Poco más de un mes después de la manifestación de Diciembre, ante los aplausos del PSOE y la teatral oposición del PP, se han reanudado las conversaciones entre sindicatos y patronal. Zapatero ha aceptado retrasar la presentación de su propuesta de “reforma laboral” ante la inminencia del acuerdo bilateral en materia salarial patronal-sindicatos. Posteriormente se reanudará el diálogo tripartido, cuyas nefastas consecuencias son del todo previsibles. Una vez más, la posición de los sindicatos mayoritarios ha sido la dar la derrota por sentada e intentar “matizar” sus consecuencias.
Pero ante la crisis lo que hace falta es una reforma del mercado del trabajo que prohíba los despidos improcedentes y los que se producen en empresas con beneficios, que implante las 35h. por ley y sin reducción de salario, una reforma que acabe con la multitud de contratos temporales. Es necesario que el subsidio de desempleo sea indefinido y su cuantía se incremente hasta los 1200 euros... En nuestra manos está defender nuestros intereses, los de la clase trabajadora, defender los puestos de trabajo y rechazar la ofensiva de los empresarios y el Gobierno que tratan de que seamos los “paganos” de esta crisis. El objetivo no debería ser otro que movilizarse e ir preparando la convocatoria de una Huelga General.














































































