- El MLN-tupamaros… Adiós a las armas. Ernesto Herrera
- Siete meses de gobierno progresista... Más continuidades que cambios. Raúl Zibechi
- Charla de Jorge Zabalza en Madrid. “Anarquistas, trotskistas y tupamaros apostamos por un movimiento social independiente al estado uruguayo”
- Carta de Jorge Zabalza a Eleuterio Fernández Huidobro
El MLN-tupamaros… Adiós a las armas
Ernesto Herrera *
No tomaron el poder pero alcanzaron el gobierno. Más aún, el Movimiento de Participación Popular–MPP (1) se ha constituido en la corriente hegemónica del Encuentro Progresista-Frente Amplio y, por añadidura, en el principal sostén político del gobierno Tabaré Vázquez.
Comandan dos ministerios claves, el de Ganadería, Agricultura y Pesca (José Mujica) y el de Trabajo y Seguridad Social (Eduardo Bonomi). Uno de sus dirigentes históricos, Eleuterio Fernández Huidobro, preside la Comisión de Defensa del Senado, y la ex sindicalista Nora Castro la Cámara de Diputados. Desde julio 2005, uno de los suyos (Ricardo Ehrlich) es el alcalde de la capital, Montevideo. (2)
Nadie lo discute. Los tupamaros se han convertido en una fuerza decisiva….de gobierno. Con centenas de militantes y cuadros involucrados en la gestión del aparato central del Estado y con una tropa parlamentaria (3) que inclina la balanza, en un sentido u otro, de una bancada progresista que cuenta con mayoría absoluta en ambas cámaras. Artífices del mentado proyecto de “país productivo” y defensores de una amplia alianza con fracciones empresariales para construir “un capitalismo en serio”, los tupamaros son, en muchos aspectos, el factor político fundamental que garantiza el equilibrio de un gobierno que debe contener la energía social y administrar las demandas populares al tiempo que aplica un programa de neto signo neoliberal.
De la experiencia guerrillera y horizonte anticapitalista del MLN en los años 60-70, apenas quedan los actos rituales que, de tanto en tanto, recuerdan el pasado revolucionario. En particular cuando evocan a su fundador, Raúl Sendic, al Che Guevara, o la “toma de Pando”, una de sus acciones armadas más impactantes. El discurso de fidelidad “heroica” tiene como destinatarios por un lado a los viejos militantes, y por otro lado, a los jóvenes que se incorporan atraídos por la “mística” pero cuya adhesión es necesario galvanizar. Mientras tanto, las figuras estelares de su actual dirección ejercen el papel de hombres de Estado.
Las tradicionales reivindicaciones programáticas de la izquierda revolucionaria fueron abandonadas unas tras otra. Ni rastro del rompimiento con el FMI, el no pago de la deuda externa, la reforma agraria o la estatización de la banca y el comercio exterior. Menos todavía la exigencia de anular la Ley de Caducidad (impunidad) y desmantelar el aparato represivo. Todas demandas que el MPP, desde su fundación en 1989 (4) y hasta mediados de los años 90, defendía tanto en el Frente Amplio como en las organizaciones obreras y populares. Ya en 1999, el principal abanderado del giro “realista”, José Mujica, adelantaba lo que vendría: “cambiar el sistema es actualmente una utopía”. (5)
El VI Congreso del MPP (2004) oficializó la nueva estrategia de los tupamaros y su incorporación de lleno en el proyecto progresista del “cambio posible”. La visión “pragmática” adoptada implica el “reconocimiento del diálogo como forma de resolver los conflictos”, y el “reconocimiento de todas las partes: gobierno, sindicatos y cámaras empresariales”, en la medida que hay iniciar “la refundación nacional” y “reconstruir el aparato productivo”. Esta “refundación nacional”, necesita “sin lugar a dudas, de la existencia de las fuerzas armadas comprometidas con el proyecto estratégico nacional (…) y al mismo tiempo, en la defensa de nuestras riquezas naturales”. (6)
La reciente realización del VII Congreso (octubre 2005), convalidó las definiciones tomadas y aprobó por una amplísima mayoría la política de la dirección, tanto en términos de las alianzas, como en el apoyo incondicional al gobierno de Tabaré Vázquez, incluida su política económica. Más allá de los rezongos por el “atraso cambiario” o la persistente negativa del equipo económico a promulgar una ley favorable a deudores del Banco de la República, en su mayoría patrones rurales hoy. Los recurrentes amagues de renunciar a su cargo de ministro, no impiden a Mujica, por ejemplo, decir que nunca se opondrá a lo que considera “mi gobierno”.
