de dominación. Lo ha
desafiado abiertamente y va a seguir desafiándolo”, concluyó la
directiva del COPINH.
Llegando al aeropuerto, en la plaza
rebautizada “Isis Obed Murillo” por el pueblo en resistencia, la gente
se concentró en las inmediaciones de la tarima, a pocas decenas de
metros de la pista de donde saldría el presidente Manuel Zelaya.
Durante
una breve y emotiva ceremonia, la ministra del Trabajo del gobierno
Zelaya, Mayra Mejía, entregó, en nombre del Presidente, un
reconocimiento a las dos “abuelas de la Resistencia”, Dionisia Díaz y
Yolanda Chavarría, al niño Oscar Montesinos, quien arengó la multitud
nombrando, uno por uno, los caídos por manos de los cuerpos represivos,
y al dirigente sindical y miembro de la conducción colegiada del Frente
Nacional de Resistencia Popular (FNRP), Juan Barahona.
“Ha sido
una movilización gigantesca y pacífica, en la que estamos exigiendo al
nuevo heredero del golpe de Estado que convoque a una Constituyente
–dijo Barahona desde la tarima–.
Al mismo tiempo estamos
diciendo al pueblo hondureño y al mundo que la Resistencia es la fuerza
mayoritaria que tenemos en Honduras, y es la esperanza de cambio y la
alternativa real.
No reconocemos a este gobierno por haber sido
electo bajo un régimen ilegal, golpista y represor. A la vez –continuó
Barahona– aclaramos que no estamos autorizando a nadie de la
Resistencia para que forme parte del gobierno y de ninguno de los
poderes del Estado.
Señalamos también la vergonzosa decisión de
los golpistas de sobreseer al alto mando del Ejército y de decretar una
amnistía generalizada, pretendiendo declarar la impunidad, el olvido,
el perdón, la amnesia colectiva. El pueblo hondureño no lo va a
permitir, y exigimos castigo para los criminales del golpe de Estado.
No puede haber perdón, ni reconciliación”, aseveró el dirigente del
FNRP.
Momentos de tensión se vivieron cuando un fuerte
contingente de militares y policías se hizo presente en las
inmediaciones de la concentración popular, escoltados por dos tanquetas
lanza agua. Después de una intensa negociación los cuerpos represivos
decidieron desistir de la provocación.
Ya por la tarde llegó la
noticia de que el presidente Zelaya había salido de la embajada de
Brasil junto con su familia y acompañado por el presidente de República
Dominicana, Leonel Fernández, y por el presidente Porfirio Lobo.
Una
larga caravana de vehículos recorrió el camino hacia el aeropuerto, de
donde Manuel Zelaya despegó hacia el país caribeño, mientras la
multitud emocionada saludaba con sus banderas y cantos.
“Va a
regresar, seguro que va a regresar, y se va a integrar a esta lucha del
pueblo hondureño, porque lo de hoy es solo el comienzo”, comentó un
anciano mirándome a los ojos.
Lentamente la gente comenzó a
abandonar el lugar, la mayoría caminando alegre, con una energía
contagiosa, mientras desde la tarima los Artistas en Resistencia
seguían cantando y bailando. Una nueva Honduras ha nacido… y ha
comenzado a caminar.
VER FOTOS:
http://nicaraguaymasespanol.blogspo...a-marcha-de-la-resistencia.html