Catalunya: Las consultas por la independencia y el derecho a la autodeterminación
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Robert Gonzàlez, miembro de Revolta Global-EA y de la Plataforma pel Dret de Decidir

Mientras la voluntad de decidir sobre nuestro futuro como país es cada vez más explícita, y el éxito rotundo de las consultas populares sobre la independencia son la prueba de esto, un puñado de jueces se reúnen en Madrid con el fin de recortar un ya insuficiente Estatuto de Catalunya.

Efectivamente, el movimiento de las consultas es un ejemplo muy interesante de ejercicio desde la base del derecho a la autodeterminación, al tiempo que es una muestra de democracia participativa y desobediencia civil, que está sorprendiendo a los propios organizadores y que descoloca a una clase política cada vez más desacreditada.

La explicación del éxito de esta nueva fórmula del movimiento sobiranista radica seguramente en varios factores. La falta de democracia en el Estado español, donde un Tribunal Constitucional ilegítimo pretende decir al pueblo catalán que no es una nación, y la crisis terminal del proceso autonómico y estatutario, son los principales. La falta de instrumentos del gobierno catalán para dar respuesta a la crisis económica otro. Y la desafección de la población hacia una clase política anodina y corrupta, el tercero.

El proceso de las consultas prefigura además el país que queremos, donde todas las personas mayores de 16 años que viven en él tienen derecho a votar.

Se trata de un movimiento unitario y transversal, que presenta una pluralidad de actores políticos que van desde la derecha catalanista de CiU hasta las diversas formas del independentismo (ERC, CUP y Reagrupament), pero donde predomina la llamada sociedad civil, con toda la ambigüedad política que puede incluir este término

No es un terreno extraño para la izquierda anticapitalista, donde ésta defiende su propio mensaje y su alternativa. Hace falta, por lo tanto, reforzar este proceso, participando en los comités locales, y acompañarlo de iniciativas de movilización popular como la que ahora prepara la PDD: una gran manifestación en Barcelona por el derecho a la autodeterminación el próximo mes de abril.