Las “discrepancias estratégicas” o las preocupaciones por la “creciente institucionalización” del MPP (y de los cuadros tupamaros) han quedado, por el momento, relegadas a un según plano. Una de las voces “críticas” y supuesto representante de un ala “más a la izquierda”, el dirigente histórico Julio Marenales, reafirma el curso etapista y la política de “refundar el aparato productivo capitalista”. E insiste: “No le podemos pedir a las fuerzas progresistas –si lo hicieran sería mejor- que se definan por una acumulación estratégica al socialismo (…) Nosotros no entramos al Frente Amplio porque fuera socialista, hicimos un análisis y dijimos que era un avance”. (7) En todo caso, el matiz de Marenales está puesto sobre hasta cuando los tupamaros marcharán junto al gobierno: “Ojalá que sea por un trecho largo”, pero si el gobierno “no hace el esfuerzo por cumplir con los compromisos de darle de comer a la gente, empezar un proceso para dar trabajo…bueno, la gente le pasará la factura.” (8)
Para la senadora Lucía Topolanski, otra de las históricas del MLN, el balance es positivo, porque se trata de “nuestra primera experiencia de gobierno y llevamos recién algunos meses”. Reivindica la relación del gobierno con los movimientos sociales, y subraya lo que entiende como sustancial: “Hay que tratar de aterrizar el programa del Frente a las realidades y recordar que no planteaba una ruptura con el FMI”. (9)
Sin embargo, el desencanto en franjas importantes de la militancia tupamara es notorio. En especial de una base rebelde ligada a los sindicatos y movimientos populares. Para estos luchadores sociales, clasistas y combativos, resultan intragables los discursos pro-patronales de Mujica y Bonomí, la defensa encendida a que Uruguay participe en la Operación Unitas (maniobras navales conjuntas entre Estados Unidos y países latinoamericanos) hecha por Fernández Huidobro (10) y hasta el anuncio que acompañarán al gobierno en la firma del Tratado de Inversiones con Estados Unidos. Como anteriormente avalaron la intervención de militares uruguayos en la ocupación de Haití.
Demasiado pesado. O emblemático de los nuevos tiempos. Como en el caso de otras “democracias electorales”, las clases propietarias permiten que fuerzas de izquierda o centroizquierda (ahora llamadas de “progresistas”), se instalen en el gobierno. Ya no significan una amenaza, ni siquiera potencial. Para las clases propietarias, estos frentes, partidos y movimientos, resultan funcionales a sus intereses, aunque en el pasado se hayan opuesto de manera irreductible (incluso con las armas en la mano) a los programas antipopulares y de subordinación al imperialismo. Tal el caso del PT en Brasil, de los sandinistas en Nicaragua y del Frente Amplio en Uruguay. Fuerzas que se han convertido en partidos del orden, reducidas al juego de la “gobernabilidad democrática”, incapaces de cualquier reforma socio-económica radical y/o transformación democrática decisiva que altere la “normalidad” del sistema institucional de dominación.
Pero la capitulación es resistida. No solo a través de la lucha de la clase trabajadora y las capas populares condenadas al hambre, también por fuerzas militantes involucradas en un proceso de reorganización de la izquierda revolucionaria. Es en este cuadro que la carta de Jorge Zabalza a Fernández Huidobro (ver apartado), firmada por decenas de compañeros (algunos de los cuales nunca fueron miembros del MLN, ni parte de su periferia simpatizante), tiene la importancia de un testimonio político y ético fundamental. Para aquellos militantes portadores de la “tradición tupamara”, la carta asume no solamente el carácter de un pronunciamiento de denuncia, también la reivindicación de un combate. Y de una propuesta. La que poco después de salir de la cárcel, Raúl Sendic, presentó como programa anti-neoliberal y anti-imperialista de un “Frente Grande”: aumento sustancial de salarios y jubilaciones; que las empresas capitalistas con deudas bancarias pasen a manos de los trabajadores; una reforma agraria; no pago de la deuda externa; estatización del sistema bancario; política independiente del capitalismo internacional y del FMI. (11)
* Editor de Correspondencia de Prensa, corresponsal de las revistas La Breche (Suiza) Inprecor (Francia) y Marxismo Revolucionario Atual (Brasil). Miembro del Colectivo Militante (Uruguay).
Notas
1) El MPP es el bloque político-electoral constituido por el Movimiento de
Liberación Nacional (tupamaros) y sus aliados. En las elecciones nacionales del
31 de octubre 2004, obtuvo más de 320 mil votos, equivalente al 29% de la
votación total del Encuentro Progresista-Frente Amplio.
2) En el terreno municipal, el MPP tiene 52 ediles (consejales) en todo el país.
3) A nivel del parlamento nacional, el MPP tiene 6 senadores y 18 diputados.
4) Al momento de su fundación, el MPP tenía todas las características de un
reagrupamiento de la izquierda revolucionaria, además del MLN y militantes
independientes, estaba integrado por el Partido Por la Victoria del Pueblo
(PVP), el Partido Socialista de los Trabajadores (PST) y el Movimiento
Revolucionario Oriental (MRO).
5) Entrevista en el diario Folha de Sao Paulo, 30-10-99.
6) Nuevas Mayorías: un proyecto estratégico nacional. VI Congreso del MPP,
2004.
7) Declaraciones en semanario Brecha, 8-7-05.
8) Entrevista en el semanario Búsqueda, 9-6-05.
9) Entrevista en el semanario Brecha, 14-10-05.
