Un millón de italianos han salido este viernes a las calles para protestar contra el ajuste presupuestario aprobado por el Gobierno conservador de Silvio Berlusconi, que prevé la congelación de los sueldos de los funcionarios hasta 2013 e importantes recortes en la Administración Pública.
El Plan anticrisis de Berlusconi incluye, entre otros aspectos, la
contracción del gasto público, la congelación de los salarios de los
funcionarios y retrasos en el acceso a las jubilaciones, así como
recortes en los presupuestos de las entidades regionales y provinciales.
Con estas medidas, el Gobierno italiano pretende llevar la relación
entre déficit y PIB del actual 5% al 2,7% en 2012. Italia tiene en este
momento un paro del 9,1%, la cifra más alta desde 2005, pero entre los
jóvenes la desocupación llega al 28,8%.
Manifestaciones
en las principales ciudades
La huelga general, convocada por la Confederación General de Trabajadores Italianos (CGIL), coincidió con manifestaciones masivas en ciudades como Roma, Nápoles, Milán y Bolonia. Esta última ciudad fue la elegida como centro de operaciones. Desde allí, la subsecretaria general de CGIL, Susanna Camusso, denunció que el ajuste sólo pide sacrificios a los trabajadores y a los ciudadanos de a pié mientras que tendrían que ser "los que tienen más" los que contribuyan en mayor medida a remediar la crisis, según recoge ABC.
El ahorro previsto
CGIL ha sido el único sindicato que ha rechazado abiertamente el ajuste decidido por el Gobierno de Berlusconi, que espera un ahorro de más de 24.000 millones de euros en los próximos dos años, y lo ha calificado de "equivocado, injusto y deprimente", ya que carga el peso de la corrección económica "sobre las espaldas de los de siempre".
Paro de 24 horas
El paro se prolongó durante 24 horas en la administración pública y durante cuatro en las empresas privadas. La cifra de participación ofrecida por el sindicato CGIL contrastó con las estimaciones facilitadas por el Gobierno, que a partir de una muestra del 30 por ciento de sus funcionarios, fijó en sólo un 2,27 por ciento el seguimiento a la protesta
Huelga general en Italia contra el ajuste del Gobierno | elpais.com
El sindicato mayoritario exige medidas contra las rentas altas y una gran reforma laboral.. 100.000 personas se manifiestan en Bolonia y 50.000 en Milán.- El ministro de Trabajo: "Es como protestar contra la lluvia"
Italia vive hoy una jornada de huelga general contra el ajuste económico. Convocada en solitario por el sindicato mayoritario, la CGIL (Confederación General de Trabajadores Italianos), el paro será de cuatro horas en el sector privado y de ocho horas en el público. Las protestas contra el recorte presupuestario de 24.000 millones de euros en dos años anunciado por el Gobierno ha reunido a 100.000 personas en Bolonia, 50.000 en Milán, y a varias decenas de miles más en Roma, Nápoles y otras ciudades.
La CGIL rechaza el ajuste porque lo considera "inicuo y equivocado, ya que carga sobre los hombros de los mismos de siempre el peso del ahorro". La central ex comunista ha recordado hoy que no incluye medidas de apoyo al empleo, al crecimiento y al desarrollo, y que "sustraerá recursos a la parte más débil del país y gravará sobre todo a los funcionarios y los trabajadores". El Gobierno, a través del ministro de trabajo, Maurizio Sacconi, ha ironizado sobre la huelga general diciendo: "Es como protestar contra la lluvia. El ajuste es inevitable".
El sindicato asume que los recortes del gasto público son "necesarios", pero exige que sean más equitativos. Además, reclama al Gobierno que grave "a quienes más tienen", y solicita un plan extraordinario por el empleo, "una reforma fundada sobre una nueva política industrial, con inversiones públicas para ayudar a las jóvenes generaciones a entrar en los sectores estratégicos de la educación y la investigación, justo lo contrario de lo que propone el Gobierno".
Italia tiene en este momento un paro del 9,1%, la cifra más alta desde 2005, pero entre los jóvenes la desocupación se disparan hasta el 28,8%.
Durante el día, la protesta sindical se extenderá por todo el país, salvo en las regiones de Liguria, Toscana y Piamonte, que harán sus paros el 2 de julio. Los transportes se han visto afectados esta mañana desde las diez y la situación se prolongará hasta las dos de la tarde. Pilotos, azafatas y personal de tierra en los aeropuertos; autobuses, metros, barcos, peajes de autopistas y trenes pararán durante el día a distintas horas en diferentes zonas del país.
La protesta más numerosa ha sido la de Bolonia, mientras que en Milán la manifestación ha contado con la presencia del jefe de la oposición, Pierluigi Bersani. En la cabeza de la manifestación de Nápoles han salido los trabajadores de la fábrica de FIAT de Pomigliano, que cruzan los brazos durante ocho horas en protesta por la especial situación de la planta, amenazada de cierre por la empresa si los empleados no aceptan un nuevo convenio considerado inaceptable por la FIOM, la división metalúrgica de la CGIL.
Ayer, el 62,2% de los empleados de la planta votó en referéndum a favor de ese convenio, que en esencia les obliga a renunciar a sus derechos civiles y laborales, entre ellos el de huelga. A cambio, FIAT está dispuesta a que la planta reciba la producción del modelo Panda. El acuerdo parece todavía lejano, pero la FIOM ha tendido hoy una mano a la dirección de la empresa. "Si retiran las medidas que ponen en discusión los derechos civiles, estamos listos para dialogar sobre horarios, turnos y gestión", ha dicho el sindicato. Sergio Marchionne, el consejero delegado de FIAT, se ha mostrado dispuesto a seguir negociando con las centrales que han dicho sí al acuerdo. Y el Gobierno de centro derecha ha sugerido hoy que podría aprobar desgravaciones fiscales para los trabajadores de la planta campana.
Izquierda Anticapitalista
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