En el 16 º Congreso de la IV Internacional, que se celebrará en febrero de 2010, estarán presentes delegaciones de alrededor de sesenta países de todos los continentes. Poniendo de relieve la capacidad de la Cuarta Internacional de participar en los procesos unitarios y el debate político plural de la izquierda radical, este congreso también incluirá un número importante de organizaciones invitadas, que no son miembros de la Cuarta Internacional.
El congreso tiene lugar en un momento específico en la situación internacional, marcado por una crisis mundial, una "crisis de civilización" del mundo capitalista. Una crisis que combina elementos económicos, sociales, ecológicos y alimentarios. En resumen, una crisis que muestra el coste humano cada vez más alto del funcionamiento del sistema capitalista. Justamente, una de las tareas de este congreso será la de analizar la evolución actual de la crisis económica mundial y de actualizar un programa de transición frente a la crisis capitalista.
Esta labor programática encontrará nuevas dimensiones, precisamente enfrentada a los estragos ecológicos del planeta. Este es el significado de la presentación a la discusión de una resolución sobre la crisis ecológica y los ejes generales de una “respuesta ecosocialista".
El próximo Congreso será un lugar privilegiado de intercambio de experiencias de construcción de nuevos movimientos, corrientes revolucionarias o partidos anti-capitalistas en sentido amplio. Debemos trabajar por la convergencia de una serie de experiencias y de corrientes sociales y políticas sobre la base de "un entendimiento común de los sucesos y tareas".
Este enfoque, sobre el que ya debatimos en el 15 º Congreso Mundial de la Cuarta Internacional en 2003, ha sido una de las referencias para orientarnos en los procesos de reorganización de los movimientos de lucha de los trabajadores. Hoy, en una situación marcada por la crisis mundial, se debe profundizar sobre ello.
Por supuesto tal objetivo no puede ser alcanzado a través de una serie de recetas o modelos de organización preconcebidos. La historia de la Cuarta Internacional nos enseña también que, si bien las discusiones generales sobre el programa tienen lugar en el plano internacional, las opciones tácticas nacionales son realizadas por las organizaciones o partidos nacionales respectivos. Cada uno de ellos, por lo tanto, aporta su propia contribución, enriqueciendo la discusión general. Este es también el significado de un congreso de la IV Internacional.
* Extractado de un artículo de François Sabado, miembro del NPA y del Buró Ejecutivo de la Cuarta Internacional














































