10) El semanario conservador Búsqueda (27-10-05) informa en nota de tapa lo ya
sabido entre la militancia del Frente Amplio: el senador Fernández Huidobro
amenazó con renunciar a su banca, si el MPP decidía votar en contra de la
participación uruguaya en la Operación Unitas.
11) Discurso del Parque Franzini, primer acto público del MLN, 19-12-87.
Siete meses de gobierno progresista... Más continuidades que cambios
Raúl Zibechi / La Jornada, México, 7-10-05
A siete meses de instalado, la mayoría de los uruguayos percibe que el gobierno de Tabaré Vázquez ha producido pocos cambios, sin duda menos de los esperados. Pese a que la popularidad del equipo de gobierno es muy elevada (entre 50 y 60 por ciento según los sondeos) y a que el Encuentro Progresista-Frente Amplio triunfó con mayoría absoluta, lo que le permite gobernar sin pactos con los partidos conservadores, la sensación térmica es que las fuertes diferencias internas se van resolviendo a favor de los sectores más pragmáticos, alineados con el continuismo económico.
Las dos áreas en torno a las que se vienen registrando las mayores disputas son los derechos humanos y la política económica. Vázquez apostó fuerte para remover la pesada impunidad que se impuso en Uruguay, desde que en 1989 un referendo ratificó la Ley de Caducidad que garantiza que los militares que torturaron, asesinaron y desaparecieron prisioneros durante la dictadura (1973-85) no serán enjuiciados. El mismo día que asumió el gobierno, el 1º de marzo, adelantó que se realizarían excavaciones en cuarteles donde habrían sido enterrados algunos desaparecidos. Dio un paso en falso en agosto, cuando aseguró que había "99 por ciento de posibilidades" de que en el batallón 14 estuvieran los restos de la nuera del poeta argentino Juan Gelman, con base en informes que los militares hicieron llegar a los tres comandantes.
Dos meses después no se encontraron restos óseos, ni siquiera indicios de tumbas clandestinas. Todo indica que los militares de la dictadura dieron informes falsos que los comandantes validaron, colocando al presidente Vázquez en una delicada situación, que lo puede forzar a relevar a la cúpula militar. El movimiento social, que parece haber comenzado a marcar distancias con el gobierno, realizó una importante manifestación el 30 de septiembre reclamando no sólo "verdad", como viene haciendo hace dos décadas, sino ahora también "justicia", consigna que desde la aprobación de la ley de impunidad había sido dejada de lado. Un manifiesto firmado por los principales movimientos, desde los familiares de desaparecidos hasta la central sindical, reconoce los avances que se están produciendo, pero a la vez reclama al gobierno la "democratización de la información" sobre las violaciones a los derechos humanos e investigar todas las desapariciones y cuestiona la Ley de Caducidad.
De esta manera, los movimientos están mostrando que un amplio sector de la población no está dispuesto a dar marcha atrás respecto a sus demandas y menos aún a dejarse cooptar. En las próximas semanas la cuerda de las relaciones con los militares habrá de tensarse, pero los movimientos mostraron su disposición a apoyar un eventual endurecimiento del gobierno.
El frente económico tiene en los ministros de Ganadería, el tupamaro José Mujica, y de Economía, Danilo Astori, sus principales portavoces. La elaboración del presupuesto quinquenal fue el momento de mayor tensión aunque, ironías de la política uruguaya, la posible renuncia de Astori cuando Vázquez le exigió aumentar los montos asignados a la educación hasta 4.5 por ciento del PBI se frenó gracias a la intervención de Mujica. Ciertamente, todos los sectores de la izquierda reconocen que el actual ministro de Economía es imprescindible, por poco que les agraden sus orientaciones.
El presupuesto cumple al pie de la letra las recomendaciones macroeconómicas del FMI. No obstante, hay cambios evidentes en la educación (cuyo presupuesto aumentará en 50 por ciento), en las relaciones con los sindicatos y los salarios (que experimentaron el primer aumento significativo en años), y los subsidios a los más pobres que se resumen en un Plan de Emergencia que abarcará a la población en situación de indigencia, 5 por ciento del total, que recibirá unos 50 dólares por familia. Uno de los mayores éxitos del gobierno progresista es haber instalado consejos tripartitos (Estado-empresarios-sindicatos) para abordar la cuestión salarial y crear ámbitos para la negociación que disminuyan la conflictividad laboral. Más allá de los resultados, ya que los aumentos salariales llegan apenas a un pequeño sector de la población laboral, se trata de una medida que revierte la desregulación promovida por el modelo neoliberal desde 1990.
La contracara de estas medidas positivas es el apoyo a la construcción de dos grandes plantas de celulosa, y la posibilidad de que se instale una tercera, que consolidan el modelo forestal con fábricas altamente contaminantes. En paralelo, el gobierno apoya las maniobras navales UNITAS, promovidas por Estados Unidos, modificando así una prédica de décadas en su contra. En tercer lugar, se está negociando un tratado bilateral de inversiones con Washington y Tabaré Vázquez se muestra ahora a favor de firmar un tratado de libre comercio. En los tres casos la polémica interna no está impidiendo que se consoliden las posiciones más conservadoras.
