Óscar Hidalgo ( Trabajador de Metro de Madrid)
La Huelga de Metro se ha visto desde los sectores de la izquierda y desde muchos trabajadores como un ejemplo de lucha desde el principio. La manera de reaccionar ante el ataque de la Comunidad de Madrid a nuestro Convenio fue visto con simpatía por un amplio sector de la sociedad, que vió como por fín alguien plantaba cara a unos planes de ajustes y recortes (en este caso de la CAM) que lo único que hacen es cargar la crisis a las espaldas de los trabajadores, para que ellos (banqueros, grandes empresarios, políticos, etc) puedan seguir manteniendo sus privilegios.
En otro momento analizaremos la lucha mas pormenorizadamente, pero hay que destacar algunas cuestiones:
Desde un principio empezamos muy fuertes, con una semana entera de paros incluyendo los dos días sin servicios mínimos, dimos un buen golpe, ejemplar en lo unitario, de la mayoría de los trabajadores. Conseguimos la más recalcitrante de las críticas del Gobierno de la CAM y de los sectores mas derechosos de la sociedad y de sus medios de comunicación, pero también fuimos criticados por el Gobierno Central y otros sectores de la llamada “socialdemocracia”, todos calificándonos de insolidarios y salvajes por no aceptar el recorte e incumplir unos sevicios mínimos (los días 29 y 30) abusivos e ilegales que limitan nuestro derecho a Huelga, como pudimos comprobar los otros días con servicios mínimos del 50% en los que en muchos momentos la huelga fue inapreciable.
Después de esa semana donde estábamos en una posición de fuerza, fuimos desconvocando a la vez que negociando de dónde podían salir las partidas de los gastos de personal sin que se tocara el Convenio. La otra parte nos ha mantenido bien el pulso y no ha cedido en lo importante para ellos (y para nosotros) que es tocar el Convenio. Al final, este lunes pasado en la Asamblea de trabajadores cuatro de los cinco sindicatos del Comité de Huelga nos han traido un pre-acuerdo en el cual pasamos del 5% al 1% de reducción salarial, también se reducen gastos sociales y de formación y algún punto más en el que se toca el Convenio. Explicaban que esta propuesta es la menos mala, que había que dar este paso antes del día 20 (la asamblea fue el día 19) para que no nos quitasen el 5% y dejar este pre-acuerdo como mínimo para intentar seguir negociando desde este punto. Con una Asamblea un poco más mermada en asistencia que las anteriores y con un sector de trabajadores más cansado y desgastado ganaron en la votación, frente a los que pensábamos que no había que firmar el acuerdo, sobre todo porque no había ninguna solución para el caso de los expedientes, solo fiarnos de la buena voluntad de la parte contraria, la cual ha demostrado en muchas ocasiones cuál es verdaderamente su voluntad: además de quitarnos quieren castigarnos. También denunciábamos que este pre-acuerdo toca el Convenio, que era desde el principio nuestra referencia en la lucha, la propuesta que hizo Solidaridad Obrera y además defendimos otros compañeros de otros sindicatos fue la de votar en contra, que pasara el verano recuperando fuerza y ánimos e ir con nuevas propuestas a Septiembre para continuar con la pelea, ya que se podía dar una situación nueva de unidad en la lucha con otras empresas también teniendo como referencia el 29 de Septiembre.
Esta situación deja un sabor agridulce, ya que tampoco podemos hablar de derrota. Hemos demostrado algo muy importante en estos tiempos: que la lucha es indispensable y necesaria para defender nuestros derechos, que la unidad se puede conseguir y que gracias a ello hemos podido frenar en parte el ataque a nuestros derechos.
Como se comenta arriba hay que analizar muchas más cosas y más profundamente de esta lucha para que la próxima vez no cometamos los mismos errores y, también, podamos mejorar en lo que hemos hecho bien. Está claro que vamos a seguir siendo atacados, que la crisis se alarga y que seguirán intentando destruir derechos y mermar nuestra capacidad de respuesta. No nos quedará más remedio que aunar fuerzas entre todos los trabajadores para seguir dándoles la respuesta que se merecen.
Izquierda Anticapitalista




