El jueves 17 de diciembre una movilización nacional tuvo lugar antes de la votación en el Parlamento de un presupuesto de austeridad. La corriente sindical del KKE (PC griego) lo calificó de huelga nacional aunque la GSEE (Confederación de mayoría PASOK) no movilizara.
Si la corriente sindical del KKE sólo ha querido hacer de esto una operación anti-Pasok, la dinámica del movimiento -cuya iniciativa también es fruto de la izquierda radical- ha sido de reivindicaciones radicales (salarios, titularización en el sector público). Algunas federaciones nacionales (obreros de la construcción, enseñanzas medias) o locales (periodistas de Atenas) así como uniones locales de decenas de grandes ciudades llamaban también a la huelga.
En Atenas, la manifestación fue grande y combativa. Balance : una jornada percibida no como « anti-GSEE », sino como el ejemplo de lo que se debería hacer. Y de hecho, la GSEE, a la cual le gustaría firmar acuerdos sobre aumentos de salarios irrisorios, declara que llamará a la huelga general si se toca a la Seguridad Social…lo que está a punto de hacer el Pasok.














































