Uno de los resultados más sorprendentes de los siete meses de gestión progresista es que Uruguay tiende a alejarse del Mercosur y se acerca a Estados Unidos. Esta realpolitik parece impulsada tanto por las dificultades que encuentra el comercio con Brasil y Argentina como por la parálisis que atraviesa el Mercosur y una política más pragmática de la Casa Blanca. Lo cierto es que, luego de su reciente viaje a Washington, un Vázquez eufórico dijo que "Estados Unidos es el que nos compra más y mejor", y que con ese país "vamos a intentar tener más y mejor relacionamiento comercial".
No llama la atención, entonces, que el tupamaro Mujica haya señalado, en las mismas fechas, su decepción. "En el rumbo del gobierno, perdí", dijo, y adelantó su deseo de abandonar el ministerio, ya que "ganó una concepción ideológica. Me está ganando Harvard, que es tan dogmática como Moscú". En los próximos meses llegarán más decisiones de corte neoliberal que afectarán a las empresas estatales. En esa ocasión las disputas dejarán de librarse en el gabinete ministerial y ganarán la calle.
Charla de Jorge Zabalza (*) en Madrid
"Nuestro objetivo es lograr constituir una fueza militante que pueda motorizar organizaciones sociales, que tenga un carácter independiente del Estado e independiente de las fuerzas políticas del gobierno"
El 31 de octubre, en la Casa de Uruguay en Madrid, se organizó una charla-debate con Jorge Zabalza, ex-dirigente del MLN-tupamaros y militante de la izquierda revolucionaria. A continuación publicamos un resumen de la crónica realizada por Mariano Pujadas para Rebelión (http://www.rebelion.org/) Más información sobre la actividad y la gira de Zabalza por España, puede encontrarse en los sitios de Corriente Roja (http://www.corrienteroja.org/) y de Casa Uruguay en Madrid (www.casauruguayenmadrid.com) Los subtítulos de la redacción de Correspondencia Prensa.
Impunidad del terrorismo de Estado
Cuando el presidente Tabaré Vazquez asumió el pasado 1 de marzo, hizo un discurso donde tocó el tema de los derechos humanos. Planteó la investigación sobre los desaparecidos y penetrar en los cuarteles en busca de cementerios clandestinos. Fue una señal altamente positiva. Lo que hizo fue redoblar las espectativas de asociaciones de familiares y de todas las organizaciones que están volcadas en la lucha contra la impunidad y por los derechos humanos en Uruguay. Se hicieron algunas acciones en esa dirección, pero a día de hoy ningún militar ha sido procesado y los cementerios clandestinos no han sido encontrados. Por el contrario, se han producido otras señales altamente negativas.
- Un coronel acusado de violaciones de derechos humanos fue ascendido a general con los votos del progresismo. Cuando estaban en la oposición siempre votaban en contra en estos casos, pero ahora usan sus votos para ascender a un conocido torturador.
- El actual coordinador general de los servicios de información del ejército y la policía también participó en violaciones de derechos humanos, y ahí sigue.
- Se designó para un cargo de administración de toda la cuenca del rio uruguay, a un coronel retirado, pero también acusado de violaciones de derechos humanos.
- Se han mantenido en sus cargos a una cantidad de comisarios de la policía que fueron procesados por la masacre del año 94. Fue un episodio que ocurrió en Uruguay en solidaridad con 4 exiliados vascos que estaban haciendo una huelga de hambre reclamando para ellos el derecho de asilo. Una multitud de uruguayos, predominantemente jóvenes fueron baleados y hubo 2 asesinados y decenas de heridos. Ahí sí hubo procesados, aunque en un juicio muy lento, que es lo que ocurre sobre todo cuando se trata de miembros de las fuerzas represivas.
- El que fue el responsable de esa operación policial del 94, hoy es el director nacional de cárceles, y además está acusado de haber participado, en el año 72, en el asesinato de 8 camaradas comunistas.
- El jefe de la fuerza aérea confesó publicamente, cuado los cuerpos de seguridad hicieron informes para el nuevo gobierno sobre el tema de los desaparecidos (donde se comprobaba una cantidad de carencias y muchas mentiras) que el había participado en uno de los "vuelos de la muerte". Eran vuelos que venían de Orletti (un famoso centro de tortura argentino) hasta Montevideo, con compañeros uruguayos que habían sido apresados en Argentina y que eran trasladados a Uruguay para su asesinato y desaparición. Claro, él confiesa públicamente que participó en uno de esos vuelos y aún así sigue en el cargo. No ha sido ni siquiera sancionado ni destituido. El presidente no lo destituyó, ningún juez inició proceso alguno y ningún fiscal lo acusó. Desde el punto de vista de la fuerza que los militares puedan tener hoy en día, decir "Yo confieso que delinquí, que violé los derechos humanos y sin embargo me mantengo en mi puesto y ni siquiera me procesan", eso es bastante peligroso.
El gobierno no ha sido claro en reafirmar el espíritu de justicia que exclamó el pasado 1 de marzo. Las señales en el sentido de soportorar la impunidad de los militares son más que claras hoy en día. Se dice desde el gobierno que no se puede hacer nada, que "este problema se solucionará cuando estemos todos muertos". Pero eso no es así. No hay vuelta de página, no hay nada que se cierre por completo mientras exista la lucha de clases, porque la impunidad tiene sólo un objetivo que es mantener intacto un aparato represivo en manos de la clase dominante. Entonces mientras exista dominación, va a existir impunidad y habrá que luchar contra ella. Los militares que se negaron a torturar durante la dictadura fueron todos procesados. Unos 400 oficiales fueron llevados al Tribunal de Honor por los propios colegas suyos porque se negaban a participar en el terrorismo de estado.
- Otra señal negativa en Uruguay es el poder judicial, que es un poder que administra impunidad, no justicia. Busca los recursos formales y las argumentaciones más pueriles, para no procesar a ningún militar. Frente a todas estas situaciones de injusticia, no hay ninguna reacción. Ni desde el parlamento ni desde el poder ejecutivo. En el caso del poder judicial se argumenta que es un poder independiente, pero cuando había un gobierno de derechas este poder no era tan independiente como se dice ahora. ¿En favor de quién se defiende la impunidad? En favor de una sola clase, en favor de mantener un status quo que va contra el pueblo asalariado. Es la defensa de la impunidad; la defensa de un aparato represivo que, en la medida en que se sienta seguro de que no es ni siquiera procesado, cada vez va a tener más fortaleza y cada vez va a intervenir más en política.
Yo me imagino que Pinochet debe estar allá en Chile muerto de envidia, desearía haber nacido en Uruguay, porque entonces ni siquiera habría sido procesado. El responsable de todo el terrorismo de estado en uruguay se llama Gregorio Alvarez, y él sigue muy pancho en su casa cobrando una jugosa jubilación e impune totalmente.
Nosotros creemos que no es casualidad que este tema de la justicia sea tan oscuro porque está ligado con el proyecto económico y social que se está llevando adelante.
Continuidad neoliberal y subordinación al imperialismo
En Uruguay habrá quien piense que 7 meses de gobierno son muy pocos, que esto va lento..., sin embargo se ha ido muy rápido en llegar a los acuerdos con el FMI. No se ha renegociado la deuda externa sino que se han aceptado los pagos como los había acordado el anterior gobierno derechista de Jorge Batlle. Las política es pagar las cuotas de la deuda, y lo que sobre, destinarlo a Uruguay. Pero va a sobrar muy poco porque en los próximos 5 años de administración "progresista", Uruguay tiene que pagar 5.800 millones de dólares a sus acreedores y esta cantidad, en un país que produce unos 1500 millones por año (producto bruto), se traduce en que se necesitan casi 4 años de producción sólo para llenar los bolsillos de los acreedores.
Esto limita todo lo que tiene que ver con la redistribución. Por tanto algunos de ustedes verán con asombro que siguen dándose conflictos en el ámbito laboral y de la enseñanza, porque como el modelo económico es el mismo, la necesidad de la gente de mejorar su poder adquisitivo también es la misma. No hay dinero para las viviendas, por eso hay cooperativas que ya estan protestando. La reforma de la salud también quedó parada porque no hay dinero... etc.
El Frente Amplio, que cuando estaba en la oposición, condenó el envío de militares a Haití, ahora en el gobierno ha mandado más de 200 soldados para participar en esa misión imperialista.La cosa parece que no tuviera limites, votar la participación en una operación de caracter imperialista fue realmente un salto.
Estos son los 3 ejes más oscuros de la política del gobierno progresista:
Ese clima confuso en el plano de los derechos humanos.
La continuidad clara en el plano de la política económica.
La incertidumbre en cuanto a las relaciones con el imperialismo a partir de lo
de Haití.
Todo esto crea un malestar en la militancia. Primero habia asombro, despues hubo gente que entró a protestar. Pero hay que diferenciar muy bien algunos aspectos. Una cosa son los militantes políticos, que en general manejan la historia de la lucha de clases de Uruguay, es decir, tienen un sentido de las raíces históricas de este proceso, y por eso estos hechos les golpean, porque les resultan contradictorias. Otra cosa es lo que ocurre a nivel popular, donde hay asombro , pero no se manifiesta de ninguna manera por ahora como una protesta politica, no es asi y no creo que sea por un tiempo.
Luego hay sectores populares organizados que empiezan a protestar, porque de alguna manera hay que hacer valer los derechos. Después hay un electorado que ve con asombro algunas cosas, oye que hay diferencias en la izquierda, pero que no le ha quitado en nada el apoyo a este gobierno.
Yo creo que igualmente el Frente Amplio va a ganar las próximas elecciones, en la medida en que lo electoral no transcurre por el desarrollo de la conciencia. Lo electoral creo que es lo mismo en todos lados: es un juego de imágenes audiovisuales donde la gente lo que hace es votar imágenes y entiende que esas imagenes son distintas. Vota caudillos, ni vota programas ni contenidos de los discursos de esos caudillos. Si la gente entendiera los discursos, no hubieran votado a la derecha tantos años, e históricamente eso ocurrió en todos lados y también en Uruguay.
Confluir en una referencia de carácter revolucionario
Todo esto abre un periodo muy rico. Un periodo de lucha por el tema de la deuda externa, por ejemplo, porque la gente sí tiene conciencia de que la deuda externa está relacionada con la carencia de poder adquisitivo. Se abre un periodo muy rico de lucha contra la impunidad, no sólo dentro de Uruguay si no también en el exilio. Y seguramente se abrirá en el próximo año un proceso de lucha en defensa de las empresas públicas porque, recientemente en Roma, el gobierno uruguayo declaró que “se va a pasar del derecho público al derecho privado de las empresas", así es como lo llaman, y esto ya ha traido reacciones de algunos sindicatos.
Pregunta de Mariano Pujadas: personalmente creo que el gobierno del Frente Amplio no tiene voluntad de hacer una política más progresista, pero aunque la tuviera, sería imposible implementarla sin el respaldo de un movimiento social combativo y fuerte. Me gustaría que comentaras tu opinión sobre por qué en Uruguay no han surgido sujetos sociales desestabilizadores, como ha ocurrido en otras regiones de América latina, como los indígenas mexicanos, los sin tierra en Brasil, los cocaleros en Bolivia, los piqueteros en Argentina... sujetos sociales, en algunos casos revolucionarios. Por otro lado has comentado que se están dando algunas protestas de sindicatos y cooperativas; en este sentido me gustaría que nos contaras qué perspectivas ves de conformación de un escenario social fuerte.
Jorge Zabalza: Efectivamente, hace falta voluntad política para enfrentar al FMI y el gobierno uruguayo no la tiene. En Uruguay, ojalá existieran los movimientos sociales del tipo de los Sin Tierra brasileños. Joao Pedro Stedile se puede parar frente a Lula y decir, "estamos alejados del PT y alejados de la Iglesia", en un sentido autónomo. Esto sería muy importante que existiera.
Lo que ocurre es que en Uruguay el movimiento social tiene una estrecha vinculación con el progresismo. Lo cual no quiere decir que ahora no vayan a reaccionar; si el gobierno no da respuesta a las necesidades de la gente, está claro que la gente les pasa por arriba y aparecen nuevas tendencias sindicales y cooperativistas, con un mayor espíritu de lucha.
Yo creo como vos planteás, es decir, la única forma de poder cambiar la política de un gobierno es desde un movimiento social que tenga una gran independencia con relación al propio estado y al propio gobierno, cosa que allá no existe. Nosotros apostamos a eso, a la creación de un movimiento social que pueda luchar sin ataduras. Es en ese sentido que militantes de distintos orígines, vinculados a la lucha social, militantes de la tendencia sindical, del cooperativismo, de las radios comunitarias y organizaciones barriales..., estamos tratando de confluir en una referencia que tenga un caracter revolucionario. Ahí hay gente de raíces anarquistas, de raíces trotskistas y unos cuantos tupamaros. Nuestro objetivo es lograr constituir una fueza militante que pueda motorizar organizaciones sociales, que tenga un carácter independiente del estado e independiente de las fuerzas políticas del gobierno.
* Nota de Correspondencia de Prensa:Jorge Zabalza, “Tambero”, dirigente histórico de los tupamaros, fue preso y rehén de la dictadura militar. A mediados de los años 90 abandonó el MLN junto a otros militantes. Constituyó el "Colectivo Tupamaros" y luego el MPP-fundacional. Entre 1997 y 2002 integró la Corriente de Izquierda y por un período fue edil (consejal) municipal por Montevideo. Actualmente milita en organizaciones populares de su barrio, Santa Catalina, y participa en la Fuerza Militante Revolucionaria, coordinación entre diversos grupos y militantes de la izquierda anticapitalista. Autor de "El Tejazo y otras insurreciones", Editorial TAE, Montevideo 1995, y "La estaca", Ediciones del Cerro, Montevideo 1998.
Carta de Jorge Zabalza a Eleuterio Fernández Huidobro
Discurso leído por Jorge Zabalza, el viernes 7 de octubre pasado en la noche, en la esquina de Carlos María Ramírez y Heredia —Plaza Raúl Sendic de Montevideo—, ante un grupo de Tupamaros y vecinos de esa zona que no revistan en el MLN. El acto fue en un "homenaje militante al Che, a los fusilados de Pando, a Rubén Sassano y a todos los caídos en el combate antiimperialista".
¿Pa’ qué diablos sobrevivimos, Ñato?
Decía el Che Guevara que en una revolución, cuando es verdadera, se triunfa o se muere. ¡Y vaya si la tupamara fue verdadera! ¡Vaya si se daba la vida entera! Pero nosotros ni triunfamos ni morimos, sobrevivimos a gatas y eso, en algunos casos, ha sido una lástima, porque se podía haber quedado como recuerdo entrañable y en cambio, al seguir viviendo, siempre se está a tiempo de mandarse alguna gran macana.
Hay viejos tupas, ustedes entre ellos, que ya no hacen política tupamara, esto es, política con un horizonte insurreccional, como el que alumbraron los soles de los 60, pero también las lunas primaverales a la salida de la dictadura. Clandestina o en la legalidad, con armas o sin ellas, en los 70 o en los 90, juntos hicimos política en serio, política para transformarnos en mujeres y hombres con valores e ideas revolucionarias, para transformar la sociedad actual en otra, sin clases y sin Estado.
Después, al perder el horizonte revolucionario, ustedes se han vuelto "operadores políticos". Hacen política sin horizonte transformador, política para medrar en el sistema. Aceptan como algo inevitable –"es lo que hay, Valor"– la dominación de clases y la explotación capitalista. Aceptan vergonzosamente, la dependencia del imperio en lo económico y militar. Anoche mismo ¡Votaron la operación UNITAS y el refuerzo de las tropas en Haití! ¿Votarán ahora el Tratado Bilateral de Inversiones?
¿Para qué sobrevivimos, entonces? ¿Para hacer política virtual en la televisión? Política mediática que ni siquiera roza la estructura del poder económico. Es la política de "como te digo una cosa, te digo la otra". Como aseguro en un 99,99 por ciento que es cierto que los restos de María Claudia están en el 14, a los pocos días afirmo que esos informes, a cuya veracidad me jugué, no son los definitivos y me vuelco, iracundo, contra los informantes, a quienes debía haber supuesto mentirosos.
Mentían cuando negaban que en Uruguay hubiera presos políticos y desaparecidos. Mintieron en el asesinato del chileno Berríos. Mienten y siguen impunes los asesinos de Morroni y Facal. Mintieron en la Comisión para la Paz y mientras sigan encontrando crédulos bobalicones... ¿por qué habrían de dejar de mentir ahora?
Política virtual y mediática donde viejos revolucionarios tupamaros aparecen como garantía de las viejas instituciones del sistema sin percibir que, al ser incapaz, no digo de eliminar, sino al menos achicar, la brecha de desigualdad e injusticia sociales, esta democracia se va agotando por sí misma. De puro inoperante, nomás.
Y ustedes le están saliendo de garantía a eso, a una democracia chueca, sin contenido de pueblo asalariado, que sólo es instrumento para profundizar la dependencia de los organismos financieros internacionales.
El FMI y los acreedores definen la política económica, el presupuesto nacional y, en definitiva, hasta el proyecto de país que lleva adelante el gobierno progresista. El mismo modelo que todo un pueblo rechazó el 31 de octubre de 2004. No sólo en el tema del agua están desconociendo la voluntad popular. ¿Qué clase de democracia es ésta?
¿Soberanía nacional? ¿Uruguay productivo? ¿Por qué no han tenido voluntad suficiente para impulsar el proyecto de independencia económica y política? Por lo menos algo parecido a lo de Venezuela. Déjense de prometer cosas que no van a cumplir y de hacer demagogia al peor estilo del Uruguay Batllista del siglo XX. Están haciendo exactamente lo mismo que hacían aquellos políticos burgueses, los que despertaron la indignación de Raúl Sendic y los tupamaros primigenios En materia de derechos humanos, los tantos van quedando claros y también el papel tuyo en la jugada. El Pepe se abraza con el botón que lo baleó, y eso es grave, pero es peor aún lo tuyo y lo del Ratón Rosadilla al abrir los brazos a cuanto uniforme se les cruza, se están abrazando, seguramente, con algunos de los asesinos de compañeros y compañeras.
En lugar de avanzar hacia la justicia se dan pasos que consolidan la impunidad. Se votan ascensos, como el de Dalmao, que no se consentían antes, cuando se era oposición parlamentaria. Se mantiene en los mandos policiales a gente como Rolán y Navas. Se soporta que Moller, un fiscal comprometido con la impunidad, frene impunemente las investigaciones en marcha. Hay que destituirlo, como a Bonelli del comando de la fuerza aérea, confeso culpable de ser copiloto en el primer vuelo de Orletti y sospechoso de haber piloteado algún otro vuelo de la muerte. Hay que anular la ley de caducidad para que la investigación se realice de forma independiente, bajo control de las organizaciones que luchan por los derechos humanos o, por la vía de los hechos se está consintiendo la instalación de una nueva mentira, que "sobrevuela o subyace" al jueguito de la mosqueta que la gente está siguiendo por la televisión.
Mientras se continúe investigando en el marco de la ley de impunidad y en base a las mentiras de los criminales, descubrir la verdad sería otra que un milagro. La confianza en que los culpables contribuirán en el proceso de investigación... sólo puede ser producto de una ingenuidad mayúscula o de una maldad imperdonable. No es cuestión de perdonar, Ñato. ¿Quién puede ser tan temerario de arrogarse la potestad de perdonar desapariciones forzosas, violaciones y torturas?
Tampoco es cuestión de desligarse de toda responsabilidad y hacer caer sobre las endebles espaldas de los familiares de desaparecidos el peso de la lucha por verdad y justicia. Hay que ser muy caradura para pasarles a los familiares semejante tarea. Caradura y tener el corazón ganado por la impunidad. Caradura y tener la voluntad quebrada por el temor. Sería la salida más pragmática y facilonga para dejar todo como está.
Simplemente es cuestión de justicia. Y nada más que justicia. Cada día más, mentira a mentira, crece la necesidad de castigo. Claro que inválido, castrado y amarillo, el Poder Judicial administra la impunidad de los militares en lugar de hacer justicia. Pero vos bien sabés, Ñato, que los pueblos oprimidos no olvidan ni perdonan. Que la historia enseña como, a la corta o a larga, habrá justicia para todos, sea de la manera que fuere, porque no hay punto final en una sociedad de clases y la página que se quiere cerrar, más tarde o más temprano, siempre volverá a abrirse.
Consintiendo la impunidad... ¿en qué filosofía política están educando a la juventud?, ¿En creer que la mentira es un ingrediente natural de la vida política y social?, ¿en la lógica de la existencia de dos justicias, una para la guardia pretoriana y otra para los plebeyos? Dejar a hijos y nietos un Uruguay santuario de criminales, es traspasarles la responsabilidad de dar la batalla que no estás dando y es, además, una cobardía mayúscula que reniega de la historia heroica de las compañeras y compañeros. Es peor que la maldición de Malinche.
Además, vos sabés que el obvio objetivo que sustenta la Impunidad, es mantener el brazo armado en condiciones de amedrentar y disuadir. Al consentirlo hay viejos guerrilleros que están contribuyendo a crear esa subjetividad de temores que abre las puertas a la tutela, nuevos desmanes militares y la dictadura. No olvidar que, ayer como hoy, la doctrina de guerra de las FFAA no es la defensa del territorio nacional a las órdenes del presidente de la república. Su verdadero comandante en jefe es el Pentágono, que las emplea para la estrategia de dominación mundial, destinándolas al Congo y Haití para liberar los "marines" que necesita en Afganistán e Irak.
A no equivocarse. A no repetir la película de Salvador Allende pidiendo apoyo a Pinochet para derrotar el golpe de Estado. Las Fuerzas Armadas aquí, y donde sea, siguen siendo la columna vertebral del poder económico y político de los dueños del capital y del imperialismo. Son tan ajenas al pueblo asalariado como lo fueron en los años setenta, cuando secuestraban niños y desaparecían gente.
¡Cómo quebraste la vieja fraternidad, Ñato!... Pensar que en aquellos años no fuiste tan pragmático como en los actuales, que sabías de concepciones y estrategias revolucionarias; que, vos y los otros viejos nos convocaron a dar vuelta la tortilla, no a esta miseria política que hoy protagonizás. ¿Te acordás cómo te escribiste los documentos históricos del MLN, los que inflamaban corazones e impulsaban a emprender grandes hazañas? ¿Te acordás cuando hiciste el Plan Cacao? ¿Y el Satán? ¡Cuántos estábamos dispuestos a dar la vida para preservar la tuya y la de los viejos!
¿Se dan cuenta del montón de los convocados, que tomaron los fierros para ofrendar la vida? ¿Olvidaron a Carlitos Rodríguez Ducós?, ¿al Percherón Clavijo?, ¿y al Hugo Candán y al Caudillo Lerena? ¿y a los caídos en Pando? ¿Ustedes creen que se jugaron para que el pueblo uruguayo recibiera los mendrugos que quedan después de pagar los servicios de la Deuda Externa? Podrán convencer a los televidentes de la política que este Uruguay progresista tiene algo que ver con aquella patria para todos o para nadie de los tupamaros. Pero a nosotros, no. Los viejos testigos de los años tupamaros, los que no perdimos el horizonte insurreccional, seguimos sintiendo la responsabilidad de continuar aquella lucha por un poder revolucionario del pueblo, por una producción gestionada por los productores libremente asociados y un país independiente de toda dependencia. Algún día, estoy seguro compañeros, ¡habrá patria para todos o para nadie!
Tambero
8 de octubre de 2005
Adhirieron a esta carta:
Jessie Macchi, Marx Menéndez, Carlos Casares, Irma Leites, Jorge Zabalza,
Grauert Lezama, Sigifredo Guridi, Juan Carlos Hornos, Julio Dewily, Eliberto
Perdomo, Pascual Quartiani, Ruben Aquino, Washington Muniz, Carmen Améndola,
Margarita Gómez, Gabriel Carbajales, Francisco Quito Martínez, María
Postiglioni, Perlita Ferreira, Ruben Hornos, Néstor Reboledo y siguen más
firmas.
Fuente: Correspondencia de Prensa
Izquierda Anticapitalista




